Promesas incumplidas: tres decepciones de Junior ante Flamengo

Goal.com Latam

Mucha expectativa y poco contenido. Mucho ruido y pocas nueces. Muchas palabras y pocos hechos. Así se podría resumir lo decepcionante que fue el partido de Junior de Barranquilla ante Flamengo en el arranque del rojiblanco en la Copa Libertadores.

Al duelo le sobró previa y le faltó jerarquía por parte del conjunto colombiano, llamado a ser protagonista de primer nivel en el torneo, por la cantidad y calidad de nombres que sumó al plantel dirigido por Julio Comesaña. Los principales protagonistas de Junior, como Teo Gutiérrez y Fuad Char, calentaron el juego con sus palabras a tal punto que después de la derrota, las mismas dejaron en evidencia una vergüenza.

Al delantero, que a su mínima producción con un gol anecdótico le sumó una polémica en la que se salvó de la expulsión, había declarado que este tipo de juegos le excitaban y que jugar ante los brasileños era una motivación porque le había ido bien en ocasiones anteriores. Todo quedó en eso, pues Gutiérrez fue uno de los puntos más bajos del equipo y junto a Miguel Borja, fue poco lo que intimidaron el arco rival.

Precisamente cabe una crítica al atacante ex-Palmeiras, refuerzo boom del mercado, que no solo decepcionó esta noche, sino también a lo largo de la temporada con apenas tres goles en la Liga. De poco le sirvió su paso por el fútbol brasileño y haber enfrentado cuatro veces al Rubro Negro. Mucho cartel y poca producción para tanta bulla.

Finalmente quedan las palabras del mayor de los Char. En la presentación oficial de los refuerzos para el semestre, Fuad aseguró que se le exigiría al equipo derrotar al vigente campeón continental. Una exigencia válida y ambiciosa, normal si se quiere, pero descontextualizada de la realidad que atraviesa cada club: Fla, según Transfermarkt vale 151 millones de euros, mientras que el ‘Tiburón’ con todo y lo que trajo, apenas llega a los 29 millones de euros.

Y es aquí donde el sonado discurso de Juan Carlos Osorio por mejorar la competitividad de todo el fútbol colombiano toma más fuerza y razón. No solo fue Junior el que perdió, también América y Medellín como locales, también Millonarios y el mismo Nacional de Osorio como visitantes en la Sudamericana ante rivales menores sobre el papel; pero en un país caracterizado por hacer oídos sordos a la autocrítica, es más fácil tildar de “loco” al que señala la verdad.

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