Rigoberto Sánchez, de origen mexicano, regresó con los Colts

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CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 20 (EL UNIVERSAL).- El pateador de despejes de origen mexicano, Rigoberto Sánchez, regresó con los Colts de Indianápolis, tres semanas después de recibir una cirugía para removerle un tumor cancerígeno.

El jugador fue el encargado de patear el arranque del partido entre los Colts y los Texans de Houston, en el Lucas Oil Stadium.

Sánchez no quiso revelar el tipo de cáncer que sufrió, mismo que se dio cuenta que algo estaba mal durante una práctica el 25 de noviembre. Después de hacerse una ecografía y una resonancia magnética lo diagnosticaron, pero todavía jugó cuatro días después –ante Tennessee– previo a someterse a cirugía el 1 de diciembre.

"No iba a hacer eso a mi equipo, se trata de unidad. Al final del día, no creo que hubiera podido conseguir un reemplazo a tiempo e iba a ser peor. Ese era ya el peor de todos los casos; iba a luchar contra el dolor, fuera lo que fuera", comentó el punter, previo al partido de este domingo.

Añadió que los médicos especialistas le comentaron que su salud va en mejoría.

"Soy afortunado de todavía ser joven y hacer lo que hago. También, tuve la suerte de ser diagnosticado temprano y simplemente seguí la iniciativa de los doctores", añadió.

Este domingo al mediodía, con su dorsal 8, Sánchez, nacido en Chico, California, de hijo de mexicano, regresó a los emparrillados.