Los Pumas-Australia. Los secretos de la evolución física del seleccionado: quién es el hombre clave en el staff de Mario Ledesma

Jorge Búsico
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Uno de los pasos hacia adelante que dio Mario Ledesma en el nuevo camino post Mundial Japón 2019 fue ir a buscar a Martín Mackey para que sea el preparador físico de los Pumas. El rosarino había estado trabajando en la Unión Argentina de Rugby (UAR) en el período 2010-2016, primero como director de la preparación física y luego como director nacional de rugby. Cuando el 1° de junio concretó su regreso, Mackey se fijó un objetivo íntimo: formar parte del plantel que le gane por primera vez a los All Blacks. Se le cumplió rápido.

De ese impacto del sábado pasado en Sydney, Marcelo Loffreda, cuya convocatoria también significó un acierto de Ledesma, dio otras pistas que tienen que ver con lo que forma parte de la puesta a punto invisible. El Tano, quien es el único argentino que estuvo presente a través de distintos roles -jugador, entrenador y ahora manager- en las victorias sobre los 8 grandes, es decir, los 5 del Norte (Inglaterra, Francia, Gales, Escocia, Irlanda) y los 3 del Sur (Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica), respondía a un mensaje de WhatsApp en el que se lo calificaba como el talismán del seleccionado argentino: "Entrega total y absoluta, agregando además, incondicional. No sólo de los que entraron a la cancha, sino del resto del plantel, 22 jugadores y 17 staff. Por ahí viene la 'talismanía'". Este último es el punto por detenerse: en los distintos circuitos que establece el GPS de los Pumas. Uno, fundamental, es el que está a cargo de Mackey.

Todos los días del camino que recorrieron los jugadores para disputar el Tri-Nations comienzan de la misma manera. No bien se despiertan, responden en sus teléfonos portátiles a cuatro preguntas: cómo durmieron, si sienten algún dolor físico, cómo está su ánimo y si sienten estrés. Esas respuestas van a las computadoras que se coordinan entre los responsables de la preparación física (con Mackey trabaja otro PF, Ignacio Saint Bonnett), la kinesiología y la nutrición. Y a partir de ahí se diagraman las cargas de esa jornada para cada rugbier.

"Ya no hablamos sólo de la parte física cuando nos referimos a la preparación en el alto rendimiento. Es un trabajo en conjunto con otras áreas, mucho más amplio de lo que solemos conocer de un profe. Cuando arrancamos con el alto rendimiento en la UAR en 2010, que es cuando me contrataron, tuvimos que recorrer un cambio de paradigma. Ahora que volví, eso ya está absolutamente instalado y funciona perfecto, por lo cual esta etapa la comencé con una base instalada muy sólida", cuenta Mackey desde Australia en diálogo con LA NACION.

Antes teníamos pesistas que jugaban al rugby; ahora cada jugador sabe perfectamente qué tiene que comer, cuándo tiene que ir al gimnasio, al kinesiólogo, cómo hidratarse y relajarseMartín Mackey, PF de los Pumas

El rosarino de Jockey, pero que comenzó con la preparación física en Duendes, donde estuvo 12 años, agrega otro concepto: "El descanso es tan importante como el entrenamiento. Y dentro del descanso, la distracción. Antes teníamos pesistas que jugaban al rugby; ahora cada jugador sabe perfectamente qué tiene que comer, cuándo tiene que ir al gimnasio, cuándo al kinesiólogo, cómo hidratarse y cómo relajarse".

Dónde nació el vínculo con Ledesma

Ledesma lo conoció a Mackey cuando todavía era jugador, en lo que fue la ruta a la Copa del Mundo de 2011, tras la cual el hooker se retiró. En aquel momento, Mackey diagramaba la preparación física. Sin embargo, el contacto más fluido se generó el año pasado, cuando, a instancias del rosarino, Ledesma se juntó con el staff que en Bahía Basket dirige Pepe Sánchez, integrante de la Generación Dorada. "Yo soy fanático de los Pumas y de Jaguares, así que cuando Mario me llamó a comienzos de año, ni lo dudé. Pero después vino la pandemia, así que recién arrancamos cuando se confirmó el Rugby Championship", acota Mackey.

El trabajo de Mackey en su anterior etapa en la UAR también cautivaba al antecesor de Ledesma, Daniel Hourcade. Ambos armaron el camino a Inglaterra 2015. En 2016, durante un entrenamiento en Durban, Sudáfrica, en el inicio de Jaguares en el Súper Rugby, Hourcade le confió a este cronista que esperaba con ansias un trabajo de dosificación de esfuerzos que Mackey estaba preparando luego de un encuentro que tuvieron con Julio Velasco, el cerebro del voleibol. Pero ese mismo año, Mackey dejó la UAR para irse a otro desafío: las divisiones inferiores de Newell's Old Boys. De ahí se fue a lo de Pepe Sánchez y a fin de 2019 renunció a ese lugar "agotado de ir y venir de Rosario a Bahía".

El GPS de los Pumas una vez que supieron que iban a tener competencia constó de cuatro etapas: base, desarrollo, pre-competencia y plena competencia. La gran incógnita -resuelta de un modo conmovedor el sábado- era saber si iban a poder aguantar los 80 minutos contra los tres veces campeones del mundo. Parte de ese trabajo apuntó a esa dificultad. Pero Mackey también insiste en aquello que destacaba Loffreda (otro gran acierto fue sumar al staff que quedó de Jaguares): la cultura de equipo que se fue formando a lo largo de estos meses, con un rol preponderante de los líderes. El PF agrega un sustantivo a este proceso: maduración.

El entrenamiento visible en la ruta final constó de una semana dividida así: el lunes lleva el color amarillo y a los jugadores se los carga físicamente al 40% de lo que van a tener el sábado. El martes (rojo), el entrenamiento lleva una carga de entre un 100 y 130% de lo que habrá en el partido. Por eso siempre los entrenadores dicen que la práctica más importante es la del martes. El miércoles hay descanso, pero con rutina de kinesiología al final de la jornada. El jueves (naranja), las cargas son de un 70-80%. Y el viernes, en el Captain Run, de un 30%. O sea, que a lo largo de la semana, los jugadores juegan en cuanto a cargas físicas -no de contacto- alrededor de dos partidos y medio. El GPS que llevan los rugbiers les transmite en vivo al staff todos los datos, por lo cual el análisis individual es instantáneo.

La semana post victoria All Blacks comenzó idéntica, pero Mackey reconoce que habrá que prestar atención a los efectos contraproducentes que a veces se cuelan después de un triunfo semejante. "De todos modos, quiero aclararte que no vimos nada que nos preocupe, y la práctica del martes tuvo la misma intensidad que la de la semana pasada, aunque teniendo en cuenta que pasamos de 0 a 100 en 80 minutos, quizás haya que hacer algunos ajustes", agrega Mackey horas antes del encuentro de pasado mañana (5.45 de la Argentina) ante los Wallabies, en Newport.

Estados Unidos, la base de su formación

Martín Mackey es camada 1973 y nació el 4 de julio. La fecha, día de la Independencia de los Estados Unidos, le causa risa: "Lo que pasa es que muchos de mis cumpleaños los festejé allá, por lo cual parecía que el país estaba de fiesta por mi". Es que la base de su formación la hizo en aquel país, sobre todo en la Universidad de Austin, Texas. "Ahí ví por primera vez eso de que el preparador físico debe tener una formación mucho más amplia y un concepto distinto al que conocíamos acá. Entendí ahí la importancia del descanso. Las lesiones no vienen por no entrenarse, sino por entrenarse de más. No sirve estar todo el tiempo apuntando a lo físico", señala. Y agrega: "Respirar, meditar, hidratarse. Eso es clave".

Mackey se estaba capacitando en Estados Unidos en 2007 cuando los Pumas dieron en ese país un paso muy importante en su carrera hacia el Bronce que más adelante alcanzaron en Francia: la preparación física que hicieron en Pensacola. "Fue clave -sostiene- ese proceso de preparación no sólo para el rugby, sino para el deporte argentino. Te puedo asegurar que los Pumas marcaron un camino para muchos otros deportes y deportistas con aquel viaje a Pensacola. En la UAR lo tomamos como un mojón y de hecho estuvimos varios años vinculados a ellos, con los Mundiales siguientes incluidos". Ledesma, se sabe, fue una de las figuras de aquel equipo. El GPS de los Pumas lleva por buenos caminos.