Los Pumas-All Blacks. La adversidad como combustible para el debut de la Argentina en el Tri-Nations

Alejo Miranda
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Cuando empiece el partido, todas las inclemencias que atravesaron los Pumas este año habrán quedado atrás. Sólo tendrán una adversidad por delante, acaso la más grande de todas. Los All Blacks. El seleccionado más poderoso del mundo. El único al que los argentinos nunca le pudieron ganar. Aunque esta vez es diferente. Así y todo, con todas las adversidades a cuestas, los Pumas llegan con un plus. Cuando empiece el partido, ya habrán ganado.

Tomás Cubelli: de practicas destrezas en una cochera a chocar ante los All Blacks

El sólo hecho de tener una competencia oficial ya es todo un acontecimiento para el seleccionado mayor y para todo el rugby argentino. En un año en donde los clubes no pudieron siquiera entrenarse, que un grupo de ellos tenga la posibilidad de representarlos ante los mejores del mundo es una motivación extra. Y todos los contratiempos que hubo que sortear para llegar al momento de ponerse la celeste y blanca, de cantar el himno y enfrentar al haka, se transformarán en combustible durante los siguiente 80 minutos.

A las 3.10 de la madrugada del sábado argentino (televisa ESPN 2), los Pumas iniciarán ante Nueva Zelanda el Tri-Nations, su única competencia en 2020, un Rugby Championship remachado ante la ausencia de Sudáfrica. Será en el Bankwest Stadium de Parramatta, al noroeste de Sydney. Por historia y por antecedentes recientes, un partido que en los papeles no tiene equivalencias. Una vez más, el seleccionado argentino deberá apelar a la mística. Después de todo, es parte de su esencia.

Mucha precariedad en la preparación a diferencia del rival

No por repetitivo vale obviar todos los contratiempos que atravesó el equipo de Mario Ledesma. Durante la cuarentena, los jugadores debieron entrenarse en sus casas, en algunos casos en pequeños departamentos. La habilitación para comenzar las prácticas llegó más tarde de lo deseado, y cuando esto ocurrió fue sin contacto y hasta sin pelota. Se intentó hacer una burbuja sanitaria, pero explotó por una serie de contagios. Tuvieron que irse a Montevideo y, ni bien pudieron a Australia, donde se juega encapsulado el certamen. Allí recién pudieron juntarse los jugadores provenientes de la Argentina con los de Europa 10 días atrás. Todo esto mientras sus rivales jugaban competitivos Súper Rugby locales y cuatro Test Matches entre sí. Sudáfrica, por caso, que atravesó una situación similar a la de la Argentina, optó por no participar aduciendo no estar en condiciones para tamaño desafío.

La mayor incógnita que despierta este primer partido es saber si los Pumas podrán sostener el ritmo durante los 80 minutos, algo que ante los All Blacks ya es de por sí difícil aun cuando se llegue en condiciones similares. En los dos amistosos ante Australia XV, los argentinos dejaron la sensación de estar a tono físicamente, al punto que hasta dominaron el punto de contacto. Pero claro, no es lo mismo Australia XV (que tenía varios jugadores del seleccionado anfitrión) que los All Blacks, además de que nadie jugó más de 50 minutos por partido. En todo caso, el balance en ese sentido fue auspicioso.

"En cuanto al roce, al ritmo e intensidad, ellos ya están donde quieren estar. Nosotros nos estamos imaginando cómo queremos llegar a estar", dijo Ledesma en conferencia de prensa. "Lo más importante es que llevemos el partido a jugarlo al ritmo que querramos nosotros. Que lo hagamos más lento o más rápido según nos convenga a nosotros. Y después que anotemos puntos en todas las oportunidades que tengamos".

Los Pumas asumen los riesgos del desafío, ya camino a Francia 2023

Otra de las cuestiones por considerar es ver cómo se acoplará el grupo de jugadores que comenzó la preparación en la Argentina en agosto con los 13 que juegan en Europa (de los que habrá siete titulares y un suplente) con apenas 10 días de entrenamiento en conjunto. La cancelación del Súper Rugby hizo volver al seleccionado al estado previo a 2016, una realidad con la que deberán empezar a convivir nuevamente y que se profundizará con el tiempo.

El nuevo sistema defensivo, por ejemplo, no pareció estar del todo aceitado en los ensayos, ya que en reiteradas ocasiones los Pumas quedaron expuestos por las puntas.

El coach Ledesma se propuso "empezar con una página en blanco" y de sus declaraciones y algunas actitudes (como haber renunciado al capricho de no convocar a Juan Imhoff o volver a confiar en Nicolás Sánchez) se desprende una transformación positiva.

También cabe preguntarse por la entereza mental del equipo luego de la dolorosa eliminación temprana en Japón 2019. Allí quedó en evidencia que la comunión de los jugadores entre sí y con el staff de entrenadores no estaba en la sintonía que demanda una cita de esa magnitud. Y jugar ante Nueva Zelanda y Australia no es menos. Ledesma se propuso "empezar con una página en blanco" y de sus declaraciones y algunas actitudes (como haber renunciado al capricho de no convocar a Juan Imhoff o volver a confiar en Nicolás Sánchez) se desprende una transformación positiva.

Pero la adversidad más temible, se repite, es el rival. No hay peor oportunidad de enfrentarse con los All Blacks que cuando están enojados. Después de la goleada más abultada en la historia del clásico ante Australia (48-5 en la primera fecha del certamen), el entrenador Ian Foster inició una rotación de jugadores que le costó una inesperada derrota frente al mismo rival (24-22). La respuesta fue poner a los mejores jugadores disponibles en la cancha para mañana.

Enfrente, los Pumas inician el proceso camino a Francia 2023 con muchos jóvenes. Hay un debutante entre los titulares (Santiago Chocobares, de 21 años) y dos posibles entre los suplentes (Santiago Grondona, 22, y Lucio Cinti, 20).

Va a ser clave como cada uno sepa administrar las energías. Pasarse de revoluciones puede dejar a cualquiera en inferioridad numérica, como se vio en el duelo del sábado pasado en Brisbane. El árbitro australiano Angus Gardner, al menos por antecedentes, es garantía de equidad.

Los obstáculos se suceden. En ese contexto es cuando los Pumas mejor responden.

Las formaciones para el sábado

La Argentina: Santiago Carreras; Gonzalo Delguy, Matías Orlando, Santiago Chocobares y Juan Imhoff; Nicolás Sánchez y Tomás Cubelli; Marcos Kremer, Rodrigo Bruni y Pablo Matera (c); Matías Alemanno y Guido Petti Pagadizábal; Francisco Gómez Kodela, Julián Montoya y Nahuel Tetaz Chaparro. Suplentes: Facundo Bosch, Mayco Vivas, Santiago Medrano, Santiago Grondona, Tomás Lezana, Gonzalo Bertranou, Lucio Cinti y Santiago Cordero.Entrenador: Mario Ledesma.Nueva Zelanda: Beauden Barrett; Jordie Barrett, Anton Lienert-Brown, Jack Goddhue y Caleb Clarke; Richie Mo'unga y Aaron Smith; Sam Cane (c), Ardie Savea y Shannon Frizzel; Sam Whitelock y Patrick Tuipulotu; Tyrell Lomax, Dane Coles y Lewis Moody.Suplentes: Codie Taylor, Alex Hodgman, Nepo Laulala, Tupou Vaa'i, Hoskins Sotutu, Brad Webber, Rieko Ioane y Damian McKenzie.Entrenador: Ian Foster.Árbitro: Angus Gardner (Australia).Horario: 3.10 del sábado, de la ArgentinaTV: ESPN 2 (repite a las 7.30)