Nuevo protocolo para el fútbol: sin concentraciones y traslados en autos

Alejandro Casar González
·5  min de lectura
El "protocolo reforzado" limita la cantidad de gente en los estadios: de las 200 personas (125 para el local y 75 para el visitante) se pasa a 50 para cada uno.
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El semáforo epidemiológico del fútbol está en amarillo. El aumento de casos positivos de coronavirus, en sintonía con el crecimiento de los números a nivel nacional, llevó a las autoridades del Gobierno y de la AFA a tomar medidas. Nadie piensa, por ahora, en parar la pelota. Pero sí resolvieron retrotraer los protocolos a agosto del año pasado, cuando recién se volvía a la actividad oficial luego de cinco meses de confinamiento.

La decisión implica que no debería haber más concentraciones cuando los planteles no recorran distancias largas, que los futbolistas tendrán que acudir a los centros de entrenamiento en sus autos particulares y retirarse de allí sin bañarse, y que los lugares comunes serán usados lo menos posible para evitar aglomeraciones. Además, cada club se hará cargo de realizar sus propios controles y adecuar sus instalaciones. En caso contrario, el tribunal de Disciplina de la AFA podrá iniciarle a la institución un expediente por incumplimiento.

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Ayer se reunieron en forma presencial los integrantes del comité ejecutivo de la Casa del Fútbol. Fue entre las 14 y las 16 en el edificio de la calle Viamonte. El orden del día pasó por lo sanitario y el aumento de casos de coronavirus en futbolistas, cuerpos técnicos, auxiliares y árbitros. Los miembros del cuerpo y Claudio Tapia, el máximo directivo del fútbol argentino, ya sabían que el ministro de Turismo y Deporte, Matías Lammens, les iba a mandar una carta pidiéndoles “extremar” las medidas de prevención y “cumplir a rajatabla” con el protocolo que firmaron en agosto del año pasado, y que permitió el regreso a los entrenamientos (primero) y a los partidos oficiales (más tarde). Claro que, para ese momento, la primera ola de la pandemia ya había pasado. Y las cifras de infectados no eran tan preocupantes como ahora: la Argentina superó ayer el umbral de los 20 mil infectados diarios y entró de lleno en la segunda ola.

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“El protocolo no se está cumpliendo en ningún plantel”, razonaron en la Casa Rosada. La política gobernó el transcurso de la pandemia en el fútbol. Fue Lammens el ministro que paró la pelota en marzo del año pasado. Tapia se subordinó, en función de las ayudas gubernamentales que recibieron los clubes para poder pagar los sueldos. Los clubes fueron hospitales de campaña y luego devinieron en centros de vacunación. Hubo una total articulación entre el Poder Ejecutivo y el poder del fútbol para enfrentar la enfermedad. El aumento de casos de los últimos días volvió a mostrar a los dos poderes en sintonía.

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“La AFA, a través de su Comité Ejecutivo, expresa su profunda preocupación en atención a la cantidad creciente de casos de Covid 19, tanto en la sociedad como en los diferentes equipos de nuestro fútbol. En consonancia con los lineamientos de la política sanitaria llevada adelante por el Gobierno Nacional, esta asociación insta a los clubes, jugadores y jugadoras, miembros de las instituciones y a toda la familia del fútbol en general, a cumplir de forma estricta con los protocolos sanitarios oportunamente aprobados”, reza un comunicado publicado en el sitio oficial de la AFA luego de la reunión de comité de ayer.

“Hay que tratar de no parar el fútbol de Primera División y las categorías de ascenso. Estamos en un momento muy difícil. Cada uno desde su lugar tiene que aportar para generar las medidas. La relajación ocurre en el fútbol y en la sociedad. Nuestro granito de arena desde el fútbol para ayudar en este momento de la pandemia es volver a agosto, y que cada club tome los recaudos. Cada club tendrá que hacer lo que corresponde para tomar las medidas que hagan falta”, dijo Nicolás Russo, presidente de Lanús e integrante del comité ejecutivo, en Radio La Red.

La Liga Profesional, que preside Marcelo Tinelli, imitó a la AFA. La Junta Médica de la máxima categoría se reunió en horas de la tarde-noche para evaluar los pasos a seguir. Los profesionales confeccionaron un listado de puntos en los que hacer hincapié en las próximas semanas para evitar más brotes en los planteles, resolvieron disminuir la cantidad de gente habilitada para estar en la zona 2 (ahora serán 50 por equipo) y definieron que los futbolistas podrán ser testeados de manera aleatoria entre las 48 horas anteriores a los partidos y las 24 horas posteriores al encuentro.

Respetar la distancia social y evitar el contacto con hinchas y allegados 48 horas antes y 24 horas después de los partidos son dos de las indicaciones de la Liga Profesional en el "protocolo reforzado" para los partidos de fútbol.
Archivo / Marcelo Endelli / POOL / AFP


Respetar la distancia social y evitar el contacto con hinchas y allegados 48 horas antes y 24 horas después de los partidos son dos de las indicaciones de la Liga Profesional en el "protocolo reforzado" para los partidos de fútbol. (Archivo / Marcelo Endelli / POOL / AFP/)

Los expertos modificaron el protocolo aprobado en el boletín 5879 de la AFA, y que regula la actividad futbolística durante la pandemia. Recomiendan, por ejemplo, evitar las concentraciones de planteles (tanto locales como visitantes) que jueguen a menos de 80 kilómetros de distancia de su lugar de residencia. Sobre este punto ya surgió la primera divergencia: River hizo noche en el hotel Faena, de Puerto Madero, en la víspera de su encuentro de hoy frente a Atlético Tucumán, por la Copa Argentina en el estadio Ciudad de La Plata (a 50 kilómetros de la Capital Federal). El protocolo habla de “recomendaciones” y no de prohibiciones, y en el club se escudan en que tienen reservada una habitación por persona y que nadie de la AFA ni de la Liga Profesional les comunicó que concentrarse estuviera vedado.

Además, los médicos de la Liga requieren desplazamientos en autos particulares o en dos colectivos, manteniendo la distancia social y con uso de barbijo o tapabocas en todo momento. También obligan a los clubes a informar cualquier síntoma compatible con el coronavirus apenas aparezcan. Al mismo tiempo, se prohíben todos los encuentros o interacciones de los integrantes de los planteles, cuerpos técnicos y asistentes con hinchas o allegados de los clubes en una ventana de tiempo que va desde las 48 horas antes del partido hasta las 24 horas posteriores. Tampoco se podrán compartir las bebidas hidratantes usadas durante los partidos: cada futbolista deberá tener su botella individual.