La reconciliación de Tevez: "Viendo a Riquelme aprendí a tener la visión que tengo a los 35"

El Apache sabe que debe liderar nuevamente a Boca en la Copa Libertadores que tanto sueña y reconoció lo que le dejó jugar con Román.
El Apache sabe que debe liderar nuevamente a Boca en la Copa Libertadores que tanto sueña y reconoció lo que le dejó jugar con Román.

Atrás quedaron los días del cruce dialéctico entre Carlos Tevez y Juan Román Riquelme, los dos jugadores más influyentes de Boca al menos en lo que va de este siglo. La espina de la final en Madrid aún duele pero el Apache sabe que tiene la oportunidad de revancha en la edición actual, en "la Copa más importante que hay en América, la que te motiva a salir adelante y para darle la alegría que la gente de Boca quiere".

En una extensa entrevista al sitio oficial de la Copa Libertadores, el delantero analizó que para lograr el título se necesita ser "un equipo con todas las letras y tener un poco de suerte", añadiendo en relación al primer punto que es "defender bien, meter muchos goles y ser un equipo agresivo, por no decir con huevos".

A la hora de comparar este certamen con la Champions League, que ganó en 2008 con Manchester United y llegó a la final en 2015 con Juventus, dejó claro que "no tiene comparación, esto es una locura y allá es más tranquilo. En las dos copas la gloria es eterna, pero está en el ADN sudamericano que se viva el fútbol así".

En cuanto a sus cambios en el juego, sostuvo que "la experiencia hace que uno cambie. Hoy soy más líder dentro de la cancha, uno sabe cómo moverse, cómo manejar a los compañeros", para luego detallar sobre su forma de desenvolverse que "lo que hacías en 10 metros lo tenés que hacer en dos o tres y es una transición que lleva todo por dentro, cuando dejás de correr y tener esa explosión, empezás a ver. Antes no veía. Antes agarraba la pelota y sabía que la explosión te daba la ventaja de que acelerabas y le sacabas un par de metros a los defensores. Y después tenías ese metro para poder pensar dónde definir. Hoy no lo tenés".

Y para ponerle nombre y apellido a uno de sus espejos futbolísticos, remarcó que "tuve desde muy chiquito a Román delante de mí. Viéndolo a él creo que aprendí muchísimo a tener la visión que tengo a los 35 años".

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