Poroto Cambiaso: por qué un chico de 14 años va a debutar en el nivel más alto del mundo en su deporte

Xavier Prieto Astigarraga
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Gabriela Sabatini tenía 11 años cuando empezó a dar vueltas por el mundo con su raqueta. Pronto, a los 15 , hizo ruido fuerte, al alcanzar una semifinal de Roland Garros. El tenis femenino tiene varios casos por el estilo. Por ejemplo, Maria Sharapova conquistó Wimbledon a los 17. A esa edad, Max Verstappen debutó en la Fórmula 1. Kobe Bryant llegó a los 18 a la NBA.

Este lunes, Adolfo Cambiaso VII debutará de forma absoluta en la Triple Corona, la serie de más importante del polo mundial. ¿Con qué edad? Catorce años. Y no en cualquier equipo, sino en uno de los tres más exitosos de la historia: La Dolfina. El estreno del adolescente genera, por supuesto, una gran expectativa. De hecho, la Asociación Argentina de Polo (AAP) lo facilitó asignándole el mínimo de handicap (6 goles) sin estar del todo convencida de que su nivel de juego ya sea el correspondiente.

Poroto Cambiaso. ¿El handicap de polo es marketing, no deporte?

Ocurrirá pasado mañana, a las 11, cuando el conjunto de Cañuelas, que con "Poroto" Cambiaso suma 36 goles, se presente en el Abierto de Tortugas, frente a La Ensenada-La Aguada, en el predio de Pilar de la AAP. Sin público en la cancha, claro (sí lo habrá por streaming, vía ESPN). ¿Y por qué jugará el chico? Principalmente, porque uno de los titulares, Juan Martín Nero, está lesionado (fracturas ya operadas de hombro y muñeca). Pero hay más motivos.

Que Poroto es hijo de Adolfo Cambiaso, el dueño de La Dolfina, es una razón obvia para este tempranero debut del muchachito, pero no suficiente. Cualquier otro buen polista podría haber tomado el lugar de Nero -los compañeros esperan al trenquelauquense para el Argentino Abierto-, y de hecho estaba planeado que padre e hijo jugaran juntos la temporada argentina recién en 2021. La circunstancia anticipa un año el estreno del adolescente, pero existen causas para creer que ya está listo para el desafío.

Una es la física. Poroto es flaquito, sí, y hasta hace poco tenía cara y cuerpo de niño. Pero como suele pasar en los varones, a los 14 experimentó un estirón. "Es impresionante cómo ha cambiado el físico en el último año. Ya tiene fuerza, y, para su edad, un físico enorme", lo describe Nero. Coincide Pablo Mac Donough: "Ya tiene la fuerza suficiente para jugar en cualquier nivel... Lo demostró durante todo el 2020 compitiendo entre los mejores". Para Adolfito, en cambio, "está claro que físicamente es chico". ¿Y por qué lo eligió? "Me plantearon mis compañeros que, como es el último año del equipo, les parecía divertido jugar con él, lo cual a mí gustó", explica a LA NACION.

Este sábado a las 21 y este domingo a las 15 DirecTV Sports (canales 610 y 1610) emitirá un capítulo de Mundo La Dolfina en el que Adolfo Cambiaso hablará sobre Poroto en una entrevista con Juan Pablo Varsky.

¿Y cómo es técnicamente? Hay genes Cambiaso en Poroto, lógico. "Tiene la habilidad suficiente para este polo. No se le hará fácil, pero va a estar en el nivel", considera el papá. "Técnicamente se lo ve muy bien. Incluso en la cancha a veces uno se lo confunde con Adolfito", grafica Mac Donough. "Está muy apto para jugar este polo y uno se olvida todos los días de que tiene 14 años", comenta David Stirling, el otro integrante de La Dolfina. "Es increíble cómo juega para la edad que tiene. Esto no es año por año: mes por mes va saltando de escalón en escalón. Por supuesto que no tiene techo", observa Nero. Dicen que hasta la forma de montar es muy parecida a la del padre.

Claro que no todo es físico y destreza. En el alto rendimiento importa mucho la mentalidad. Y es una incógnita cómo reaccionará un jugador tan joven a la máxima exigencia de su deporte. Ningún rival le perdonará en la cancha su condición de adolescente, seguramente. Pero las presiones pueden extenderse a fuera del campo. Poroto lleva el apellido "Cambiaso", se pondrá la camiseta de La Dolfina, usa un casco igual al de su progenitor (bandera argentina "vertical"), tiene todo (caballos de primer nivel, organización) lo que el resto querría. ¿Cómo juega eso en su cabeza? "Ni debe de darse cuenta de lo que está haciendo. Y no debería pensar en nada más que en divertirse cuando juega. Es lindo que pueda debutar en un equipo de los de más arriba y hacerlo con su papá", apunta Mac Donough. "Él vive muy normal todo esto. Tiene un equipo muy divertido en el que todos lo arropamos y lo cuidamos. Hay que decirle pocas cosas, porque tiene muy claras las ideas y entiende muy bien el polo. Así que para nosotros es un programón que un chico de 14 años esté jugando en este nivel de polo", subraya Pelón Sirling. Y Nero agrega: "La madurez que tiene, cómo piensa, la tranquilidad... Parece un chico de 20 años, no de 14. Todo lo que conlleva el nombre, el padre, lo que Adolfito ha hecho... Increíble cómo lo lleva. Te diría que la virtud más grande es ésa".

En efecto, Poroto es un chico calmo, todavía un poco corto de palabra, y excelente estudiante a pesar de andar de país en país por sus viajes profesionales. Le gusta el deporte y es muy seguidor de la NBA, sobre todo. Difícil encontrarle algo de maldad: es un buenazo. "Yo lo veo impresionante. Más que nada, porque es un tremendo gurí. Está muy arropado, es un chico muy educado; entonces, seguro que va a irle muy bien en la vida. Tiene muy buena cabeza y los pies en el piso. Creo que se lo debe a María y a Adolfito", enfatiza Stirling. María es Vázquez, la mamá, que aceptó que su hijo varón participara en la Triple Corona a condición de que tuviera la menor exposición posible. La veda de público y de prensa por la cuarentena la convenció.

Así hablaba Poroto hace un año, a los 13

Por eso no se escuchará a Poroto en los medios durante la serie Tortugas-Hurlingham-Palermo. "Él está muy contento, obviamente", señala Dolfi sobre su heredero y su incorporación a la elite. También él, que para muchos es el mejor polista de la historia, debutó muy joven: a los 17 apareció por primera vez en la Triple Corona, y ese año, 1992, marcó el récord individual de goles (16) en un partido del Argentino Abierto... en su mismísimo estreno. El papá le lleva al hijo 30 años, pero como el polo permite gran longevidad deportiva, los Cambiaso conquistaron unidos ya varias copas. La principal, la de Oro de Inglaterra, levantada en julio último, cuando ganaron el Abierto Británico, hoy por hoy el torneo más trascendente fuera de la Argentina.

En el país su máximo logro en conjunto fue el del Abierto de San Jorge de 2019, en una final contra Ellerstina y los tres hermanos Pieres. Es muy posible que pronto se los crucen en algún partido más grande. Pero a esta altura todos ya están advertidos de lo bueno que es Cambiaso VII, deportista tan precoz como sus disruptivos primos Castagnola, de La Natividad. "Es un gran jugador, de mucho talento. En el último año y medio pegó un salto de madurez, de calidad, de tamaño, de todo. En Inglaterra demostró que está listo para empezar a jugar en este polo", analiza Hilario Ulloa, el nuevo miembro de Ellerstina.

Hilario Ulloa, el nuevo polista de Ellerstina que resignó dinero para ser campeón de Palermo

¿Y cómo se adapta La Dolfina a la entrada del chico? Usualmente, en el polo el jugador de menor handicap actúa como número 1, delantero neto. No será el caso. Sin Nero, una posibilidad era que Adolfo se desempeñara como back y la formación fuera Poroto-Stirling-Mac Donough-Cambiaso. Pero Dolfi no quería cambiar tan bruscamente en Palermo -si llegaba Nero- el chip táctico de pasar de 4 a 1, los puestos más diferentes en cuanto a funciones. Entonces la alineación será Adolfito-Poroto-Stirling-Mac Donough. Eso, mientras no reaparezca Juanma Nero, claro, no sólo back natural sino también crack histórico en esa posición.

Los cuartos de final del Abierto de Tortugas serán transmitidos gratuitamente y sin necesidad de registración del usuario por ESPNPolo.com para Latinoamérica; fuera de la región serán televisados por la Asociación Argentina de Polo vía pay-per-view. Las semifinales y la final serán emitidas también por ESPN 3.

"Es una forma distinta de encarar una temporada, sin la presión a la que venimos acostumbrados como equipo desde hace 10 años", sostiene Mac Donough, que ya en 2019 habló del peso que implica la obligación de ganar, una de las causas del fin de ciclo del exitosísimo La Dolfina de 2011 en adelante. "Es un año raro para todos. Estar a noviembre sin haber jugado un solo partido, no tener a Juanma para empezar la temporada sabiendo que es un año muy especial para el equipo, y de repente estar jugando con alguien de 14 años... Muchas cosas cambiaron. Pero se acerca el primer partido y empieza a cambiar la cabeza", agrega el jugador más valioso de la última final de Palermo.

"La idea es divertirse, pasarla bien y ganar lo más que podamos". La frase podría de ser de Cambiaso VII, pero es de Cambiaso VI. Y aunque con Poroto La Dolfina cae de 40 de handicap a 36 (tres tantos por debajo de Ellerstina, a la par de La Natividad-Las Monjitas y uno por encima de Murus Sanctus), eso de ganar lo más que se pueda no debe ser descartado.