VÍDEO | Jasmin Repesa pierde el oremus y termina golpeando a un jugador de su equipo

LA NACION
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Fue una reacción increíble y que resulta complicado de comprender. Viejos métodos para épocas diferentes. En cualquier caso, repudiable por donde se lo mire. El experimentado entrenador croata Jasmin Repesa, de 59 años, que dirige al equipo italiano Victoria Libertas Pesaro, donde por ejemplo juega el mítico Carlos Delfino, tuvo una actitud injustificable cuando perdió los estribos y golpeó a uno de sus jugadores en la espalda con un fuerte manotazo porque no respondió a algunas de sus indicaciones.

El hecho sucedió en el partido de la LEGA, la máxima categoría del baloncesto italiano, en el partido entre Pesaro y Allianz Pallacanestro Trieste. El técnico, visiblemente enojado, le recriminó algo al joven Henri Drell, jugador estonio de 2,06 metros y 20 años que estuvo en la liga de verano de la NBA, pero cuando se acercó al banco de los suplentes, primero amagó con darle en la cabeza y después sí le da un manotazo en la espalda.

Algunos medios italianos aseguran que le puede acarrear alguna sanción importante a Repesa. El joven estonio se sentó en silencio en el banco, obviamente consciente de que había cometido un error en el partido, y poco después de este hecho, el video se difundió en las redes sociales lo que ha generado una condena unánime en el mundo del baloncesto.

El periodista y analista de básquetbol Dmitry Planidin explicó la situación en su perfil de Twitter: "Los entrenadores de los Balcanes son los más estrictos del mundo, no fue un golpe fuerte, pero que de ninguna se justifica semejante acción".

Algunos medios recordaron a Zeljko Obradovic (fue entrenador de equipos como Real Madrid, KK Partizan de Belgrado, Pallacanestro Treviso, Panathinaikos y Fenerbahce), quien muchas veces reaccionó de manera similar para señalar a un jugador los errores que estaba cometiendo. En definitiva, sigue siendo una escuela del antiguo básquetbol yugoslavo, en la que esta relación entre entrenador y jugador era algo habitual.