Rosario Central - Banfield, por la Copa de la Liga: un triunfo canalla que le da aire a la continuidad del Kily González como DT

Pablo Casazza
·3  min de lectura
Lucas Gamba convierte el segundo gol de Rosario Central ante Banfield, en el Gigante de Arroyito, por la 9° fecha de la Copa Liga Profesional
MARCELO MANERA

Ganó Rosario Central y el Kily González respira. Venció 3 a 1 a Banfield en el Gigante de Arroyito, por la 9° fecha de la Zona 1 de la Copa Liga Profesional. Y todo indica que el entrenador continuará en el cargo. El Kily llegaba tambaleante por los malos resultados pero mucho más por las pobres actuaciones. Toda la semana fue una usina permanente de rumores. Qué sigue, que no, que se reúnen con los dirigentes, que su salida está sellada. Al menos no tenía que perder en la tarde de este domingo.

Box to box. Quiénes son los mejores volantes todoterreno del fútbol argentino

Banfield llegó diezmado, con dos decenas de jugadores del plante afuera por covid-19. Un despropósito deportivo de la AFA, una falta de deportividad para enfrentarse en las mismas condiciones, casi sin equivalencias como sería en el boxeo. Sin embargo, con un equipo con jugadores de cuarta, quinta y reserva, mas algunos titulares con experiencia, entregó todo. Y no bregó por el descuento hasta el último minuto.

Lo mejor del partido

Lo cierto es que el 3-1 fue exagerado, y se entiende desde la eficiencia ofensiva. Y de la diferencia de calidad individual que había entre uno y otro equipo. Central, aún en el final, con dos goles de diferencia, terminó apurado, sacándose la pelota de encima, y tratando de bajar el ritmo.

Cavani: titularidad y un gol clave en el United que lo pueden alejar de Boca

Fue Banfield el que entendió mejor como jugar el primer tiempo. Con orden, con solidaridad, cerca del compañero, el equipo de Sanguinetti fue mejor. Casi sin prácticas entre todo el plantel, ya que los casos de Covid-19 se sumaron en la semana, interpretaron que el concepto puede estar por encima de los ensayos.

El Kily González llegaba condicionado al partido con Banfield, pero el DT tomó aire con el triunfo de Rosario Central por 3-1
MARCELO MANERA


El Kily González llegaba condicionado al partido con Banfield, pero el DT tomó aire con el triunfo de Rosario Central por 3-1 (MARCELO MANERA/)

Banfield tuvo mejor andar y sino se fue al entretiempo ganando fue porque Central tiene un goleador de lujo (Marco Ruben), que en tiempo de descuento empató con un cabezazo. Deberá agradecerle al arquero visitante la mitad de la conquista ya que su respuesta fue débil.

El penal del escándalo: Beligoy reconoció el error de Vigliano y el árbitro será sancionado

Rosario Central no cambió de fisonomía. Bajos individualmente, los esquemas que Kily González busca partido tras partido no dan resultados. Nadie se hace cargo de conducir, el ataque es espasmódico y las dudas en defensa se repiten.

COPA DE LA LIGA PROFESIONAL.
ROSARIO CENTRAL VS BANFIELD.
FESTEJO DEL SEGUNDO GOL DE ROSARIO CENTRAL.
MARCELO MANERA


COPA DE LA LIGA PROFESIONAL. ROSARIO CENTRAL VS BANFIELD. FESTEJO DEL SEGUNDO GOL DE ROSARIO CENTRAL. (MARCELO MANERA/)

Así fue todo el campeonato y los números son pobres. Si no lo salva Vecchio, lo salva Ruben, y sino, se encomiendan a las “pelotas paradas”. En el primer tiempo contabilizó dos ataques profundos. O jugadas de peligro para ser exactos. La primera fue un córner de Torrent que conectó Ruben, incómodo, y que con buenos reflejos sacó el arquero. El segundo fue el gol, un centro medido y gol de Ruben.

El segundo tiempo tuvo otro golpe a favor de Rosario Central. Lucas Gamba, recién ingresado, anotó para marcar diferencias en el resultado. Tan necesario como respirar. El gol del ex Unión le dio energía para imponer condiciones físicas. Vino de un lateral que peinó Ruben y un regalo fortuito de un defensor del Taladro, lo dejó solo a Gamba literalmente abajo del arco.

Fue el único pasaje donde el equipo de Kily González se hizo dueño del partido. Y llegó el tercero también desde arriba. Un córner desde la derecha fue conectado por Ferreyra que dio en el palo y, en el rebote, Joaquín Laso anotó. Lo festejó corriendo con los dedos en los oídos como no queriendo oír las críticas que el mundo canalla tiene con este equipo.

Central ganó. Pero sigue con las mismas dudas. Banfield perdió. Pero se lleva una gran respuesta de sus jugadores, un grupo de juveniles, con fútbol y corazón. El resultado, esta vez, tiene lecturas que pueden parecer contradictorias.