Las "Súper Chivas" reciben su primer golpe

El Universal

CIUDAD DE MÉXICO., enero 11 (EL UNIVERSAL).- La ausencia de Víctor Guzmán de la concentración del Guadalajara para el primer partido del Clausura 2020 no tiene nada que ver con problemas con Ricardo Peláez o cualquier otro miembro de la directiva, aunque sí tiene nerviosos a los dirigentes rojiblancos, quienes esperan que su refuerzo de lujo resuelva sus "problemas personales" a más tardar el miércoles de la siguiente semana para saber si contarán o no con él para la fecha dos del torneo.

Aún cuando no existe un distanciamiento con los directivos, se puede convertir en el primer gran golpe a las llamadas Súper Chivas.

Guzmán se ausentó de los últimos entrenamientos del equipo antes del debut de esta noche de sábado ante los Bravos del FC Juárez y no entró en la convocatoria; de inmediato, las especulaciones de un posible altercado con el cuerpo técnico o hasta con el director deportivo comenzaron a surgir, lo que no tiene que ver con la realidad del jugador.

El inicio de la siguiente semana será clave en lo que venga para Guzmán y su andar con el Guadalajara, que por lo pronto no tendrá a uno de sus principales fichajes para la presentación en casa ante si gente, que llenará el estadio Akron confiada de que el equipo sacara la primera victoria del torneo.

A Guzmán se le vio en la Barranca de Huentitán, muy cerca de donde vive, para tratar de mantenerse bien físicamente en espera de resolver los "problemas personales" que lo han alejado del equipo al que le costó entre 10 y 15 millones de dólares y que espera que resuelva esos inconvenientes para que se reincorpore al trabajo con normalidad.

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