El desatino de Roland Garros con Rafael Nadal en su cumpleaños

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Solo en la madrugada: Rafa Nadal terminó de jugar cerca de la medianoche en la jornada de su cumpleaños, sin público en el imponente Chatrier
ANNE-CHRISTINE POUJOULAT

Después de muchos años de problemas climáticos, con decenas de jornadas pasadas por agua, Roland Garros hizo una fuerte inversión -más de 270 millones de euros- para techar el emblemático Philippe Chatrier y dejar de ser el único Grand Slam que no contaba al menos con un estadio cubierto. Lamentablemente, las circunstancias no acompañaron lo que debía ser una inauguración a toda luz. Cuando estaba todo listo, estalló la pandemia de coronavirus; el torneo se jugó entre fines de septiembre y principios de octubre, al fresco del otoño parisino, y varios partidos se disputaron con el techo corredizo, pero con un mínimo de público permitido por los protocolos sanitarios lógicos.

Para este año, el Abierto de Francia dispuso una innovación: las sesiones nocturnas, al igual que Australia y el US Open. Con un solo encuentro de individuales, previsto para comenzar a las 21. En principio, un programa más que atractivo: primavera en París y un match de tenis de primer nivel a pocos metros del Jardín Botánico y del Bois de Boulogne.

Así se ve de noche el majestuoso court central Philippe Chatrier
Así se ve de noche el majestuoso court central Philippe Chatrier (AFP /)

Pero… de nuevo la pandemia complicó las intenciones de la Federación Francesa de Tenis (FFT), a cargo de la organización del torneo. Las restricciones forzaron a atrasar el certamen una semana, y el 19 de mayo, cinco días antes del arranque de la clasificación, el gobierno nacional dispuso un toque de queda diario entre las 21 y las 6 de la jornada siguiente. Roland Garros recibió permiso para continuar su actividad, pero no se pudo negociar la afluencia de público en ese horario. Por eso, minutos antes de la hora señalada, por los altavoces del Stade se invita a los espectadores que quedan a desalojar el predio.

Este jueves, el elegido fue Rafael Nadal. Posiblemente a más de uno le llamó la atención que se haya programado al jugador que ganó 13 veces el torneo y tiene una estatua flamante a pasos del Chatrier, en horario nocturno justo en su 35º cumpleaños, sin espectadores que lo acompañaran en una jornada especial. Y además, en un duelo contra Richard Gasquet, que era el último referente local. Quedó la sensación de que ese cotejo se podría haber disputado en la jornada diurna, con al menos los 1000 espectadores permitidos en el court central (se permite esa cifra por estadio y hasta un tercio en el resto, hasta 5400 en total por jornada en todo el predio). A Rafa le tocó en octubre de 2020 jugar con un puñado de espectadores en el Chatrier, con el techo corredizo desplegado por lluvias y en pleno otoño.

Pero esto fue distinto. Y no anduvo con vueltas: “Jugar sin público siempre es feo, y más de noche, es la realidad. Pero es una de las pistas más impresionantes del mundo, y aunque por ahí las condiciones no son las ideales, para mí hay que estar con la actitud perfecta y eso es lo que intento a cada momento. De día me gusta más para mi juego y con público es más agradable, sin duda. Pero me adapto, me ha tocado de noche y confío que me toque jugar de día la próxima vez y con público”. Y contó algo inesperado: “No he recibido ningún regalo porque [los jugadores] estamos dentro de una burbuja. Sí ha venido mi familia a verme al estadio y los vi en la tribuna, aunque no pueda encontrarme con ellos”.

Otra vista del Chatrier al filo de la noche, en el comienzo de una de las sesiones de la primera semana
Otra vista del Chatrier al filo de la noche, en el comienzo de una de las sesiones de la primera semana (MARTIN BUREAU/)

Serena inició estas sesiones

Así le tocó a Serena Williams la noche inaugural, el lunes pasado. A la leyenda norteamericana le pareció “extraño” jugar a puertas cerradas, pero admitió que a última hora supo que había restricción horaria en París mientras jugaba frente a la rumana Irina Begu. Luego fue el turno de Novak Djokovic, frente a Tennys Sandgren. Sabido es que al número 1 del mundo le encanta jugar con mucho público. Sobre su estreno a cancha despoblada, comentó con diplomacia: “Tuve mucho apoyo en Belgrado -el ATP que se jugó en su país- la semana pasada y me fui lleno de buena energía, así que no me importó mucho jugar en un estadio vacío. Con suerte, en todos los demás encuentros que juegue aquí va a haber mucha gente. Jugar con una multitud es una de las principales razones por las que sigo jugando al tenis. Honestamente fue un poco extraño jugar en estas condiciones, pero a la vez me siento honrado de ser uno de los que juegan el primer single de varones de noche en la historia de esta cancha y del torneo”.

Serena Williams tuvo el honor de jugar el primer partido nocturno en el Bois de Boulogne, ante la rumana Irina Begu
Serena Williams tuvo el honor de jugar el primer partido nocturno en el Bois de Boulogne, ante la rumana Irina Begu (ANNE-CHRISTINE POUJOULAT/)

En cuanto a la programación, hay elementos para tener en cuenta. Por un lado el orden de juego diario en los estadios incluye dos partidos de individuales masculinos y dos femeninos, y la idea de la organización es que las figuras vayan rotando. Abrió la jornada de noche Serena, la siguieron Djokovic, el ruso Daniil Medvedev y Nadal, y este viernes será el turno de Stefanos Tsitsipas contra John Isner. Si la tendencia de rotar continúa, el sábado le tocaría a Roger Federer jugar contra Dominik Koepfer, o bien podría disponerse un single femenino. El cuadro de mujeres ya no tiene a sus principales referentes: por diversos problemas ya no están las tres primeras del ranking, Ashleigh Barty, Naomi Osaka y Simona Halep, así que es la número 4, Aryna Sabalenka, la máxima candidata en carrera.

Novak Djokovic se mostró diplomático al ser consultado por jugar sin espectadores en París, pero dejó en claro que prefiere en lo posible tener público en sus partidos
Novak Djokovic se mostró diplomático al ser consultado por jugar sin espectadores en París, pero dejó en claro que prefiere en lo posible tener público en sus partidos (MARTIN BUREAU/)

Y otra razón: este año, el sorteo dispuso que del mismo lado del cuadro quedaran Djokovic, Nadal y Federer, que con excepción de la primera rueda -que se disputa durante tres días- tienen que jugar siempre en la misma jornada. Y como no pueden estar los tres en el Chatrier salvo que choquen entre sí, mientras el Big 3 siga en carrera indefectiblemente uno tendrá que mudarse al Suzanne Lenglen, el segundo estadio. Y probablemente otro deberá jugar a la noche.

Puede haber novedades en los próximos días. Si las condiciones sanitarias mejoran, podría seguir el desconfinamiento progresivo desde el miércoles 9, ya dentro de las instancias decisivas del torneo, y se evalúa la posibilidad de que se permita una mayor afluencia de gente, con hasta el 65 por ciento del aforo permitido en cada estadio y un máximo de 13 mil espectadores por jornada en todo el predio. Mientras, por ahora, las noches de París, al menos en Roland Garros, lucen demasiado solitarias.

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