Por qué la idea de Trump de reiniciar la economía en abril es “completamente descabellada”

Yahoo Finanzas
La idea del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reabrir la economía cuanto antes ha desatado un gran debate dentro del país. Foto: EFE.
La idea del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reabrir la economía cuanto antes ha desatado un gran debate dentro del país. Foto: EFE.

Hace apenas una semana que se ha producido el cierre virtual de la economía estadounidense, pero el debate sobre cuándo hay que reiniciarla ya se encuentra en pleno apogeo, a pesar de que los casos por coronavirus están aumentando.

La pandemia de coronavirus ha infectado a casi 500.000 personas en todo el mundo. Con más de una docena de estados que les han ordenado a sus ciudadanos permanecer en casa y cerrar establecimientos considerados no esenciales, los economistas piensan que la economía más grande del mundo ya ha caído en una profunda recesión.

Desplázate para continuar viendo el contenido.
Anuncio

El paquete de estímulos económicos de casi 2 billones de dólares que se acaba de aprobar en Washington pretende evitar la gradual aniquilación económica pero, a pesar de ello, se espera que en las próximas semanas millones de personas pierdan sus empleos, algo que ya están mostrando las peticiones de subsidios por desempleo, que han alcanzado un récord histórico.

El daño, tanto a nivel económico como político, ha avivado un debate cada vez mayor sobre cuándo Estados Unidos podrá volver a la normalidad. Como es probable que la posibilidad de ser reelegido dependa de la recuperación de la crisis, el pasado martes el presidente Donald Trump pidió reiniciar la economía el 12 de abril.

“Básicamente es apagar el país... algo que nunca antes se había hecho”, le dijo Trump a un periodista de Fox News. “Ha sido muy doloroso para nuestro país. Ha sido muy desestabilizador para nuestro país... pero tenemos que volver a trabajar”, agregó el presidente.

“Completamente descabellado”

Sin embargo, los expertos en salud pública y los economistas de Wall Street están rechazando la sugerencia de que la economía de Estados Unidos pueda reiniciarse en cuestión de semanas, advirtiendo sobre los riesgos que existen si las infecciones siguen aumentando. Ahora hay casi 50 000 casos autóctonos de COVID-19, y Nueva York se considera un epicentro de nuevas infecciones.

Artículos relacionados:

Gráfico de David Foster/Yahoo Finanzas
Gráfico de David Foster/Yahoo Finanzas

“La experiencia de China muestra que hay que cerrar todo durante 2 o 3 meses, hasta que la cantidad de casos nuevos llegue a cero, y luego puedes restablecer la actividad económica gradualmente. Eso es lo correcto”, le dijo a Yahoo Finanzas el economista Nouriel “Dr. Doom” Roubini en una entrevista.

Sin embargo, Roubini advirtió que acelerar ese calendario sería la receta perfecta para el desastre, argumentando que el número de casos en Estados Unidos podría superar fácilmente los 500.000 en un mes, dada la rapidez con la que está creciendo la tasa de infección.

“Esta idea de que vamos a reiniciar todo pronto, más o menos en una semana, es completamente descabellada”, apuntó el famoso economista. “Es lo peor que puedes hacer, va a ser una pesadilla y hará que Estados Unidos termine en una depresión”.

Agregó: “Piensa en lo que puede pasarle a esta economía si no cierras todo durante uno o dos meses, el tiempo que sea necesario, para detener este contagio”.

“Un debate feo y desordenado”

Cada vez más personas están opinando sobre cuál es el momento más apropiado para normalizar la actividad, incluido el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo, el exasesor económico de la Casa Blanca, Gary Cohn, y el antiguo jefe de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein.

“Los legisladores han tomado medidas audaces en términos económicos y de salud pública para abordar el coronavirus, pero las empresas necesitan claridad”, publicó Cohn en Twitter el domingo.

Las medidas extremas para aplanar la “curva” del virus son razonables, durante un tiempo, para aliviar la tensión en las infraestructuras de salud. Pero aplastar la economía, el empleo y la moral también es un problema de salud, y mucho más. En pocas semanas, permita que las personas con un riesgo más bajo de contraer la enfermedad regresen a trabajar.

“Caso contrario, asumirán lo peor y tomarán decisiones para sobrevivir. Definir una fecha futura apropiada para poner fin al cierre económico implica equilibrar el enorme sufrimiento que está causando el COVID-19 con el enorme sufrimiento que el desempleo y las dificultades económicas supondrán para la salud mental y física de nuestros ciudadanos”, agregó.

La reacción de las empresas

Mientras tanto, pese a las ilusiones del presidente, las compañías están tomando medidas como si la situación actual fuera a prorrogarse indefinidamente. La directora ejecutiva de Accenture (ACN), Julie Sweet, cuya firma consultora emplea a 505.000 personas en todo el mundo y ofrece asesoramiento de gestión a 6.000 clientes organizacionales, se lo confirmó a Yahoo Finanzas.

“Lo que estamos intentando hacer es garantizar la infraestructura y las conexiones para nuestros trabajadores y con nuestros clientes como si esto fuera a durar mucho tiempo”, le confesó Sweet el pasado martes al editor jefe de Yahoo Finanzas, Andy Serwer.

Dada la escala sin precedentes del cierre de Estados Unidos y las peligrosas advertencias de que se produzca una fuerte caída del empleo y del crecimiento económico, el debate se está polarizando cada vez más.

Todo forma parte de lo que David Zervos, el principal macroestratega de Jefferies, predijo que se convertiría en un “debate realmente político, desagradable y desordenado sobre qué hacer a continuación”, y cuándo hacerlo.

“Se trata de lograr que las personas vuelvan a trabajar en un entorno seguro y productivo”, le dijo Zervos a Yahoo Finanzas.

“Se están probando curas y vacunas, estamos esperándolo y, como se va a invertir tanto dinero en eso, creo que probablemente será una inversión mucho más valiosa a largo plazo que salvar un pequeño número de empleos y empresas que pueden estar al borde de la quiebra o el apalancamiento”, agregó.

Javier E. David

Qué leer a continuación