Puado, premio a la insistencia

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Redacción deportes, 1 jun (EFE).- Internet no engaña, como el algodón. El doblete de Javi Puado ayer para clasificar a la selección española sub-21 a semifinales le ha puesto en el mapa. Buscas en Google su nombre y aparece en todas las crónicas entre las que se cuelan rumores sobre su futuro. En el escaparate que supone un Europeo, todos se paran a mirarle a él. Y no ha sido fácil.

En la temporada 2014/2015 se incorporó al Espanyol, al Juvenil B, tras destacar en las categorías inferiores del Cornellà, un cambio que le supuso apenas unos metros por la cercanía de las instalaciones de ambos conjuntos y que hizo que la adaptación no le llevara casi tiempo.

Siguió metiendo goles como rutina y llamó la atención de David Gallego en su primera temporada al frente del B del Espanyol. Siendo juvenil de segundo año, le dio la alternativa e incluso le hizo titular; un momento idílico que no tardó en convertirse en pesadilla.

Puado se lesionó el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, una de las lesiones más temidas por los futbolistas y más aún en etapa de formación, de crecimiento. Nueve meses de sufrimiento para volver a hacer lo que mejor se le da. Disputó el último partido de la temporada y marcó. El gol lo tienes, o no lo tienes.

Se asentó en el primer filial perico en Tercera División y en verano de 2017 su vida estuvo a punto de pegar un giro radical. El Real Madrid se interesó en él para el Castilla, con el argentino Santiago Solari en el banquillo. Incluso David Gallego dio por hecha su marcha: "El jugador ha llegado a un acuerdo con el Real Madrid".

Pero fue el presidente de la entidad, Chen Yansheng, quien frustró la operación cuando en La Fábrica ya le estaban preparando un hueco en la Ciudad Deportiva de Valdebebas y, quién sabe, para el futuro ya que la cesión incluía una opción de compra.

Su cambio de aires se truncó, pero su aparición en la élite solo se hizo esperar un año. Al siguiente verano, en 2018, formó parte de la primera plantilla para realizar la pretemporada y se ganó un sitio con los 'mayores' a base de goles, claro. Joan Francesc Ferrer 'Rubi' no tardó en hacerle debutar y en la primera jornada de LaLiga Santander disputó nueve minutos contra el Celta de Vigo.

No gozó de continuidad, aunque se convirtió un habitual con el primer equipo. 595 minutos en una temporada en la que el Espanyol logró la clasificación para la Liga Europa y en la que anotó un gol y repartió una asistencia. La 2019/2020, sin Rubi en el banquillo, no pintaba mejor para él en cuanto a protagonismo. Participó en tres de los seis encuentros de clasificación para la Liga Europa, pero en el campeonato doméstico no llegó su oportunidad.

El 16 de noviembre se hizo oficial su cesión al Zaragoza. Bajar un escalón, a Segunda División, para crecer y recuperar la confianza. Cuatro goles y cinco asistencias en 21 partidos en los que actuó en todas las posiciones del ataque, demostrando la polivalencia como una de sus grandes virtudes.

El Espanyol descendió a la categoría de plata del fútbol español a final de temporada y a Javi Puado, avalado por la confianza de Vicente Moreno en el banquillo, le llegó una segunda oportunidad en 'su' club. El '9' a la espalda y referencia absoluta, junto a Raúl de Tomás, de un ataque que ha sido gran parte del éxito en su vuelta a Primera División.

13 goles y 8 asistencias esta temporada mientras alternaba convocatorias con la selección española sub-21. Debutó el 6 de septiembre de 2019, aunque no volvió a la lista hasta un año más tarde. Luis de la Fuente le seguía de cerca, pero necesitaba que tuviera minutos, por lo que esta temporada, asentado en el Espanyol, no se ha perdido ni una cita con España.

Un gol en el debut en el Europeo sub-21 contra Eslovenia y titular en los tres partidos de la fase de grupos. Contra Italia, en un partido tenso, duro, que acabó con 0-0 se llevó el 'MVP' por su pelea constante con los defensores, aunque su gran día llegó ayer lunes en los cuartos de final frente a Croacia.

Sorprendió no ver su nombre entre los titulares, pero, como él mismo reconoció en la rueda de prensa posterior, quizá fue más importante saliendo del banquillo. Puado solventó la falta de gol de la selección actuando como delantero centro, de la Fuente le quiere ahí porque confía en su olfato goleador, y anotó un doblete. El segundo, en el m.110 de la prórroga, demostrando su poderío físico.

Así lo comentaba, al ser preguntado por EFE, tras la conclusión del encuentro: "Ha sido un balón al espacio de Cucurella en el que le hice un desmarque porque vi que él me estaba viendo. Se me quedó un poco frenado el balón y tuve que frenar e intentar aguantar un poco el balón. Vi que no venía nadie e intenté hacerlo lo mejor posible. No me puse nervioso, sabía que si me iba del portero iba a tenerlo más fácil para marcar y así ha sido", declaró.

Con contrato hasta junio de 2022 en el Espanyol este torneo le puede cambiar la vida, como insiste siempre Luis de la Fuente. Un escaparate al mundo en el que Puado está acaparando las miradas.

Óscar Maya Belchí

(c) Agencia EFE