"Se quedan callados por programas sociales"

El Universal

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 5 (EL UNIVERSAL).- A poco más de un año de que Banco Azteca comenzó la dispersión de programas sociales del gobierno federal, se llegó a más de 5 millones de personas atendidas y la crítica se acabó, porque la mayoría de los bancos no quiere tener grandes filas en sucursales, señala el director general de la firma, Alejandro Valenzuela.

En entrevista con EL UNIVERSAL previa a la 83 Convención Bancaria, que se realizará el 12 y 13 de marzo, el directivo respalda la propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador de ampliar sucursales a partir del Banco del Bienestar. En México las asimetrías requieren políticas públicas y financieras diferenciadas, por eso se busca una red de proximidad mayor a partir de infraestructura física, añade.

¿Cuál es el principal reto en 2020 para Banco Azteca?

— La transición trajo grandes logros. Buscar la estabilidad macroeconómica es un gran aprendizaje que hemos dejado fuera del debate, y el Presidente tiene una obsesión por ello. Para 2020 el reto es que esta economía necesita crecer. Tenemos un bono demográfico muy importante, con mucha gente joven que requiere oportunidades, trabajo, y esto sólo se va a lograr con mayores tasas de crecimiento. Necesitamos crear oportunidades y riqueza como país, y el gran reto es cómo nos ponemos de acuerdo para lograrlo.

¿Qué responde a la crítica del Presidente de que los bancos están donde está el negocio?

— La banca tradicional ha atendido mucho más al México urbanizado, de clase media alta y no necesariamente a la clase popular. Este banco que cumple 18 años es popular. Nos hemos dedicado a hacer llegar la banca formal donde no la había, dando crédito donde el agiotista dominaba, y generando una cultura de ahorro. Hoy, por cada peso que prestamos, estamos captando 1.5 pesos. Lo que pasa es que no había quien diera acceso al ahorro. Es el gran pendiente.

Hablamos mucho de inclusión financiera, pero para nosotros no es un tema de retórica: es nuestro modelo de negocio y realidad. El Presidente busca que el Banco del Bienestar tenga una infraestructura que le permita al Estado mexicano tener mayor cobertura. Ese México de las asimetrías requiere distintas políticas públicas y financieras.

¿Van de la mano con el Banco del Bienestar?

— No somos competidores, somos complementarios. El año pasado había una expresión: ¿por qué Banco Azteca? De repente todo mundo se quedó calladito, porque nadie quiere ver enormes colas en sus sucursales, nadie quiere ver que estén llegando usuarios que desplacen a sus clientes. Ya se acabó el debate.

Nosotros lo hemos hecho porque apostamos por eso, es nuestro modelo de negocio y queremos que lo puedan usar. Ciertamente, en algún momento se nos ha complicado la operación, pero hemos logrado una enorme colaboración y aprendizaje con el propio gobierno.

¿Cómo respondieron los clientes a la repartición de programas?

— Hablar de que el apoyo se ha entregado a más de 5 millones de individuos se dice fácil. El Presidente le había puesto a todo mundo el desafío de que se entregaran los recursos, y vamos en el camino correcto.

Nuestros clientes entienden y hemos buscado dividir en nuestras sucursales al usuario que viene a cobrar su apoyo social. Lo que quisiéramos es que muchos de ellos se vuelvan nuestros clientes. Es una apuesta que estamos haciendo.

En el momento en que Pemex necesitó refinanciamiento, hubo un grupo de bancos que pusieron el recurso para apoyar. La convivencia que se está logrando ha generado un diálogo de entendimiento que permite lograr los grandes objetivos.

¿Hay preocupación por el repunte de inseguridad?

— Es un tema que viene creciendo prácticamente desde los años 90. Ciertamente, al ser un país tan grande, hay lugares donde uno tiene una relativa tranquilidad y otros con una enorme complejidad.

¿Han tenido que aumentar la inversión para seguridad física?

— Con la modernidad hay frentes distintos. Muchas veces no le damos el enfoque necesario al tema de la ciberseguridad. Es un tema brutal, y como hoy estamos más metidos en la era digital, los robos más grandes se hacen muchas veces a través de hackers muy sofisticados.

Ya hemos visto ataques fuertes. El Banco de México en un momento dado, Pemex también y muchos bancos. No solamente la sucursal, también la ciberseguridad es algo que nos ocupa a todos.


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