River no se presentó a jugar: todo lo que pasó en la puerta del Monumental

Alejandro Casar González
lanacion.com

Las instalaciones de River están cerradas desde anoche, cuando se retiró de la concentración el último futbolista profesional que quedaba, después de la decisión del club de no presentar al equipo como una medida de prevención contra la pandemia desatada por el coronavirus. El estadio Monumental, entonces, está blindado. Para las 17.45 estaba programado el partido con Atlético Tucumán, cuya dirigencia había asegurado ayer que iba a presentar al equipo pese a que gran parte del plantel prefería no jugar. ¿Cómo harían Atlético y la terna arbitral para ingresar, entonces? Toda la burocracia se resolvería en la puerta del estadio, al lado del local de Rivermanía, sobre la avenida Figueroa Alcorta. Con Marcelo Gallardo, el capitán Leonardo Ponzio y Rodolfo D'Onofrio, el presidente del club, lejos del lugar.

Tal como estaba estipulado, a las 15 llegó la combi que trasladaba a la utilería del plantel tucumano, con al indumentaria que ovbiamente no iba a utilizar nadie. Pero, como el estadio Monumental está cerrado, no pudo entrar. "Vinimos a hacer nuestro trabajo", dijo Enrique Salvatierra, vicepresidente de Atlético que acompañó a los utileros. El vehículo se estacionó en la puerta y quedó ahí, a la espera de la terna arbitral.

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En la puerta del estadio, sobre la avenida, el árbitro Germán Delfino habló por teléfono desde el automóvil blanco en el que llegó, pasadas las 15. A las 15.30, la escribana Marisa Galarza corroboró que los árbitros estuvieran en la puerta del estadio, y dejó constancia de que no los dejaron ingresar. Lo mismo ocurrió con la delegación tucumana que, aunque no había llegado aún al estadio, estaba representada por el vicepresidente Salvatierra. "Perfecto, vamos a dejar constancia de todo eso", les dijo Galarza a los árbitros y al directivo tucumano.

El acta que se labró, en manos de la escribana

"Es la primera vez que me pasa algo así. Ahora no hay mucho más por hacer, se labró un acta y se dejó constancia de que River no nos dejó ingresar. No veo necesario que tenga que venir el plantel de Atlético Tucumán", dijo el árbitro Delfino, quien agregó que procederá a redactar el informe correspondiente y todo pasará al tribunal de Disciplina de la AFA, que deberá juzgar el caso y definir el castigo que le corresponde a River por su no presentación.

El artículo 109 del reglamento de transgresiones y penas es claro: al club que no se presenta a jugar se le da por perdido el partido, se le descuentan tres puntos y recibe una sanción equivalente a 2250 entradas generales ($1.575.000).

Comunicado de la Superliga

Minutos después de que la escribana Galarza labrara el acta en la puerta del estadio Monumental, la Superliga emitió un comunicado detallando todo lo ocurrido en el Monumental: "La escribana dejó constancia de la imposibilidad de ingresar a la cancha para desempeñar sus funciones. Junto a ellos se presentaron también los encargados de la utilería de la institución tucumana, su vicepresidente primero, Enrique Salvatierra, y el doctor Cristóbal Godoy, vocal del club visitante", decía el texto.

El documento continuaba: "En ese mismo momento se labró el acta correspondiente en donde se constató la situación y se le comunicó inmediatamente al plantel del equipo visitante que no era necesario que concurriera al lugar del evento, dado que el árbitro del partido había certificado el escenario y situación general", rezaba el comunicado de la entidad que ahora preside Marcelo Tinelli.

Por lo pronto, River cumplió con la medida anunciada ayer, y hoy tampoco abrió el predio de Ezeiza para que se jugaran los partidos de inferiores de Superliga frente a Lanús. Ni mandó a sus futbolistas de otras categorías que debía medirse con su similar granate.

Los dirigentes de Atlético querían jugar; el plantel, no

Los futbolistas Cristian Erbes, Ariel Rojas y el capitán, Cristian Lucchetti, hicieron el viernes pública la postura del plantel de Atlético de no presentarse a jugar el partido de hoy frente a River. "Nuestra postura es no jugar. No solo está en juego nuestra salud, sino la de nuestra familia. Lo ideal hubiera sido suspender todo. No se tomaron medidas lógicas. No hablamos con los jugadores de River, pero sabíamos que su postura era suspender la fecha", dijo Lucchetti en declaraciones a FM 94.7.

Sin embargo, el club decano emitió un comunicado en el que apoyaba la decisión de la Superliga de amenazar a River por su decisión de no presentarse: "El club acata y comparte en todos sus términos el comunicado emitido por Superliga. Por lo tanto, nuestra institución se presentará este sábado a jugar el partido de acuerdo a la programación establecida oportunamente", dice la entidad que preside el diputado nacional Mario Leito. Un dirigente que, curiosamente, era junto a D'Onofrio uno de los sostenes de la vieja Superliga hasta que Mariano Elizondo renunció. Ahora, con Marcelo Tinelli al mando, Leito se alineó, y D'Onofrio quedó del otro lado. La foto de hoy es una prueba contundente.

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