Roland Garros: Anastasia Pavlyuchenkova y Barbora Krejcikova, las finalistas inesperadas de un torneo repleto de sorpresas

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Barbora Krejcikova, de la República Checa, celebra después de ganar contra la griega Maria Sakkari su partido de semifinales femeninas en Roland Garros
ANNE-CHRISTINE POUJOULAT

Este Roland Garros modelo 2021 tiene un contraste muy marcado en los singles. En el caso de los varones, los protagonistas son nombres más que reconocidos. Los cuatro mejores (Novak Djokovic, 1º; Rafael Nadal, 3º; Stefanos Tsitsipas, 5º, y Alexander Zverev, 6º) en busca del título están dentro del Top 10. Entre las mujeres, todo parece nuevo. Habrá una nueva campeona de Grand Slam y ninguna de las cuatro semifinalistas había llegado nunca tan lejos a esta instancia en un certamen grande.

En las semifinales, Anastasia Pavlyuchenkova (32ª) derrotó en el primer turno a Tamara Zidansek (85ª) por 7-5 y 6-3; a continuación, Barbora Krejcikova (33ª) derrotó a Maria Sakkari (18ª) por 7-5, 4-6 y 9-7, en un thriller de 3 horas y 18 minutos. El sábado, del duelo entre la rusa y la checa saldrá la nueva vencedora del trofeo Suzanne Lenglen y la sucesora de Iga Swiatek, la vencedora en 2020. Otro contraste fuerte: mientras Nadal es dueño casi absoluto del torneo masculino desde 2005, el cetro femenino en París pasa de mano en mano desde hace 14 años. La belga Justine Henin, retirada desde hace mucho, fue la última campeona que logró defender la corona, en 2007.

Anastasia Pavlyuchenkova le ganó en sets corridos a la eslovena Tamara Zidansek
ANNE-CHRISTINE POUJOULAT


Anastasia Pavlyuchenkova le ganó en sets corridos a la eslovena Tamara Zidansek (ANNE-CHRISTINE POUJOULAT/)

Pavlyuchenkova vive su mejor momento a los 29 años. Juega hace más de una década en el tour, tiene 12 títulos y llegó a ser la número 13 del mundo. Pero llegó aquí fuera del radar de las candidatas. Más allá de su experiencia, nunca había podido superar la barrera de los cuartos de final, con una marca de 0-6 en esa etapa en los Grand Slams. “Lo deseaba tanto que ya no sé lo que se siente. Son muchas emociones, estoy muy contenta pero también abrumada. El tenis es un deporte muy mental. Es lo que lo hace tan complicado”, declaró la rusa, a la que le tomó 52 participaciones en torneos grandes antes de alcanzar la final, récord en el circuito femenino.

Su juego agresivo le permitió situarse a una victoria del título. Zidansek buscó y arriesgó más (27 winners, por 19), pero cometió más errores no forzados que la rusa (33, contra 22). Esta vez, Pavlyuchenkova superó la barrera de los cuartos de final que se le habían atragantado en los Abiertos de Australia 2017, 2019 y 2020, Wimbledon 2016, US Open 2011 y Roland Garros 2011. “Es mi primera final y tengo ganas de divertirme, de jugar bien, y siento que importa poco el resultado”, dijo. Su avance en París le permitirá volver al Top 20, con la posibilidad de ser 14ª si se consagra vencedora. Nastia, como se la conoce, también termina con una sequía de seis años sin finalistas rusas en un Grand Slam, desde Maria Sharapova en Australia 2015, derrotada por Serena Williams. La siberiana fue también la última vencedora rusa, en Roland Garros 2014.

Barbora Krejcikova y la dedicatoria al cielo; la checa ganó en un emotivo duelo a la griega Maria Sakkari
ANNE-CHRISTINE POUJOULAT


Barbora Krejcikova y la dedicatoria al cielo; la checa ganó en un emotivo duelo a la griega Maria Sakkari (ANNE-CHRISTINE POUJOULAT/)

En la segunda semifinal, Krejcikova y Sakkari animaron un duelo cambiante, repleto de nervios y emociones. La checa salvó un match-point cuando estaba 3-5 en el tercer set, antes de superar a la griega en una definición a corazón abierto. Fue victoria para Krejcikova, que ha recorrido un camino inusual para llegar hasta aquí: durante varios años se destacó en el dobles con Katerina Siniakova como compañera, e incluso llegó al número 1 de esa especialidad a fines de 2018, y recién en los últimos tiempos comenzó a lucirse en singles, a tal punto que desembarcó en Roland Garros con su mejor ranking individual.

Es entrenada por Petr Kovacka, pero Krejcikova recordó con emoción en estas horas felices a quien fue su mentora y quien le dio el mayor impulso para dedicarse al tenis: su compatriota Jana Novotna, ex número 2 del mundo y campeona de Wimbledon, fallecida en noviembre de 2017 a los 49 años, víctima de un cáncer.

Nacida en Brno, Krejcikova va por su segundo título WTA, días apenas de lograr el primero en Estrasburgo. Buscará emular a Hana Madlikova, la última campeona checa en París hace cuatro décadas, en 1981, mientras en el ranking ya tiene proyectado el ascenso hasta el puesto 22º. ¿Algo más? Sí: también está en carrera en dobles. Junto con Siniakova son las segundas favoritas en el dobles, y este viernes jugarán la semifinal contra Magda Linette y Bernarda Pera, antes del duelo que tendrá como protagonistas a Nadia Podoroska e Irina Begu contra Bethanie Mattek-Sands e Iga Swiatek. La última tenista en alcanzar el mismo año las finales de singles y dobles en Roland Garros fue Lucie Safarova en 2015. Pero la última en lograr ambos títulos el mismo año fue Mary Pierce, en 2000.

“Siempre quise jugar un partido como éste. Cuando era más joven, jugando en junior, siempre quería jugar un partido así, en el que las dos tuviéramos chances y jugáramos muy bien. Aunque hubiese perdido igual estaría muy orgullosa de mí misma, porque luché. Es lo más importante, tanto aquí como en la vida”, destacó con emoción, luego de un triunfo que cerró en el quinto match-point.

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