River: el reclamo público de Marcelo Gallardo hizo efecto y el club volvió a hacer compras después de dos mercados de pases

Alejandro Casar González
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Gallardo con Maidana, su emblema: el defensor fue uno de los símbolos en un ciclo ganador
Fuente: Archivo

Las palabras de Marcelo Gallardo resuenan en todo el mundo River. Sus deseos futbolísticos se transforman en órdenes. Por eso, y en sintonía con ese gen competitivo que todavía lo mueve y lo motiva para continuar una historia de éxitos en su séptima temporada como director técnico millonario, el entrenador apeló a una frase en público para atizar a los suyos. Quería que, luego de un año en blanco, sin trofeos, los dirigentes se pusieran a trabajar en la lista de nombres que había entregado. Luego de dos mercados sin refuerzos, el Muñeco quería mejorar el plantel. Le hacía falta.

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"Tengo la necesidad de ver dónde estamos parados. Tanto yo como todas las áreas de la gestión deportiva", advirtió el director técnico. Y añadió: "Yo tengo que ver si estamos alineados, si hay un deseo de seguir involucrándonos en todos los sentidos para darle continuidad a un proceso muy exigente". La decodificación del mensaje fue instantánea: teléfono para los dirigentes. Gallardo ya sabía que Santiago Sosa se iba a Atlanta United, de la MLS, por más de 6.000.000 de dólares. Y que Ignacio Fernández había pedido salir para firmar el contrato de su vida con Atlético Mineiro, de Brasil. Su venta, cerrada ayer, dejaría una cifra similar a la de Sosa en las arcas de River. Cuando habló, el DT sabía mejor que nadie que el club contaría con billetes como para gastar. Quería un esfuerzo.

Los teléfonos sonaron. Las tratativas fructificaron y, de golpe, cinco futbolistas quedaron a las puertas de mudarse a Figueroa Alcorta y Udaondo. El primero, Agustín Palavecino, un enganche que había encandilado a Gallardo con la camiseta de Platense y que mejoró incluso su juego luego de un paso por Deportivo Cali, de Colombia. Luego, Héctor David Martínez, un caso para los libros de historia. Ocurre que en agosto de 2020 Defensa y Justicia le compró 50% del pase a River y se quedó con los derechos federativos del defensor, que ya había tenido sus primeros minutos con la camiseta del Halcón. Ahora, con el zaguero consolidado en primera, ambos clubes serán socios. Una futura venta convendría a ambos, y de hecho es el objetivo. Por eso, Martínez fue repatriado y Defensa cedió los derechos federativos por un año. Martínez volverá a ponerse la banda roja.

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El otro refuerzo en la zaga es un viejo conocido: Jonatan Maidana. Se trata de un símbolo del ciclo del Muñeco, que regresa libre desde México "para competir", como adelantó el propio entrenador. Las distracciones defensivas de las últimas semanas le costaron puntos a River, y Maidana llega para ejercer el papel de líder junto a otros pesos pesados del plantel, como Enzo Pérez, Javier Pinola, Franco Armani y Leonardo Ponzio. Por ahora, lo será en el vestuario. Quizás también lo sea en la cancha.

El fin de semana pasado se cerró la llegada de José Paradela. Otro volante que tiene gambeta, visión y talento en partes iguales, como les gustan al entrenador millonario. Lo hizo debutar Pedro Troglio en la primera de Gimnasia La Plata, pero Paradela se consolidó bajo la tutela de Diego Maradona. A fines de 2019 River fue a buscar por primera vez al futbolista del Lobo, que tenía contrato renovado hasta junio de 2022. Ya era interesante para Gallardo. La cláusula de salida era de 9.000.000 de dólares, pero la pandemia hizo lo suyo y un año después ambos clubes llegaron a un acuerdo: US$ 2.800.000 brutos por 75% del pase.

El siguiente en la lista fue Agustín Fontana, figura del Banfield subcampeón de la Copa Maradona. El delantero sonaba como refuerzo de Pumas, de México, pero un llamado le cambió el destino. El delantero iba a quedar libre del Taladro en junio y no quería renovar su contrato. Por eso en el sur aceptaron la propuesta de River. La transferencia sería por US$ 1.750.000 a cambio de 75% del pase. Fontana firmará todos los documentos en breve y pronto se pondrá a las órdenes de Gallardo.

Y el último en aterrizar puede ser Alex Vigo, defensor lateral derecho de Colón y a quien en River imaginan como reemplazo desde junio para Gonzalo Montiel, cuyo destino parece estar en Europa.

El mensaje del Muñeco hizo efecto: llegaron los refuerzos.