Rocío Banquells y Verónica Castro: la historia de la cachetada más célebre de las telenovelas

Miguel Cane
·4  min de lectura

El mundo de las telenovelas, detrás de las cámaras, es muy intenso, a veces más incluso que en las tramas de ficción. Esto en gran parte se debe a que después de largas horas de grabación, aunque hay mucha camaradería cada periodo de grabación conforma una familia- también hay tensiones y sensibilidades a flor de piel, y algunas veces hay momentos que derivan en encontronazos personales.

Hay muchas historias de este estilo y fue la primera actriz y cantante Rocío Banquells quien recordó una de las anécdotas más memorables de la telenovela 'Los ricos también lloran' durante una visita a 'Hoy' y revivió no solo el recuerdo de lo que en su momento se rumoreó fue uno de lo grandes "pleitos" de la farándula, sino que además pintó de cuerpo entero -y con todo su carácter- a la formidable Verónica Castro en la época en que se convirtió en la máxima estrella de las telenovelas en México.

En 1979, cuando se grababan en los foros de San Ángel los capítulos iniciales de la telenovela producida por Valentín Pimstein, Banquells y la Castro coincidieron, la primera en el rol de Esther, la villana central de la trama (mismo rol que, años más tarde interpretaría Itatí Cantoral, convertida en la espectacular villanaza Soraya Montenegro), que rivalizaba con Mariana -Verónica, en el papel que la hizo estrella internacional-, la joven sin educación que es acogida por la familia Salvatierra, por el amor de Luis Alberto (Rogelio Guerra).

Veronica Castro (Photo by Gregg DeGuire/WireImage) *** Local Caption ***
Veronica Castro (Photo by Gregg DeGuire/WireImage) *** Local Caption ***

Durante la grabación de una de las primeras escenas de confrontación entre ambos personajes, el director de escena, que no era otro que Rafael Banquells, el famoso actor y director que era padre de Rocío (y de Sylvia Pasquel, con Silvia Pinal), marcó el trazo de la escena, con una bofetada fingida incluida como indicaba el guión. "Pero, siendo una novela de Valentín", señalaría la Banquells más de cuarenta años después, "la cachetada tenía que ser bien dada, porque si no la dabas de manera convincente, bajaba de la cabina y te obligaba a hacerlo de nuevo, hasta quedar satisfecho."

Así pues, Rocío le dio la bofetada de verdad a Verónica, en la escena presenciada por la actriz Columba Domínguez, pero no contó que se la daría tan fuerte (¡hasta el apuntador la sintió!), que la reacción de Verónica fue devolvérsela de inmediato tan o más fuerte ("aunque no me hizo daño, ella es chiquita y yo más alta", apuntó), cosa que impactó a todo el staff técnico, al director, y hasta al legendario productor que de inmediato ordenó que la escena quedara así, aún si los ánimos en el foro estaban totalmente electrizados por la energía del momento.

Fue así que nació el chisme del pleito, aunque hay otro aspecto de la historia que pocos conocen: si bien Rocío y Verónica quedaron algo tensas al momento y ya no grabaron más escenas juntas por un par de días, todo había quedado más o menos bien, aunque — y esto lo relataron juntas cuando se reunieron en una emisión de 'Mala noche ¡no!', el famosísimo late show que condujera Verónica entre 1988 y 1990- unos días después ocurrió una reconciliación muy emotiva.

Un día de grabaciones, Rocío, que tenía muy poco casada con quien fuera su primer marido, Pedro Méndez, llegó a los foros después de haber visitado al médico, y recién se había enterado de que esperaba un bebé, que sería su hija Pamela. "Yo estaba muy emocionada, muy nerviosa, no lo podía creer, y la primera persona que me encontré al llegar a los camerinos, no fue otra que Vero, así que ella fue la primera en saber que iba a nacer mi Pamela, antes que mis papás y antes que cualquiera".

Tal fue la alegría de Verónica al saber que su colega esperaba bebé que fue su cómplice por varios meses, mientras grababan se ofreció, en su momento, a dar un shower para ella ¡y lo cumplió! — Aunque Rocío, precisamente por estar embarazada, no pudo participar en la segunda parte de la historia, y su personaje murió, por lo que ella no pudo protagonizar su propia versión de la famosa escena de la "maldita lisiada" que a Itatí la hizo icónica).

Es así como queda clara la historia de la bofetada más famosa de las telenovelas y se disuelve el cuento de que hubo pleito, ya que aún hoy, el cariño y la amistad entre Rocío Banquells, una de las mejores actrices y cantantes de su generación, y Verónica Castro, la más famosa estrella de las telenovelas, sigue vigente, y todo, por una cachetada bien puesta.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR

Isela Vega, la valiente actriz mexicana que desafió la censura, el machismo y nunca le tuvo miedo a la vejez

Tongolele, la legendaria estrella que aún con Alzheimer sigue bailando todos los días

Qué fue de las protagonistas de 'Muchachitas', la telenovela que marcó a toda una generación en México

EN VIDEO: Yalitza Aparicio regresa al cine con un filme de terror