Racing - San Pablo: el equipo de Pizzi se quedó afuera de la Copa Libertadores con una clara derrota

  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
·4  min de lectura
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
Emiliano Rigoni festeja la apertura del marcador durante el partido de Copa Libertadores que disputan Racing Club y San Pablo
Mauro Alfieri

Nada le salió bien a un aterido Racing en la derrota por 1 a 3 contra San Pablo en el Cilindro de Avellaneda. El conjunto dirigido por Pizzi no pudo sacar provecho del empate 1 a 1 en Brasil, que lo había dejado bien perfilado de cara al desquite. El sistema defensivo no funcionó y San Pablo creció con el correr de los minutos. Sobre el final del primer tiempo, llegó el primero de los tres goles brasileños; convirtió Emiliano Rigoni, tras una gran jugada de Marquinhos. Luego, la segunda mitad fue controlada por el equipo de Crespo, que se clasificó a cuartos de final y aguarda al ganador de la serie entre Palmeiras y Universidad Católica de Chile.

El primer tiempo, repartido y con un Racing replegado

El equipo que llegó al estadio con la necesidad de cambiar los números del tablero fue San Pablo. Y eso se vio reflejado en la disposición táctica de Racing, que con una línea de tres centrales y el catamarqueño Aníbal Moreno como mediocampista de quite, buscó suprimir a los puntas brasileños para luego activar ataques directos con pases largos a Chancalay y Piatti.

Enfrente se encontraba un equipo agresivo. Ya a los 10 minutos, Wellington trabó en tres cuartos y se la cedió a Benítez, quien tocó rápido para un Gabriel Sara que corría lanzado en un galope agresivo sobre la banda derecha y con mucha ventaja sobre su marcador, Mena. El volante enganchó y finalizó con un disparo enroscado que salió a centímetros del caño derecho defendido por Arias.

Emiliano Rigoni festeja la apertura del marcador durante el partido de Copa Libertadores que disputan Racing Club y San Pablo
Mauro Alfieri


Emiliano Rigoni festeja la apertura del marcador durante el partido de Copa Libertadores que disputan Racing Club y San Pablo (Mauro Alfieri/)

Con rigor táctico y templanza, la Academia se defendió y neutralizó a los creativos del rival. Fue recién a los 20 minutos que, en un córner venenoso de Rigoni, Liziero cabeceó a ciegas y la pelota salió muy cerca del segundo palo. Miranda tuvo la chance de empujarla, pero no llegó.

Dos minutos después, Copetti rozó un buscapié en el punto penal. Estaba Racing más adelantado en la cancha.

Ya sobre los 30 minutos, San Pablo forzaba errores en la última línea del local. Cáceres derribó a Marquinhos sobre el vértice del área y el árbitro cobró un tiro libre que Martín Benítez no aprovechó. San Pablo no llegaba al gol, pero comenzaba a desorientar al quinteto defensivo de Avellaneda.

Todo indicaba que el cero era inquebrantable, hasta que Mena se arrojó en una excursión individual de ataque y perdió cerca de la medialuna de enfrente. Entonces Miranda vio picar a Marquinhos y envió el pelotazo largo. Sigali y Mauricio Martínez estaban mal ubicados y no tuvieron otra opción que ver la inevitable definición. Marquinhos falló, pero Rigoni captó el rebote y no perdonó. 1 a 0 para el equipo paulista.

La debacle de la Academia

El ritmo de San Pablo no fue alterado por el descanso del entretiempo. El visitante comenzó la segunda mitad con un Marquinhos intratable.

A los dos minutos de la segunda mitad, Sigali procuró revolear el balón, pero le salió un tiro débil que fue interceptado por Liziero. El volante central vio correr a Marquinhos y le puso un pase milimétrico, para que éste no falle y envíe la pelota al fondo de la red. 2 a 0.

Con la obligación de convertir 3 goles para clasificarse, Pizzi decidió dispuso del ingreso de Javier Correa por Aníbal Moreno.

Sin un jugador que patrullara el mediocampo, Racing quedó más expuesto y el visitante lo aprovechó con una secuencia de contras comandadas por el ambidiestro Rigoni.

Marquinhos festeja el segundo gol durante el partido de Copa Libertadores que disputan Racing Club y San Pablo
Mauro Alfieri


Marquinhos festeja el segundo gol durante el partido de Copa Libertadores que disputan Racing Club y San Pablo (Mauro Alfieri/)

Y así sucedió. Tras una pared con Wellington, picó al centro del área y esperó a que Marquinhos, que ya había sido asistido y se encontraba enfrente de Arias, sentenciara la serie. Pero su compañero le cedió la pelota y el cordobés únicamente tuvo que empujarla para aumentar la ventaja a tres goles.

Recién a los 63 minutos, el equipo local pudo concretar ese gol que, de haberse hecho antes, tanto le habría facilitado la serie. Fue del ingresado Javier Correa: Miranda se la cedió sobre la medialuna y él lanzó fuerte contra un palo.

El delantero tuvo la chance de descontar nuevamente sobre el minuto 65. Cabeceó fuerte desde el área chica, pero Tiago Volpi se estiró como un gato y la envió el córner. A los 75, tuvo otra oportunidad en el borde del área chica, pero un defensor cerró a tiempo y Correa no pudo apuntar bien.

El partido se iba con los minutos y la Academia no lograba arrimarse al arco de Volpi. San Pablo consolidó su clasificación y ni el apurado ingreso de Maxi Lovera pudo revertir el resultado. Eso ya era una imagen imaginativa. Muy lejos del optimismo que había generado el 1-1 en Brasil, el adiós llegó en Avellaneda en una noche fría y triste para este Racing desangelado.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.