Roland Garros. Diego Schwartzman, Nadia Podoroska y el sueño argentino de brillar sobre el polvo de ladrillo de París

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Podoroska y Schwartzman, en una postal eterna: cuando llegaron a las semifinales en octubre pasado, en un Roland Garros de ensueño
Podoroska y Schwartzman, en una postal eterna: cuando llegaron a las semifinales en octubre pasado, en un Roland Garros de ensueño

En esta época del año, los caminos del tenis conducen a la hermosa París. Entre inauguraciones y nuevas normalidades, Roland Garros recupera el protagonismo y vuelve a la primavera, siete meses después de un histórico Abierto otoñal. El mundo puede ser distinto, pero algunas cosas no cambian jamás: Rafael Nadal también ganó en el clima fresco de la capital francesa. El hombre de la estatua reluciente otra vez llega como favorito, enfocado ahora en la 14ª conquista, aun cuando lo acechan Novak Djokovic y los jóvenes que buscan un triunfo grande en el territorio donde el español es la fiera mayor. Acaso los últimos resultados hagan pensar que no luce el aura invencible de otros tiempos, pero en condiciones más hostiles ha llegado el manacorí al Bois de Boulogne y después de dos semanas se ha llevado la Copa de los Mosqueteros. El premio es grande: en caso de ganar, llegará al logro de los 21 trofeos de Grand Slam y superará, al fin, la frontera que había fijado Roger Federer.

La mole de acero de tres metros que representa a Nadal está a pocos pasos del estadio Philippe Chatrier, el escenario de los sueños para los tenistas argentinos, acostumbrados a que el polvo de ladrillo sea terreno fértil para sus ilusiones. Ayer nomás, en octubre, Diego Schwartzman y Nadia Podoroska escalaron hasta las semifinales en la meca parisina. El regreso al calendario normal los trae rápidamente de regreso a Roland Garros.

Roland Garros ensalza a Rafa Nadal con una estatua.  Un estatua en honor al 13 veces campeón se estrenó el jueves en la sede del Abierto de Francia
Roland Garros ensalza a Rafa Nadal con una estatua. Un estatua en honor al 13 veces campeón se estrenó el jueves en la sede del Abierto de Francia


Roland Garros ensalza a Rafa Nadal con una estatua. Un estatua en honor al 13 veces campeón se estrenó el jueves en la sede del Abierto de Francia

Pero, como nada es lineal en el tenis, las condiciones cambian. La rosarina ya no es la jugadora que jugó la qualy parisina hace siete meses como la 131ª del ranking. Por entonces asombró al planeta de las raquetas femeninas al abrirse paso con determinación desde la previa hasta la semifinal, donde no pudo con la campeona Iga Swiatek. La Podoroska que antes no asomaba en el radar ha sido ahora analizada y estudiada en sus puntos fuertes y débiles por las posibles rivales.

Nadia Podoroska vuelve a París, siete meses después de hacer historia desde la clasificación, ahora como la número 42 del ranking, debutará ante Belinda Bencic
Clive Brunskill


Nadia Podoroska vuelve a París, siete meses después de hacer historia desde la clasificación, ahora como la número 42 del ranking, debutará ante Belinda Bencic (Clive Brunskill/)

El enorme salto de los modestos torneos ITF a los de la WTA imponen más jerarquía, menos margen de error, un examen nuevo partido tras partido. Con esas situaciones ha lidiado la rosarina después de meterse en el Top 50 del riguroso circuito femenino. Le han tocado algunas salidas en primera rueda, también llegó a tres cuartos de final y hubo alegrías, cómo no: Podoroska, ahora 42ª, tiene un curioso palmarés de 3-0 frente a rivales Top 10. A aquel triunfo sobre Elina Svitolina (5ª) en el Abierto francés se sumaron éxitos sobre Petra Kvitova (9ª) en Melbourne, y hace poquito, ante Serena Williams (8ª), nada menos, en Roma. El sorteo del nuevo Roland Garros la dejó frente a la suiza Belinda Bencic, 11ª del ranking. Se verá cómo la rosarina se adapta a la exigencia de defender todo lo mucho y bueno que hizo en 2020.

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También Schwartzman buscará revalidar lo alcanzado el año pasado. Por supuesto, hay otros matices en su situación. Al Roland Garros 2020 había llegado con la autoestima por las nubes después de ganarle a Nadal en Roma y darle pelea a Novak Djokovic en la final en el Foro Itálico, y en París eliminó a Dominic Thiem en una batalla de cinco sets antes de inclinarse frente a Rafa en la antesala de la final. Todo ello le bastó para clasificarse y disputar el Masters de fin de año en Londres.

Diego Schwartzman, en busca de recuperar las buenas sensaciones sobre el polvo de ladrillo del Bois de Boulogne
Clive Brunskill


Diego Schwartzman, en busca de recuperar las buenas sensaciones sobre el polvo de ladrillo del Bois de Boulogne (Clive Brunskill/)

Ahora, el Peque ha llegado a París con la idea de empezar de cero y dejar atrás lo sucedido en las últimas semanas. Apenas dos triunfos en la gira europea de canchas lentas y tres caídas en fila en primeras ruedas en Madrid, Roma y Lyon, han encendido la alarma. Incluso destrozó una raqueta en la última derrota, ante Gasquet. “Hace tres años que no lo hacía, pero tenía mucha furia adentro. La realidad es que era una gira en la que tenía muchas expectativas, pero ha sido muy mala. Estoy jugando mal y así es difícil ganar en este nivel. Vengo entrenándome y haciendo todo lo que está a mi alcance para reencontrarme con lo que hice en estos últimos años, pero está complicado, no encuentro respuestas”, reconoció el número 10 del mundo, en una autocrítica fiel a su manera realista de ver la situación.

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Andar con la confianza por el subsuelo no es la manera ideal de llegar al torneo más importante del año. Pero, por otro lado, Schwartzman ha demostrado en otras ocasiones su capacidad para recuperarse de duros impactos. Roland Garros le abre esa oportunidad, con un estreno frente al experimentado taiwanés Yen Hsun Lu, de 37 años y que no juega desde el torneo de Miami, en marzo pasado. Si los triunfos acompañan, en tercera podría buscar desquite frente a Aslan Karatsev, el ruso que lo sorprendió tempranamente en el Abierto de Australia, pero el panorama actual obliga a actuar con cautela y recorrer con pasos cortos.

Habrá, claro, otros argentinos con sus expectativas depositadas en el polvo de ladrillo francés. Federico Delbonis arribará con una buena campaña a cuestas en las últimas semanas, con cuartos de final en Roma, octavos en Madrid y semifinal en Belgrado. El zurdo de Azul tomó la difícil decisión de cambiar de entrenador, y el trabajo con Mariano Hood le ha dado otro impulso. Si es por motivación, al héroe de la Copa Davis en la final de Zagreb le quedaría lograr una buena participación en Roland Garros; históricamente la tierra batida parisina ha sido un campo minado para Delbo, con apenas tres victorias en ocho participaciones. Se estrenará contra el rumano Radu Albot, 88º de la clasificación.

Federico Delbonis
Gregorio Borgia


Federico Delbonis (Gregorio Borgia/)

Guido Pella (59º) busca reencontrarse con su mejor versión, dentro de un 2021 gris, casi huérfano de triunfos, entre lesiones y malas actuaciones; el zurdo bahiense debutará contra el colombiano Daniel Galán (106º), que viene de superar la clasificación. Federico Coria (96º), con altibajos en sus participaciones dentro de la gira mayor, tendrá como adversario al experimentado Feliciano López (61º), de 39 años. Facundo Bagnis (101°), a punto de regresar al Top 100 y con buenos resultados en lo que va del año, tendrá como adversario al francés Benjamin Bonzi (115º), mientras que a Juan Ignacio Londero (100º), sin triunfos en torneos de ATP en este año, le tocará medirse con el chileno Cristian Garín (23º), en un duelo en el que el cordobés buscará dar la sorpresa.

En la última rueda de la clasificación no pudieron los hermanos Francisco y Juan Manuel Cerúndolo (el zurdo tuvo tres match-points ante el suizo Laaksonen), además de Marco Trungelliti; el mayor de los Cerúndolo podía llegar a ingresar como lucky loser si se abre la oportunidad, aunque está claro que conseguir un triunfo en Roland Garros demanda esfuerzo más allá del cien por ciento y mentalidad de acero. Lo tiene más claro que nadie el hombre de la estatua, que ya fue campeón 13 veces en París, leyenda en pie y candidato para siempre.

Rafael Nadal, a la caza del Grand Slam número 21
Archivo


Rafael Nadal, a la caza del Grand Slam número 21 (Archivo /)

La misión más difícil para Swiatek

Justine Henin, en 2007, fue la última campeona que retuvo el título en el torneo femenino de Roland Garros. Desde entonces, ninguna de sus sucesoras pudo repetir la conquista. Esa será la misión de la joven polaca Iga Swiatek, que en octubre pasado arrasó en una quincena de novela. Ashleigh Barty, la número 1 del mundo, buscará de nuevo la corona que alzó en 2019.

La polaca Iga Swiatek viene de aplastar a la checa Karolina Pliskova en la final del Abierto de Roma
FILIPPO MONTEFORTE


La polaca Iga Swiatek viene de aplastar a la checa Karolina Pliskova en la final del Abierto de Roma (FILIPPO MONTEFORTE/)

Y por supuesto, también estará Serena Williams, en busca de ese esquivo 24º lauro de Grand Slam que se le niega. Tres veces ganadora en París (2002, 2013 y 2015), la ex número 1 se ha mostrado lejos de su mejor forma en los torneos previos, pero sería necio descartarla. Y habrá que esperar qué sucede con la estrella japonesa Naomi Osaka, que anunció que no hablará con la prensa durante el torneo, para lo cual alegó razones de “salud mental”. La gran ausente es Simona Halep, 3ª del mundo y vencedora en 2018, que no se recuperó a tiempo de un desgarro en la pantorrilla izquierda.