Exigencia máxima para Kubo, calidad necesaria para el Getafe

Agencia EFE
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Madrid, 8 ene (EFE).- El japonés Takefusa Kubo comenzará en el Getafe una nueva etapa de su carrera, de nuevo cedido por el Real Madrid, en la búsqueda de la regularidad que impulse el currículum de un futbolista que deberá responder a la máxima exigencia de un técnico como José Bordalás.

En el Villarreal, donde apenas ha sumado siete titularidades en los diecinueve partidos oficiales en los que ha participado, Kubo no consiguió cuajar a las órdenes de Unai Emery. A lo largo de 688 minutos, la mayoría en la Liga Europa, anotó un sólo tanto y dio tres asistencias.

Sin partidos suficientes para convencer en un futuro a Zinedine Zidane, Kubo podría conseguirlos en el Getafe. No debería tener ningún problema para arrebatar Allan Nyom el hueco que suele ocupar en la zona derecha del centro del campo cuando no retrasa a esa posición al colombiano Juan Camilo "Cucho" Hernández.

Aunque Nyom es uno de los hombres de máxima confianza de Bordalás, sus últimas actuaciones erráticas y la llegada de un jugador como el japonés, con muchísima más calidad, debería suponer el final del francés en las alineaciones.

Sin embargo, Kubo no puede confiarse. Para jugar con Bordalás, hay que cumplir un requisito básico: máximo sacrificio físico. Al técnico alicantino no le tiemblan las piernas si tiene que dejar en el banquillo a jugadores con nombre.

En alguno de los últimos duelos, figuras importantes del Getafe como Jaime Mata se han quedado fuera de las alineaciones. Otro como Ángel Rodríguez, que casi nunca falla a su cita con el gol, también sabe lo que es ver los encuentros desde un banquillo.

Por tanto, el jugador cedido por el Real Madrid deberá ganarse el puesto. Tendrá que convencer a Bordalás en cada entrenamiento. No será un camino de rosas, aunque su nuevo entrenador está deseando tener a punto a un jugador de sus características.

Es justo lo que le faltaba al Getafe, acostumbrado al juego directo de presión insistente con robos de pelota y rápidos contragolpes aniquiladores. Eso últimamente no funciona, casi todos los equipos han cogido la matrícula al Getafe y le aplican su misma medicina.

Y, con los jugadores que actualmente tiene en su plantilla, no puede jugar un fútbol de control, precisión y maduración de sus opciones de gol. Ahora, con la llegada de Carles Aleñá y de Kubo, Bordalás cuenta con más opciones y para encajar a ambos en un once con tres de sus intocables (Marc Cucurella, el uruguayo Mauro Arambarri y el serbio Nemanja Maksimovic).

Hasta ahora, jugaba con un 4-4-2 casi inamovible, con esos tres jugadores más Nyom o el "Cucho" en el centro del campo. Con sus nuevos refuerzos, podría apostar por un 4-3-3 con Maksimovic, Arambarri y Aleñá en la zona de creación y destrucción con Kubo más dos delanteros (Ángel, Jaime Mata, Cucho o Enes Ünal) arriba.

La fusión Kubo-Bordalás puede generar muchos beneficios a ambos. Al japonés le pueden caer minutos y regularidad, algo de lo que casi ha carecido en el Villarreal. Y al entrenador del Getafe le llega otro hombre de calidad que necesita para mostrar otro perfil distinto de su equipo. Pero Kubo no lo tendrá fácil. La exigencia será máxima para el jugador cedido por el Real Madrid.

Juan José Lahuerta

(c) Agencia EFE