¿Por qué Luis Enrique es la figura ideal para la selección española?

El staff técnico y físico de Luis Enrique en su presentación como técnico del Barça. (Foto Alex Caparros/Getty Images)
El staff técnico y físico de Luis Enrique en su presentación como técnico del Barça. (Foto Alex Caparros/Getty Images)

El Diego Armando Maradona más romántico y sentido disparó al aire una de las frases más carismáticas en la historia del fútbol, “la pelota no se mancha”. Una afirmación que bien podría resumir el estado de un deporte donde a veces se habla de todo menos de lo que de verdad importa: el juego. La falta de transparencia de Luis Rubiales y de un Robert Moreno que aún no ha hablado topa con la honestidad y el puñetazo directo al mentón que ha lanzado Luis Enrique.

El asturiano es un técnico versátil e inteligente que, por si alguien lo había olvidado, representa la capacidad de adaptación que debe emprender España de cara a esta Eurocopa para volver a ser competitiva. Desgraciadamente, la poca continuidad y la gran inestabilidad que ha existido en la selección española desde la marcha de Vicente del Bosque ha sido la tónica general.

Con 4 entrenadores en tiempo récord, Luis Enrique ha llegado y vuelto al combinado nacional para hacer lo que mejor sabe y que llevó a cabo en el Barça: readaptar el estilo y sacar el mayor partido posible a un conjunto de jugadores que necesitaban nuevos estímulos. Así, si por algo se ha caracterizado la carrera del técnico español es por su habilidad para convencer y hacer creer a diferentes grupos de futbolistas bajo su idea.

Sin renunciar a la acumulación de pases bien para protegerse o bien para dañar al rival, Luis Enrique introdujo una serie de mejoras estructurales para dotar a la selección de la verticalidad que pedía a gritos su juego desde hacía años. El grupo, tras un transición más dolorosa y traumática que cómoda, ahora se encuentra en un proceso de crecimiento en el que el ex del Barça ha incorporado llegada de segunda línea, presión altísima, salida de balón, producción de ocasiones. Por otra parte, es importante citar la responsabilidad que ha dado a los jóvenes que han tirado la puerta abajo tanto en sus respectivos clubes como en la absoluta.

El asturiano representa el perfil de técnico que no se casa con nadie por su honestidad y al que no le tiembla la mano en sentar a pesos pesados si su rendimiento decae. A diferencia de Robert Moreno, su status de exjugador contrastado le aporta más respeto entre los mismos por un componente de empatía al haber estado en su lugar y, por tanto, una mayor atención del futbolista. Puede sonar injusto, pero los futbolistas conectan más con alguien que ha estado en sus zapatos que con alguien que no lo ha estado.

Por otro lado, si nos ceñimos al terreno futbolístico y pese a los buenos resultados de Robert Moreno al mando de España, la selección ha dejado un carrusel de dudas en cuanto a la solidez defensiva y la poca capacidad ofensiva a la hora de superar al rival mientras ha arrastrado unos problemas crónicos. Así lo reflejan los partidos más complicados del grupo ante Suecia y Noruega, donde España careció de soluciones desde el banquillo y la pizarra para contrarrestar a su rival.

Luis Enrique no solo está más preparado, sino que además cuenta con un bagaje mucho más amplio como primera espada en grandes clubes. Por si fuera poco, este es su proyecto. Su creación. Él es el encargado de llevarlo a cabo y se ha construido en torno a su figura. Por ello se ha ganado a pulso ser el capitán del barco de la Eurocopa 2020. Ahora tan solo necesitará el tiempo que la vida le arrebató de manera injusta y cruel para demostrar a todos que es la persona correcta para devolver la gloria a España.


Más historias que te pueden interesar:



Qué leer a continuación