Rally Dakar. Con Cavigliasso como bandera, los quads afirman su acento argentino

Alberto Cantore
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Los autos y las motos marcan la historia del Rally Dakar. El desembarco en territorio sudamericano de la carrera más exigente y peligrosa del planeta provocó también la irrupción de los quads, que desde el estreno en 2009 es una categoría con sello argentino. Arabia Saudita es desde el año pasado el nuevo escenario de la competencia. En esta segunda versión, la bandera celeste y blanca ondeó en lo más alto en dos de las tres etapas, la primera se la denominó prólogo y resultó una clasificación para el ordenamiento de largada, que desanduvieron los cuatriciclos por el desierto saudí: Nicolás Cavigliasso (Yamaha YFM 700R) tomó ayer la posta que dejó Pablo Copetti (Yamaha Raptor), vencedores de parciales y pilotos que persiguen al puntero del clasificador general, el chileno Giovanni Enrico (Yamaha Raptor).

Dakar. Kevin Benavides fue segundo en motos en la tercera etapa y Carlos Sainz tuvo una jornada para el olvido

Campeón en 2019, cuando la carrera se desarrolló en los caminos de Perú, pero ausente el año pasado, Cavigliasso retornó al Rally Dakar con un único objetivo: recuperar el cetro. De 29 años, este cordobés de General Cabrera que fue criado en una familia productora de maní, enseñó sus virtudes en su estreno, en 2018, cuando fue considerado el mejor debutante en quads. Ese potencial lo ratificó en la siguiente aventura, al ganar nueve de las diez etapas, superioridad que le dio la victoria final. ¿Y ahora? "Largué tercero y pude venir haciendo una buena carrera, aunque en la primera parte me perdí un poco. Hoy fue la etapa que menos cosas me pasaron, aunque se me rompió el escape [el día anterior sufrió problemas con el tanque de combustible] y vine más tranquilo en los últimos 50 kilómetros. Venimos sufriendo tonterías que te demoran cinco o seis minutos, con lo del escape levanté y perdí dos o tres minutos. Pero estamos contento, el ritmo está y este Dakar es larguísimo", confió quien viajó junto con su esposa Valentina, que recibió el pedido de casamiento en la rampa de premiación tras la victoria en el Dakar de Perú, a Roberto Berasategui, enviado de Carburando y Clarín.

La pandemia mundial de Covid-19 alteró la preparación de los participantes. Cavigliasso solo participó del South American Rally Race, donde fue el ganador en la categoría. Desde entonces se entrenó en un circuito de cross y recién en octubre logró probar en las sierras o en el campo, con la búsqueda de ritmo como misión. "La falta de competencia en los rallies se hace sentir. Estuve conversando y viendo videos con Sebastián Urquía y Nelson Sanabria Galeano, quienes me contaron sobre los diferentes tipos de terreno. Mi objetivo es pelear con los de arriba y lamento que no esté en la división Ignacio Casale [el chileno ganó en 2014, 2018 y 2020 en quads y este año participa en la categoría camiones], ya que hubiera sido un mano a mano interesante. Yo corro para ganar, para recuperar mi corona", comentó, quien participa con un quad Yamaha YFM 700R que armó el equipo Nic Pro, fue despachado en noviembre y en la carrera lleva la asistencia del Drag'on Rally Team.

El éxito de Cavigliasso en el rulo de Wadi Ad-Dawasir, de 630 kilómetros de recorrido, se encadenó al de Copetti, también cordobés, pero que se radicó en la Patagonia, ahora reside en los Estados Unidos y que por un tema administrativo participa con licencia estadounidense. Ausente por lesiones en los dos últimos Dakar, los 45 años no entumecieron a quien desde 2016 apela a Berta Motorsport, de Oreste Berta, para encarar la aventura. El motor que prepara el Mago de Alta Gracia está limitado a 130km/h y Copetti dejó una protesta por escrito, porque entiende que debería estar liberada la potencia del impulsor.

Para Copetti es la novena experiencia en un Dakar -debutó en 2010 y el mejor resultado fue el tercer puesto en 2017-, aunque la frustración que lo hizo llorar resultó el abandono en 2018, cuando peleaba por el liderazgo y rompió la cadena de transmisión. "Cuando uno logró un podio y es competitivo no se puede aspirar a menos que eso. Pero no hay que desesperarse, para aspirar a un podio hay que llegar entre los cinco primeros en cada etapa", analizó.

La legión argentina de quads también la integran Manuel Andujar y Tobías Juan Carrizo. El póquer de pilotos tomó el legado que impusieron los hermanos Alejandro y Marcos Patronelli, ganadores en 2010, 2013 y 2016, el primero; 2011 y 2012, el segundo. Cavigliasso aplicó el sexto sello de las 12 aventuras que llevan los quads en el Rally Dakar, una categoría con acento argentino.