Quinientas veces Messi

Cuando un genio tiene un día mágico, los análisis y predicciones previas van directo al bote de la basura. Todo lo escrito y dicho antes del partido se convierte, de manera automática, en material reciclable.

Un genio en movimiento

La frase de Capello para la televisión internacional al teŕminar el clásico en el Bernabéu es lapidaria e irrefutable: “Cristiano Ronaldo es un gran goleador, pero Messi es un genio, y los genios hacen otras cosas”. 

Messi, 500

Esta frase lo resume todo, la actuación de Messi fue la de un genio en estado de gracia, los defensores del Real Madrid quedaron sistemáticamente desparramados como conos al paso del pequeño crack, el zig zag interminable, lleno de cadencia, el arte del engaño en su máxima expresión y en el escenario supremo nos llenaron los ojos de fútbol.

Marcelo empezó todo

Promediando la primera parte hubo una acción que, en mi opinión, desencadenó la furia futbolística de Messi. El codazo de Marcelo, intencional o no, a mi me pareció que si; debió ser expulsado, fue el detonante de lo que vendría a partir de ese momento. Messi había empezado bien el partido, pero ese hecho lo cambió todo.

Recordé el grito clásico de Cristiano Ronaldo cuando recibió el Balón de Oro y dijo que iba a alcanzar a Messi, aquel momento y este tienen algo en común, la mirada de Messi. El día de la Gala FIFA, la cámara hizo primer plano de la ‘Pulga’, en el clásico también, la mirada fue exactamente igual. El genio había sido desafiado, y él iba a responder.

Messi celebra el gol del triunfo. REUTERS

Responde con fútbol

Después del SIUHHHHHH de Cristiano Ronaldo, Messi tuvo una de las mejores temporadas de su carrera, después del codazo de Marcelo, el argentino tuvo el mejor partido de la temporada. Le pegaron todo lo que pudieron, pero nunca lo encontraron. Fue una danza acompasada coronada por dos goles antológicos. El primero, con un culebreo imparable y cambio de pierna en un solo movimiento para dejar al mejor lateral derecho del mundo pateando el aire, la definición inapelable.

El segundo con un golpeo de balón perfecto en el minuto ‘noventayramos’ para sentenciar, dándole al rival de su propia medicina en casa.

Messi es la verdad

Se podrá hablar de los desaciertos tácticos de Zidane, del abolengo épico del Real Madrid, que una vez más con diez había logrado el empate con un lindo gol de James Rodríguez; se podrán discutir las decisiones arbitrales, en mi opinión favorables en su mayoría al Real Madrid, que debió terminar el partido sin Marcelo y Casemiro, además de Ramos, correctamente expulsado. De todo eso podemos hablar, y de un Barcelona nuevamente descompensado también, sin embargo hoy solo vamos a hablar de Messi, el mejor futbolista de su época, con diferencia.

MESSI CELEBRA EN EL BERNABÉU. REUTERS

Messi marcó su gol quinientos en la casa del enemigo eterno, levantó su camiseta ante el respetable público y una vez más, como ya lo ha hecho tantas veces, terminó con cualquier tipo de discusión sobre el mejor jugador de esta era.

“Cristiano Ronaldo es un gran goleador, pero Messi es un genio, y los genios hacen otras cosas”. Es una verdad como una catedral.