River consiguió un gran triunfo en Mendoza y no se baja

De la fecha 1 al presente, ¿cómo es el andar del equipo de Gallardo?

De a poco, River vuelve a ser River. Luego de un arranque de año con algunas dudas tras la derrota con Lanús en la Supercopa Argentina y el empate como local contra Unión, el Millonario se despertó con la victoria sobre Independiente Medellín en el debut de la Copa Libertadores y no paró de ganar: frente a Godoy Cruz, el equipo de Marcelo Gallardo jugó en un nivel muy alto, se impuso 2-1 y logró su cuarto triunfo consecutivo en partidos oficiales (tres por el torneo local).

Mereció ser mayor la diferencia en favor del conjunto del Muñeco. Porque el visitante fue ampliamente superior a su rival durante todo el partido y desperdició ocasiones muy claras como para sentenciar la historia antes de tiempo. Lucas Alario, una de las figuras de la noche, abrió el resultado con una definición exquisita a los 23 minutos y pareció encaminar la historia para un cómodo triunfo riverplatense. Sin embargo, cuando todo estaba controlado por el equipo de Núñez, un remate de Javier Correa a los 36 minutos se le escurrió entre las manos a Augusto Batalla tras un extraño rebote y el Tomba logró el 1-1 de manera inmerecida.

En el complemento, el Millonario sostuvo su dominio, pero le costó encontrar profundidad. Y cuando empezaba a parecer que la historia iba a morir en empate, Rodrigo Mora anticipó en el primer palo tras un centro desde la derecha, puso el 2-1 y cortó una racha de un año sin convertir en el fútbol argentino (su último grito había sido el 3 de abril del año pasado, contra Patronato). Sobre el final, el conjunto de Gallardo tuvo chances como para liquidar la historia, pero volvió a fallar en la estocada final. Tal vez ese sea el único punto negativo que se llevó el Muñeco desde Mendoza.