Racing, finalista: la revancha de Chila Gómez, el arquero que superó una lesión grave y ataques de pánico

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La sonrisa plena de Gastón Gómez, arquero de Racing, que venció a Boca en la semifinal de la Copa de la Liga.
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A Gastón “Chila” Gómez se le vino la estantería abajo el 8 de enero de 2019. En una de las primeras jornadas de pretemporada de Racing en el predio de la AFA en Ezeiza, su rodilla derecha no soportó la sesión del entrenamiento de arquero y se rompió los ligamentos cruzados. Unos meses después fue su cabeza la que no aguantó: el marplatense sufrió ataques de pánico. “Fue horrible. Sentía que me estaba muriendo, que me iba a morir. Se me dormía un brazo y la cabeza, y además sentía un calor en el pecho y como que se me cerraba la garganta. Me desesperé porque me faltaba el aire”, relató Chila Gómez al sitio Identidad Racinguista, en julio del 2019.

Más de dos años después, por fin el fútbol le regaló una sonrisa a un arquero que siempre que lo llamaron para cubrir el hueco respondió muy bien. A Gastón Gómez le tocó su estreno por una lesión de Juan Musso, durante un partido de Copa Sudamericana, ante Río Negro Aguilas, de Colombia, en junio de 2017. Y respondió, como cada vez que le tocó, incluso en otras situaciones bravas como un cruce ante Corinthians. Desde aquel correcto debut vio cómo la Academia contrató cinco jugadores para el puesto: Gabriel Arias, Carlos Olses, Javier García, Matías Ibáñez y Matías Tagliamonte.

Gómez desvía el penal de Pulpo González, en la definición.
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Gómez desvía el penal de Pulpo González, en la definición. (Pool Argra/)

Gómez sabía que su chance grande con el buzo de Racing iba a llegar. Por eso también desechó opciones para irse a otro equipo, de Primera o de la B Nacional, para sumar rodaje. Su documento ya marcaba 25 años. Pero él confiaba. Y le llegó en San Juan, ante Boca, para pasar a la final tras una definición por penales que lo hizo más enorme aún que su 1,90 metro de altura. “Primero le quiero dar la gloria a Dios. De él me sostuve en los momentos más difíciles. Fue un partido lindo, una responsabilidad linda. Y más después de lo que hace Gabi (Arias) partido a partido”, dijo el arquero.

La gran preocupación para la Academia en la previa de este juego era la pérdida de su capitán Arias, el mejor jugador del equipo hace ya dos años, ausente por la convocatoria a la selección de Chile. Pero sobre todo el lamento era por la especialidad del neuquino en la definición por penales, si el partido no se resolvía en los 90 minutos. Este domingo, desde sus redes sociales, el N° 1 había mandado su apoyo a Gómez. “¿Qué hablamos con Gabi? Nada. Es un tipazo y siempre apoya. Sólo le pedí que me trajera su camiseta cuando vuelva. Así que me la debe”, dijo el marplatense, que se llevó todas las felicitaciones.

Copetti, sobre Chila Gómez

En la semifinal ante Boca, Chila no sólo sostuvo el candado que había dejado en el arco Arias, llevando el invicto en la valla a siete partidos. También mostró personalidad en los momentos clave. Incluso fue la voz cantante desde el fondo, algo que también acostumbra hacer el arquero del seleccionado chileno. Ya en tiempo de descuento respondió bien ante un tiro libre de Tevez, al primero palo. Y luego atrapó sin rebote un remate de Fabra, cuando Izquierdoz esperaba para definir. Tan confiado estaba el grandote formado en el Predio Tita que hasta tuvo tiempo para, desde el piso, guiñarle el ojo al central xeneize. Ya la tarde sanjuanina parecía pintar para encumbrar a Gómez. Había indicios, que se empezaron a confirmar cuando comenzó la serie de los penales.

Lo mejor del triunfo de Racing

Primero, cuando Carlos Tevez reventó el travesaño. Y después cuando se lució para atajar el penal de Diego “Pulpo” González. Pudo haberse llevado la gloria total cuando adivinó el palo del disparo de Cristian Pavón, pero la pelota pasó por debajo del “Chiqui”, como le dicen sus compañeros. Al final, el que selló el pase a la final, como había pasado ante Vélez, fue Enzo Copetti. “Un poco lo estudiamos. Después cada hay que tomar la decisión cuando estás debajo de los tres palos. Hay veces que estudiás algo y termina siendo otra cosa. A veces hay que dejarse llevar por la intuición”, dijo Gómez sobre el arte de las definiciones por penales, la manera en que se definieron hasta ahora los cinco partidos decisivos de la Copa de la Liga y la ruta que encontró el equipo de Pizzi para llegar a la final.

La última vez que Racing recibió un gol fue el 2 de mayo, hace ya siete juegos, en Santiago del Estero: el tanto de Carlos Lattanzio le dio la victoria a Central Córdoba y movió el piso en la mitad celeste y blanca de Avellaneda. Pizzi estuvo a nada de que ese sea el final de su ciclo. Pero desde ahí no le convirtieron más. Ya pasaron San Pablo, San Lorenzo, Sporting Cristal, Vélez, San Pablo, Rentistas y ahora Boca. Ese mérito ya no recae solo en Gabriel Arias, ni en Nery Domínguez ni en Leonardo Sigali. Ahora también la virtud es de Gastón Gómez, figura cuando le tocó la chance más importante de su vida. Ahora vendrá la final, adonde lo llevó a Racing con sus atajadas.

Gastón Gómez, cuando todavía no era "Chila": con el buzo de Goycochea, en Mar del Plata.
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Gastón Gómez, cuando todavía no era "Chila": con el buzo de Goycochea, en Mar del Plata. (Gentileza/)