Revive los éxitos y fracasos en la carrera de Miguel Herrera

El Universal

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 18 (EL UNIVERSAL).- En casa debido al coronavirus, Miguel Herrera llegó hoy a los 52 años de edad y como firme candidato a convertirse en el director técnico más exitoso en la historia del América. Sin embargo, el Piojo también ha tenido tropiezos, no sólo como entrenador, sino desde su etapa de futbolista. Aquí hacemos un recuento de su trayectoria:

Como futbolista, se formó en Coyotes Neza y, en lo que hoy se denomina Ascenso MX, se coronó en 1986, para dar el brinco a los Tecos de la UAG.

Con este equipo, debutó en 1987 en la Primera División, ya con experiencia en selecciones juveniles (participó en el Esperanzas de Toulon).

Jugó también para Santos, Atlante, Querétaro y Toros Neza, y siempre ha dicho que su corazón le pertenece a los azulgranas. Justamente con los Potros, consiguió su único título como futbolista, en la temporada 92-93.

Con la Selección Mexicana, disputó la Copa América 1993, en la que México llegó a la final y perdió frente a Argentina. Su peor momento vino al año siguiente; debido a una artera entrada en un partido eliminatorio contra Honduras, sumado a una agresión contra un aficionado en una pelea entre el Atlante y el León, Miguel Mejía Barón lo dejó fuera de la Copa del Mundo de 1994.

Como técnico, debutó en el banquillo del Atlante, en 2002. En 2004, fue contratado por el Monterrey y, aunque sus torneos fueron de números y funcionamiento destacados, perdió dos finales, en el Apertura 2004 contra los Pumas y en el Apertura 2005 frente al Toluca.

En el Clausura 2008, llegó al Veracruz para tratar de salvarlo del descenso, pero sucumbió y los Tiburones se fueron a la liga de plata del futbol mexicano, siendo esa la mancha más grande en su carrera como entrenador.

El "Piojo" también dirigió a los Tecos, pero su momento de brillar vino después. En el 2012, cuando el América apostó por él para salir de una crisis que llevaba algunos años. En sus primeras dos campañas, alcanzó las semifinales, pero cayó, y la imagen de técnico perdedor comenzó a abrazarlo.

Llegó el Clausura 2013, en el que tuvo su revancha y se ganó su primer campeonato, en una dramática final ante el Cruz Azul. Un semestre después, en su lucha por el bicampeonato, las Águilas, bajo su mando, perdieron la final frente al León.

El funcionamiento de los azulcrema lo catapultó a la Selección, cuyo pase al Mundial de Brasil peligraba. Herrera clasificó al Tricolor en el repechaje ante Nueva Zelanda, pero en la máxima competencia, fracasó al intentar llegar al quinto partido, luego de caer ante Holanda en los octavos de final.

Tras ser despedido, estuvo algunos torneos sin dirigir, hasta que, en el Apertura 2016, los Xolos de Tijuana lo contrataron para buscar su segundo título de Liga. Un año significó dos liguillas a su causa, pero ningún trofeo.

Apareció de nuevo el América en el Apertura 2017. Desde entonces, las Águilas han clasificado a la Liguilla en cinco certámentes consecutivos, pero fue en el Apertura 2018 que Herrera obtuvo su segunda corona liguera.

Posteriormente, se coronó en el Campeón de Campeones 2018-2019 contra los Tigres y la Copa MX ante los Bravos, para completar su póker de campeonatos y consolidarse en la élite histórica de entrenadores americanistas.



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