Prodigio Águila en el volcán

El Universal

Édgar Luna Cruz, enviado

SAN NICOLÁS, NL., diciembre 2 (EL UNIVERSAL).- Al América siempre hay que creerle. En las Águilas siempre hay que confiar. Los azulcremas son un equipo en el que puede ocurrir de todo, hasta fabricar el milagro.

Todos lo daban por muerto después del juego de ida, cuando cayeron 1-2 ante Tigres. Miguel Herrera debía salir de inmediato; la defensa era de papel, la delantera no servía. Hasta que hicieron el milagro.

Los milagros son de quienes los fabrican y de quienes creen en ellos. América salió con esas dos premisas por delante, con un "Piojo" dejando de lado el qué dirán y yendo por todo en un juego que además de orgullo. Y lo logró. Triunfo de 2-4 para un 4-5 global, para ir directo a semifinales contra Monarcas Morelia.

Milagro porque América pensaba que podía y Tigres lo dejó pensar que era cierto. Herrera dejó en la cancha a Gio; metió a Ibargüen y como sorpresa puso de titular a Federico Viñas, amuleto en pasados juegos. Todo eso le funcionó. Sí, arriesgó demasiado con las descolgadas de Valencia, pero al 20' ya tenía uno de los goles que le hacía falta. Gol de milagro, porque Viñas lo metió con el hombro.

Milagro, porque otra vez Viñas, doce minutos después (32'), peinó la pelota y Guido Rodríguez metió el segundo. A todo esto hay que agregarle la ayuda de Carlos Salcedo, quien se entregó para el desborde de Martín y milagro… Gol de Gio al 45'. Ahora era Tigres el que necesitaba el milagro. Javier Aquino comenzó a construirlo al 56', después de un taconazo del francés… Pero a faltaban dos goles. Al 71', Gignac, que no fue suficiente.

* LENTE UD

LA FIGURA. Federico Viñas mostró que es un gran salvavidas, amuleto o héroe. Él inició la remontada.

EL VILLANO. Salcedo entró para jugar a favor del América. Se dejó desbordar para el 3-0 y cometió un penalti.

LO MEJOR. La afición de Tigres, al no recurrir al grito de "Eh... puto" para tapar la frustración.

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