El réferi que impone su ley a rudos paladares

El Universal

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 7 (EL UNIVERSAL).- Marcela, Pagano o Psycho Clown, todos personaje ligados a la lucha libre y que desde hace unos meses también son parte de los atascados "hot dogs" que prepara el "Frutas", el réferi que armado con pan, salchichas, tocino y queso les da vida a los "Rudos de Bucareli".

La llamada "esquina de la información", que forman Bucareli y Reforma, se ha transformado en un rincón de sabor para los paladares más exigentes.

La comida es un placer mexicano y la lucha libre, un gusto insuperable, así que Juan Carlos Nájera los combinó para armar su negocio de "perros calientes" de 20 centímetros, que atiende mientras comparte sus historias como juez de ring en empresas como la Liga Elite y la Triple A.

"El Frutas" no es un novato en el mundo de los encordados, gracias a que comenzó a entrenar lucha libre en el gimnasio de Shu El Guerrero, el mismo donde Canek, entre otros, ha forjado su historia como gladiador.

Ahí, se relacionó con luchadores relevantes, como Marcela, quien le brindó la oportunidad de presentarse en una función, como presentador y después como réferi. "He hecho muchas amistades, entre ellas mi madrina en la lucha libre (Marcela), que fue la que me llevó a mi primera función. Primero de anunciador y después como réferi".

Ser la máxima autoridad dentro del cuadrilátero no es un trabajo fácil. Hay que saber dónde, cuándo y cómo actuar para que los luchadores no corran ningún riesgo sobre el enlonado.

En otra trinchera. Pero Juan Carlos tiene una tercera identidad.

Y es que, por las mañanas viste de corbata y saco transformado en un "Godínez" más en las oficinas centrales del Seguro Social.

Más tarde, se sacude la formalidad y se pone el mandil. Cambia las plumas por unas pinzas para preparar hot dogs; mientras que por las noches viste ropa más cómoda para entrenar lucha libre y prepararse como réferi en los encordados. Así anda el "Frutas", de trinchera en trinchera.


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