Pumas históricos: lo que opinaron sobre el inolvidable triunfo de Argentina ante los All Blacks

Agustín Monguillot
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Años de quedar al borde de la hazaña. Tantos que lo intentaron y quedaron en el camino. Y un día, llegó en el momento menos imaginado. Los Pumas escribieron el capítulo más ansiado de su rica historia. Por primera vez, puso de rodillas a los All Blacks y consumó una jornada inolvidable para el rugby y el deporte argentino. Que lo haya hecho en este contexto lo vuelve aún más inolvidable, un recordatorio al mundo de lo que es la esencia de este seleccionado: cuanta más grande es la adversidad para el equipo, más peligroso se vuelve. Esta hazaña es un desahogo para todos los que vistieron esta camiseta y que nunca pudieron. No importa el rincón del mundo en el que se encuentren.

Los Pumas-All Blacks: un triunfo histórico que se preparó de generación en generación

"Nadie aflojó. Eso es lo que no se ve. Todo cambió con la pandemia, pero la intensidad la duplicaron", explica Agustín Pichot a LA NACION desde Ecuador, donde se encuentra de viaje. "Los que estamos un poco más cerca vimos las complicaciones que han vivido y los desafíos que han tenido. Cuando hablabas con Mario (Ledesma), el Tano (Loffreda), los jugadores desde sus casas, los que se fueron a Europa. La cantidad de horas que le metieron. El orgullo es increíble".

El legendario Hugo Porta y los 21 puntos contra los All Blacks en 1985El legendario Hugo Porta y los 21 puntos contra los All Blacks en 1985

Se dice que el rugby argentino "saldó una deuda histórica", pero Pichot no coincide con la expresión: "Es parte del proceso de tener un equipo competitivo y ganador. Los Pumas lo han tenido en distintas épocas y no pudieron, pero no por eso había una deuda. Le quería ganar a los All Blacks, pero más lindo es tener esa constancia y ese ADN"

Pichot tuvo dos oportunidades históricas de ganarle a los All Blacks. La primera fue el famoso test match de River, en diciembre de 2001, el del kick de Felipe Contepomi que quedó adentro y los hombres de negro lo dieron vuelta 24 a 20 con un try en el último minuto. La otra fue en Vélez 2006 (caída por 25 a 19), con un pack argentino que estuvo los últimos minutos del partido a centímetros del try y nunca pudo entrar. "Lo único en lo que pensé fue en los jugadores, en Mario, Nico (Fernández Miranda), Corcho (Fernández Lobbe) y el sufrimiento de tantos meses. Esto es absolutamente de ellos. Nuestra historia fue otra", advierte.

Para la historia: cómo se enmarca el primer triunfo de los Pumas ante los All Blacks

Juan Figallo dice que está "chocho" y "como loco". El último partido de su carrera fue el mazazo con Inglaterra que los eliminó del Mundial de Japón. Ahí sufrió un golpe en la cabeza del que nunca pudo recuperarse. Hace una semana, anunció su retiro. Nadie duda que el Chipi hubiera formado parte del plantel que está en Australia. "Es raro, pero ya está. Tantas cosas pasaron y lograron sacarse la espina. Hoy era para pararse y aplaudir porque jugaron los 80 minutos concentrados. Ellos no entendían nada", dice el salteño, que vive en Inglaterra. Hace unos días, lo invadía la nostalgia. Ahora, cada palabra suya transmite felicidad.

Dice que habló con Nicolás Sánchez. Se acuerda que en su último partido contra los All Blacks, el año pasado, también los tuvieron ahí. Iban 20-16 abajo y tuvieron una última pelota en sus 5 yardas. "Veníamos bien con el maul y nos cobraron pelota trabada. Para mí era penal", recuerda el Chipi. Tiene grabada la charla de Pablo Matera con Angus Gardner, donde el capitán argentino exige respeto por su país luego de que Shannon Frizell le pegara un cachetazo por la espalda a Marcos Kremer: "Te infla el pecho y te pone la piel de gallina".

"Matera se recibió de capitán. Fue el capitán que todos queríamos tener en un equipo de rugby". Estas palabras de elogio adquieren un valor incalculable cuando su autor es Héctor "Pochola" Silva. Miembro de los Pumas del 65, el año fundacional del seleccionado, y uno de los capitanes más importantes de la historia. Pochola está en su casa, en La Plata. Ya vio el partido dos veces. "Un día tenía que pasar. Me atrevería a decir que eran muy pocos los que pensaban que no se comían 50. Lo importante es que los 23 que entraron a la cancha pensaron que podían. Los demás somos de palo", celebra.

Eliseo Branca mira la televisión y sonríe. "Te agarran unas ganas sanas de pensar, ¡cómo yo no estoy ahí!", dice. Por un rato, el Chapa vuelve a sentirse ese segunda línea áspero como una lija que protagonizó batallas inolvidables. Una fue la de Ferro 85, el empate en 21 que era la vez que más cerca se estuvo de la hazaña. Hasta hace unas horas, claro. "Me acuerdo que salí de la cancha llorando porque no me conformé con el empate. Era un try hecho (NdeR: el scrum Puma se metió en el ingoal y el Flaco Ure cometió knock on cuando estaba por apoyar). Te puedo asegurar que estos chicos tienen el mismo amor propio".

Pasaron 35 años entre el empate de Ferro y esta hazaña en Bankwest, en Sydney. A los dos los emparenta la misma estadística: todos los puntos fueron anotados por sus número 10. Los 21 de Hugo Porta en 1985 era la mayor cantidad de puntos que le marcó un argentino a los All Blacks. Lo superó ahora Nicolás Sánchez, con 25. El Cachorro admitió que pensó que su carrera en los Pumas había llegado a su fin después de un mal Mundial. Pochola, que fue el entrenador argentino en Ferro, destaca la revancha personal del tucumano: "Es difícil sacarse la camiseta de los Pumas. Todos los que alguna vez jugamos en los Pumas llegamos con ese sentimiento de querer ser. Es una energía inagotable y todo el mundo piensa lo mismo.".

Santiago Phelan tiene un puñado de partidos contra los All Blacks. Fue un tackleador incansable en la noche del Monumental. Fue el entrenador en aquellos cuartos de final del Mundial de 2011, derrota por 33 a 10, donde se habían ido en ventaja al vestuario. "No puedo compararlo con otros partidos. Es la primera vez que Argentina fue superior a Nueva Zelanda en los 80 minutos", suelta Tati. Dice que no durmió desde que terminó el partido porque quiso ver todas las notas después. También vio la repetición.

Santiago Phelan, ex jugador y DT de los Pumas
Fuente: Archivo - Crédito: Ricardo Pristupluk / LA NACION

Entre 2008 y 2013, Phelan tuvo la difícil tarea de dirigir al seleccionado en una época de recambio de jugadores a la par que se insertaba en el Rugby Championship. Conoce como nadie lo que es ser cuestionado por el afuera, situación que vivió en el último tiempo Mario Ledesma después de la eliminación en Japón. Por eso, lo respalda: "Mario es un crack. Es el tipo más capacitado para llevar un grupo y tiene un equipo de la p. madre. Lo discutieron cuando terminó el Mundial. Ahora empieza el proceso de Mario".

Este triunfo es como un bálsamo para el rugby argentino, que en estos meses vio cómo la pandemia desbarató buena parte de su estructura profesional. Pichot, que lideró la inserción argentina en los torneos del Hemisferio Sur, advierte que "esto no modifica en nada el proceso que se viene hace muchos años. Hay que seguir. Ahora sin el Super Rugby, el rugby argentino tendrá que seguir buscando alternativas para lograr que los métodos se sigan manteniendo". El ex capitán sigue manteniéndose al margen, luego de perder las elecciones a presidente de la World Rugby: "Soy hincha, solamente".

Un knock on, un mal despeje, una pelota perdida en el ruck, un maul trabado. Esa clase de detalles separaban al rugby argentino de ganarle a los mejores de todos los tiempos. Y un día, en el peor escenario posible, se rompió ese estigma. Como cierre, bien vale esta reflexión de Pochola Silva: "La pregunta es: ¿Por qué ellos y no a otros? Fue. Eso es lo único importante. Tantas palabras hemos consumidos que al final se convirtieron en hechos".