Racing Point justifica su estrategia con Pérez en Imola

Adam Cooper
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La última parada en boxes le costó a Pérez un más que posible podio y lo dejó lamentando un "doloroso" desenlace que lo vio acabar sexto.

Del 11º puesto en parrilla, Pérez había exprimido la gestión de sus neumáticos y un primer relevo largo con los medios para colocarse cuarto, antes de montar los duros para el tramo final del GP de Emilia Romagna en Imola.

Cuando el abandono de Max Verstappen hizo sacar al auto de seguridad, el equipo estaba preocupado de que Pérez sufriera calentando sus neumáticos duros en la resalida. Por ello decidieron montarle los blandos.

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Sin embargo, los tres pilotos que rodaban justo detrás de él –Daniel Ricciardo, Charles Leclerc y Alex Albon– lo adelantaron al quedarse en pista, dejándole en sexta posición.

Cuando la bandera verde ondeó, Pérez perdió otra posición con Daniil Kvyat, que también tenía neumáticos nuevos. Luego logró pasar a Albon, pero hasta ahí llegó su remontada, bloqueado por Leclerc.

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Green dice que la manera en la que el Racing Point conservó los neumáticos en el primer relevo les hizo preocuparse por la resalida.

“La carrera estaba de nuestro lado completamente. Hasta el Safety Car, Checo avanzó, con un gran ritmo, para colocarse cuarto. Adelantó a todos alargando su relevo con los medios. Condujo muy bien y el coche fue genial. Estábamos contentos de cómo estaba yendo”, reconoció.

“Y el peor escenario posible era un Safety Car. Y no estábamos preparados para eso, desgraciadamente, siempre iba a ser una decisión complicada”:

“Estábamos con los duros, el coche se había configurado específicamente para tandas largas y estábamos increíblemente nerviosos por hacer la resalida con ellos detrás del coche de seguridad. Creo que habríamos sufrido”.

“Así que lo más seguro y lo más lógico era cambiarle a los blandos, para no tener que preocuparnos por ello. Pensamos que los demás harían lo mismo, pero depende en gran medida de cómo configuraron su coche para carrera”.

“Y creo que se demostró dónde estaba nuestro coche, porque lo configuramos para cuidar los neumáticos y no sobrecalentarlos. Siempre íbamos a sufrir detrás del coche de seguridad en esa situación”.

Green apunta que la situación empeoró para Pérez cuando George Russell sufrió el accidente detrás del Safety Car, ampliando la neutralización unas vueltas más, y eliminando el plus de sus nuevos neumáticos.

“Además, es que tuvimos un segundo incidente detrás del coche de seguridad, lo cual no podíamos haber previsto. Por lo que el número de vueltas que nos quedaron para adelantar se redujo notablemente. Eso jugó en nuestra contra”, afirma.

“Viéndolo ahora, tendríamos que haber tomado otra decisión. Pero creo que en ese momento, con la información que teníamos, fuel a decisión correcta”.