Racing positivo: las claves de la fuerte unión entre el DT Juan Antonio Pizzi y el plantel

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Una foto que refleja la unión de los jugadores de Racing; es el festejo tras la clasificación a las semifinales de la Copa Liga Profesional 2021 luego de vencer por penales a Vélez
Mauro Alfieri

El domingo 25 de abril el aire de Avellaneda olía a despedida. El agónico triunfo en el clásico de Avellaneda, quince días antes, parecía no haber alcanzado para enderezar el barco. A la victoria ante Independiente le siguieron una angustiosa clasificación por penales en la Copa Argentina, ante San Martín de San Juan; una muy fea derrota ante Arsenal, por entonces último en la Zona 1 de la Copa de la Liga; y un deslucido arranque de Copa Libertadores, con un empate ante Rentistas. La suerte ya estaba echada. Y el puntero Colón debía ser el encargado de darle el último empujón hacia la puerta de salida a Juan Antonio Pizzi.

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Con varios cambios de nombres y también de esquema, Racing jugó ese domingo el mejor partido del semestre y le dio vuelta el partido por 2 a 1 al Sabalero, con un cabezazo del lateral Juan Cáceres en el último minuto. Fue el primer clic, la bisagra para empezar a modificar un ciclo que parecía terminado. Un mes después, el equipo está clasificado a los octavos de final de la Copa Libertadores, en la misma instancia en la Copa Argentina y a la espera de que el fútbol se reanude para enfrentar a Boca por semifinales, uno de los dos escalones que lo separan de la gloria en la Copa de la Liga.

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“Hace muchos años que estoy acá, y lo que se dice desde afuera lo dejamos afuera. Lo fundamental y lo mejor que tiene este club es el grupo humano de jugadores, cuerpo técnico, médicos, utileros. Creo que cuando hubo críticas el grupo siempre se mantuvo igual, unido. Sabíamos que teníamos que doblegar los esfuerzos y trabajar mucho más y se cambió totalmente la actitud”, fue el mensaje de Leonardo Sigali, uno de los referentes, después de la victoria ante el puntero Colón, el partido que sirvió de despegue.

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Aquella tarde, además de la actitud y las ganas que mostró el equipo para llevarse el partido en los minutos finales, el entrenador santafesino encontró la base del equipo, con cuatro defensores, con un volante central más clásico (salió Kevin Gutiérrez para darle lugar a Julián López o Mauricio Martínez) para acompañar a Leonel Miranda e Ignacio Piatti como interiores.

Juan Antonio Pizzi cambió todo: de las críticas a la clasificación de la Academia en todos los frentes
Fotobaires


Juan Antonio Pizzi cambió todo: de las críticas a la clasificación de la Academia en todos los frentes (Fotobaires /)

A partir de ahí, más allá del tropezón ante Central Córdoba, en Santiago del Estero, todo fueron sonrisas, con algunos puntos altos. Necesitado de ganar por dos goles para pasar a la fase definitoria de la Copa de la Liga, venció 2 a 0 a San Lorenzo. Con un combinado de suplentes y juveniles, Racing consiguió ante el San Pablo la primera victoria de un equipo argentino en el Morumbí en la historia de la Copa Libertadores. Mojones de un camino ascendente.

Más allá de la solidez que ganó en defensa, con unos 465 minutos sin recibir goles, y del viejo axioma de Carlos Bianchi de que “una victoria llama a otra victoria”, el cambio de la Academia tuvo que ver con la actitud. “Mejoramos en el convencimiento, no se si en lo futbolístico. Cada uno de nosotros hizo un trabajo de hormiga para recuperar la confianza”, resumió Darío Cvitanich, uno de los capitanes del plantel.

Iván Pillud y Christofer Gonzáles disputan la pelota durante un partido de Copa Libertadores entre Racing Club y Sporting Cristal. El lateral derecho es uno de los referentes positivos
Martin Mejia


Iván Pillud y Christofer Gonzáles disputan la pelota durante un partido de Copa Libertadores entre Racing Club y Sporting Cristal. El lateral derecho es uno de los referentes positivos (Martin Mejia/)

El mal clima que se generó fuera del vestuario en cuanto a la continuidad de Pizzi sirvió como combustible para un ciclo que no arrancaba. “Los de afuera son de palo. Lo importante es la humildad y el sacrificio que tiene este equipo. Creo que se están dando cuenta que el grupo está más fuerte que nunca”, dijo Iván Pillud, otro de los referentes.

Más allá de alguna charla fuerte, desde el plantel reconocen la calidad humana del cuerpo técnico y la predisposición para cambiar algunas cuestiones de la metodología de entrenamiento que a comienzo de año hicieron ruido, como los días de descanso o la posición de algunos jugadores.

La Academia sostiene desde hace tres años una base de futbolistas que protagoniza uno de los mejores momentos del club en las últimas décadas, con dos títulos y participaciones constantes en copas internacionales. Después de buscar variantes en el comienzo de su ciclo, y de algunas bajas por el brote de Covid-19 de marzo, Pizzi se recostó en esos referentes para edificar su equipo. Ante Vélez, por caso, salió a jugar con siete jugadores de más de 30 años: Arias, Pillud, Sigali, Nery Domínguez, Mena, Cvitanich y Piatti, el único que no lleva años en el club.

Tomás Chancalay, el goleador de la Academia
FOTOBAIRES


Tomás Chancalay, el goleador de la Academia (FOTOBAIRES/)

A esos apellidos hay que sumar los de Mauricio Martínez y Miranda, que tienen su ascendencia en el vestuario, donde también le reconocen al técnico la entereza para plantarse en las conferencias de prensa con mensajes claros para la dirigencia.

Pizzi elige darle el crédito de este presente a sus dirigidos. “Yo no me canso de repetir el esfuerzo que hace mi equipo. Todo el mérito es la dedicación que ponen ellos. Después, a veces el resultado es bueno y a veces no tanto. Pero nadie nos puede decir que no nos esforzamos para conseguir las cosas”, dijo tras el triunfo en el Morumbí.

La foto ideal para resumir esa unión parecía haberse dado el domingo anterior en Liniers, cuando Racing consiguió el pase a las semifinales ante Vélez, por penales. El abrazo de un grupo celebraba estar de nuevo en instancias decisivas. El receso le puso suspenso a la definición, pero no a esa sensación. Este sábado la cuenta oficial del club subió una foto que resume aún mejor este momento, a la espera de los últimos dos o tres partidos del semestre: durante la activación física que propuso el preparador físico Alejandro Richino, once jugadores abrazados, como una barrera humana, corren en el mismo sentido.

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