Súper TC2000, la categoría que nació de noche vuelve al Gálvez para correr con luz artificial

Alberto Cantore
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La fecha con carrera nocturna se convirtió durante una década en un clásico del Súper TC2000. El circuito callejero de Santa Fe, en las cercanías del puerto, un trazado icónico que conectaba las avenidas 27 de Febrero y Leandro N. Alem, y también el dibujo que los pilotos recorrían con luz artificial los sábados y con luz natural el domingo al mediodía. Una fiesta popular, de colores y sonidos; una atracción que movía millones de pesos en turismo. Pero la falta de fondos de la gobernación y de la intendencia para solventar gastos, se necesitaba el aporte de alrededor de 60 millones de pesos, terminó con la experiencia en 2019 y la pandemia mundial de Covid-19 hizo imposible relanzar la aventura.

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El desafío se renueva este fin de semana con una apuesta experimental: el sábado, desde las 19.15, el circuito N°8 del autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires, será el escenario de la carrera clasificatoria de la anteúltima fecha del calendario 2020/21 del Súper TC2000. Una prueba de 17 giros o un máximo de 25 minutos, un ensayo con el que el automovilismo volverá a acelerar de noche en la Catedral, después de cuatro décadas.

Las dos rectas del circuito N°8 tendrán luz artificial y los autos llevarán luces, al igual que ocurría en el callejero de Santa Fe. La única prueba será hoy, con un entrenamiento de 25 minutos en el circuito de 3337 metros. Será la única práctica que tendrán los pilotos, que clasificarán el sábado, desde las 17.10, para la carrera clasificatoria. Los primeros puntos en juego -el ganador acumulará 8-, un bosquejo sobre quién está en condiciones de llevar la definición del campeonato al límite e impedir que Matías Rossi (Toyota Corolla) se consagre campeón. Una combinación de resultados podría provocar que el Misil se corone el fin de semana: la ventaja con Agustín Canapino (Chevrolet Cruze) es de 41 puntos, sin contabilizar las tres carreras de descarte que debe presentar cada piloto antes de la fecha final, del próximo fin de semana, también en el autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires.

Mientras Leonel Pernía (Renault Fluence), el campeón 2019, con tres éxitos es quien más veces celebró de noche cuando el Súper TC2000 visitaba el callejero santafecino, Rossi nunca logró festejar en lo más alto del podio en una competencia nocturna; el líder del campeonato es el piloto en actividad con más victoria en la categoría, con 39 triunfos. La 11ma. fecha del campeonato no tendrá la presencia de José Manuel Urcera, a quien ayer a la tarde los dueños del auto -Pro Racing- le comunicaron que no pondrían el Chevrolet Cruze que alista el Monti Motorsport en la pista, aunque la butaca la tomará José Manuel Sapag para la carrera del fin de semana y el cierre, dentro de siete días. La ausencia del piloto de San Antonio Oeste resulta un golpe que se suma a las bajas de Franco Girolami y Bruno Armellini, tras el retiro del equipo Fiat.

La noche que cambió la historia del TC2000

Las carreras de noche y el autódromo de Buenos Aires le dieron luz al TC2000. La competencia para pilotos "No Ganadores" de Turismo Carretera, una idea que el Automóvil Club Argentino implementó en la década del 40, cuando el TC retomaba la actividad después del parate por la Segunda Guerra Mundial, provocó el nacimiento de la nueva categoría. La cita generaba expectativa entre los pilotos que con esfuerzo tomaban parte de la temporada regular, aunque el triunfo quedaba reducido a un puñado de nombres. Para muchos, ganar ese día marcó la única victoria en el TC; otros descubrieron el camino para diseñar trayectorias exitosas: los hermanos Dante y Torcuato Emiliozzi, Carlos Pairetti, Jorge Cupeiro, Eduardo Lalo Ramos... El mini torneo que se realizó en 1978, en la Catedral y en horario nocturno -tres sábados consecutivos, del 11 al 25 de febrero, en el circuito N°7- resultó un golpe de escena para el automovilismo nacional.

Fueron tres éxitos de la misma marca, Dodge. Antonio Aventín -con el seudónimo Tony Pedré- abrió el fuego y Marcos Loioco cerró el espectáculo, ambos con Dodge GTX. En el medio, la victoria que revolucionó al automovilismo: José Miguel Pontoriero con un Dodge 1500. Sí, un auto con motor 1.8 doblegaba a los tres litros. En el estreno había enseñado potencial, pero la inexperiencia le impidió pelear por la victoria: se quedó sin batería, porque no usaba el alternador. ¿Cómo corrigió la falencia? Solo la recta principal tenía iluminación artificial -los autos llevaban luces adicionales sobre las trompas aerodinámicas-, y en la parte opuesta apagaba las luces y se guiaba por el brillo del pasto húmedo. "Solo las prendíamos en la recta para no ser desclasificados", comentó Pontoriero, con picardía, con el paso de los años.

El auto fue desafectado reglamentariamente para correr en TC, pero posibilitó la idealización de un campeonato de TC2000. En 1979, con Juan María Traverso y Luis Rubén Di Palma se hizo un ensayo con un torneo presentación, de cinco carreras, que ganó Osvaldo Cocho López con Peugeot 504. En 1980 empezó la historia y tuvo a Jorge Omar del Río y al Dodge 1500 como auto imbatible, al ganar tres coronas consecutivamente; una cuarta estrella sumó el Loco Di Palma... La marca ya no es parte de la categoría y el TC2000 en 2012 tomó el nombre de Súper TC2000, que cuatro décadas después de la hazaña de Pontoriero vuelve al autódromo de Buenos Aires para correr de noche.