Regresó la MLS y lo hizo con aficionados

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CIUDAD DE MÉXICO, abril 17 (EL UNIVERSAL).- Regresó la MLS y lo hizo acompañada, además de las expectativas deportivas de una Liga que cumple 26 años y que tiene ya 27 equipos, de los aficionados, quienes han vuelto a los estadios en el balompié de Estados Unidos bajo nuevas reglas y nuevas formas en la experiencia que los clubes siempre tratan de que sea la mejor.

El FC Dallas recibió al Colorado Rapids para el duelo inaugural ante 10 mil espectadores. Un peleado empate sin goles en el que destacó el arquero del conjunto texano, Jimmy Maurer, quien colaboró para mantener su portería limpia a pesar de algunas jugadas de ataque del Rapids como en la llegada de Diego Rubio por la banda de la derecha, cuyo disparo tapo de gran manera.

Aunque tuvo más posesión de pelota, el cuadro local no logró generar mayor peligro en la meta defendida por el exguardameta del León, William Yarbrough. Ni Franco Jara, ex del Pachuca, ni ningún otro elemento del conjunto local pudieron hacer algo más.

El estadio Toyota es uno de los inmuebles exclusivos para el futbol que han levantado a lo largo de la unión americana, pero no solamente es el lugar en donde juega el FC Dallas, sino que han construido un complejo deportivo en cuyas canchas aledañas entrenan los diferentes equipos y academias que tiene la institución.

El conjunto texano, propiedad de Hunt Sports Group -que también es dueño de los Chiefs de Kansas City de la NFL, es uno de los clubes fundadores de la MLS (que arrancó en 1996) y se ha convertido en uno de los que más talento han desarrollado a lo largo de estos años. Para muestra, dos de los últimos fichajes de futbolistas hechos en esta Liga por parte de clubes europeos: Bryan Reynolds por la Roma y Reggie Cannon por el Boavista.