El Raymond James Stadium hace historia junto con tres mujeres protagonistas

Agencia EFE
·3  min de lectura

Tampa (Florida, EE.UU.), 8 feb (EFE).- La celebración del Super Bowl LV ya forma parte de la historia con el Raymond James Stadium de protagonista junto a tres mujeres que participaron en el partido que los Tampa Bay Buccaneers ganaron por 31-9 a los Kansas City Chiefs.

Los Buccaneers convirtieron al Raymond James Stadium en la primera sede de un Super Bowl en el que estaba el equipo local y además consiguió la victoria.

Anteriormente, Tampa también había sido cuatro veces sede del Super Bowl, con los dos primeros (1984 y 1991), disputados en el Tampa Stadium, y otras dos (2001 y 2009) en el Raymond James Stadium, que se construyó después.

Los equipos que salieron campeones de Tampa fueron Los Angeles Raiders, New York Giants, Baltimore Ravens, Pittsburgh Steelers y Buccaneers, tres de la Conferencia Americana (AFC) y dos de la Conferencia Nacional (NFC) al que pertenece Tampa Bay.

Pero el ganado por los Buccaneers se dio con la presencia de solo 22.000 espectadores en las gradas, debido a la pandemia del coronavirus.

De los cuales, 14.500 de público general que pagaron entradas desde los 6.000 dólares la más barata hasta los más de 40.000, que costaron las más caras, que en la reventa algunas superaron los 100.000 dólares, mientras que 7.500 fue personal sanitario invitado por la NFL.

Además de la historia que generó el propio estadio, el partido también dejó a la entrenadora asistente de fuerza y acondicionamiento Maral Javdifar, y a la entrenadora asistente de línea defensiva, Lori Locust, de los Buccaneers, como las dos primeras mujeres que ganaron un Super Bowl.

Locust y Javadifar son parte de uno de los cuadros de entrenadores más diversos que hay dentro de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).

Los tres coordinadores del equipo, el defensivo Todd Bowles, el ofensivo Byron Leftwich y el de equipos especiales Keith Armstrong, son negros.

También lo es el entrenador en jefe asistente y coordinador del juego de carreras, Harold Goodwin.

Los Buccaneers son el único equipo de la NFL con dos entrenadoras asistentes a tiempo completo.

El año pasado, la asistente ofensiva de los San Francisco 49ers, Katie Sowers, fue la primera mujer en entrenar en un Super Bowl, cuando los 49ers perdieron por 20-31 ante los Chiefs en el Super Bowl LIV.

En 2015, Bruce Arians, entonces entrenador en jefe de los Arizona Cardinals, contrató a Jen Welter para el cuerpo técnico del equipo como pasante, convirtiéndola en la primera mujer en ocupar un puesto de entrenadora de cualquier tipo en la liga.

El domingo, a los 68 años, Arians, en su segundo año con Tampa Bay, se convirtió en el entrenador en jefe de mayor edad en ganar un Super Bowl.

Además, Sarah Thomas fue también en la primera mujer en trabajar como árbitra en un Super Bowl, que ya tiene el su honor haber sido el más diverso y novedoso en la historia de la NFL.

(c) Agencia EFE