Racing positivo: la fuerza de un grupo que quiere ocupar un lugar importante en la historia del club

Nicolás Zuberman
lanacion.com

El plantel se entrena con un mensaje de aliento y gratitud

Entre las tantas sentencias que ha construido el imaginario futbolero a lo largo de su historia, hay una que dice: "Los jugadores ganan partidos, los equipos campeonatos". Si se tiene en cuenta que la victoria ante Independiente con dos jugadores menos durante 45 minutos valió para los hinchas de Racing más que un título, se puede decir que se escribió un capítulo más que le da vida a aquella frase. Sobre todo porque la Academia sustentó el triunfo épico en la fuerza grupal, en su vestuario que mostró toda la fortaleza anímica en el campo, aún en la adversidad. "Lo he dicho desde que llegué -asegura Sebastián Beccacece-: me tiene conmovido el grupo. No tengo dudas de que eso va a dar frutos"

Con Lisandro López como estandarte, secundado por Iván Pillud y acompañado por Javier García, Nery Domínguez, Marcelo Díaz, Leonardo Sigali, Gabriel Arias y Darío Cvitanich la Academia moldeó un grupo con un sentido de compromiso elevado. Sobre los cimientos de lo que habían dejado Sebastián Saja y Diego Milito, Licha López aceptó el desafío de ser el capitán de Racing y logró transmitir su calidad humana y su mentalidad competitiva.

Así, llegaron las dos vueltas olímpicas en 2019. Y mucho de eso también hubo en clásico triunfo por 1 a 0 ante Independiente. Con una venda en la cabeza, algunas líneas de sangre sobre su cabeza y en el pulgar izquierdo hundido en su camiseta para menguar el dolor de la luxación del hombro, al mejor estilo Tata Brown en la final de México 86, Nery Domínguez resumió el sentimiento: "Estoy orgulloso de pertenecer a este club y a este grupo".

Pasó la tensión para Baccecece, después de los cuestionamientos

El parte médico después de la victoria decía lo siguiente: "Nery Domínguez, luxación de hombro izquierdo y herida cortante en cuero cabelludo, donde se le realizó sutura. Darío Cvitanich, herida cortante el arco superciliar izquierdo, donde se le realizó sutura. Javier García, herida cortante en arco superciliar izquierdo, donde se le realizó sutura". Apenas un botón de muestra de cómo entendieron los futbolistas que debían jugar el partido. Más allá de la alegría, el festejo en el vestuario después del triunfo duró muy poco: apenas algo de música, algún canto. Pero no más que eso. No fue por una cuestión de ganas o una decisión de pensar en lo que viene: no había más energía, no quedaban ni siquiera fuerzas para festejar.

Pero el partido había comenzado mucho antes que el domingo para este grupo de jugadores. Mientras se ponía a punto para que la fatiga muscular que arrastraba desde el empate ante Argentinos le permitiera estar ante Independiente, Licha López mostró una vez más su estirpe de líder. Este clásico fue el número 11 de su carrera. Sin embargo, durante toda la semana el capitán de Racing se repitió una frase para sus adentros: "Este es el primero y el último". Un lugar común, un truco mental que puede llegar a tener algo de cierto: en julio se termina el contrato entre el ídolo y la Academia, aunque su renovación dependerá de la vigencia que sienta Licha en estos meses.

Otra de las banderas de agradecimiento

La frase también sirvió como contagio: López fue el sostén emotivo del plantel, al punto que llegó a parar una práctica a puro grito para intentar inculcar el sentido de pertenencia por el lugar en el que están los futbolistas y lo que se ponía en juego este domingo. El capitán lo sabe bien. Es al equipo al que más le convirtió, el máximo goleador del clásico en actividad y está a dos gritos de Llamil Simes, máximo anotador con ocho goles.

Aún desde el banco, cuando ya había sido reemplazado, siguió aportando. Le frenó el impulso a Beccacece, que desesperado porque corran los minutos se quería meter en la cancha. Y también vio los segundos finales abrazado al entrenador, en una escena que también es un mensaje. López está muy lejos de ser un futbolista mediático, pero sabe muy bien cómo entregar señales: ya lo había hecho con Eduardo Coudet luego del escándalo con Ricardo Centurión.

Durante el segundo semestre del 2019, cuando el último campeón de la Superliga se había vuelto un equipo espeso y el Chacho Coudet escondía su salida, la experiencia del plantel había pasado a ser un tema de crítica. Algunos, aseguraban que Racing era un equipo sin cambio de ritmo por la cantidad de jugadores veteranos que hay en el plantel. Con los refuerzos -Héctor Fértoli, 25; Leonel Miranda, 26; Benjamín Garré, 18- el cuerpo técnico buscó bajar el promedio de edad. Sin embargo, en la semana previa al clásico repetían con admiración una frase: "Los grandes se la bancan mucho".

Una victoria épica merecía tamaño festejo de la Academia

No fue casual que, no bien finalizó el clásico, Darío Cvitanich (uno de los que pudo irse), dijo cuando lo consultaron sobre el oficio mostrado por los más grandes en el clásico: "Hay veces que la experiencia mata al talento". El sentido de pertenencia se ve reflejado en casos de futbolistas que pudieron emigrar, pero -contentos con ser parte del grupo que componen y la institución que representan- se quedan a pelearla. Pillud es otro que no arrancaba entre las preferencias del nuevo DT, pero no bajó los brazos y tuvo su chance. Incluso Beccacece lo elogió: "Pillud siempre es la alegría del plantel, por su trabajo y entrenamiento. Muestra sacrificio día a día, más allá de lo histórico que genera con la gente".

Alrededor de esos grandes se construyó el épico triunfo, al que el chileno Díaz le puso el sello. Habían pasado menos de 15 minutos desde que el volante central había hecho estallar al Cilindro con esa definición sutil para vencer a Martín Campaña y sin embargo ya le alcanzaba para mensurar lo que ese grito valía: "La alegría más grande es que hemos quedado en la historia del club". Algo de eso se había propuesto el vestuario en la semana posterior a la dura eliminación con River en la Libertadores 2018. No sólo lo cumplieron con las dos vueltas olímpicas de 2019, también con los triunfos al hilo ante Independiente con condimentos que en el tiempo se convertirán en memorables.

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