Por qué Ada Colau abandona Twitter y por qué es una buena noticia para la democracia

Tecnología y redes
·4  min de lectura

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha comunicado este domingo que deja Twitter. Lo ha anunciado a través de sus perfiles en Facebook e Instagram, que mantendrá. Según ha explicado, Twitter la "aleja" de los objetivos de hacer "buena política" y mejorar la vida de las personas, ya que "entre una cosa y la otra el hecho es que la red y el algoritmo acaban ocupando mucho tiempo y energía". "Y encima la sensación es que deforman la realidad: sobrerepresenta las polémicas y los discursos de odio, te acaba casi convenciendo de que la humanidad es mala, desconfiada, egoísta", ha argumentado.

¿Una política que abandona Twitter? ¿No es una pésima noticia? Según la definición clásica, la información política es un recurso fundamental para la democracia en las sociedades actuales puesto que fija la agenda pública dando a conocer los principales acontecimientos y problemas políticos y sociales, establece los límites y contenidos del debate político, moldea la atención y las preocupaciones ciudadanas, estructura la formación de la opinión pública y, en suma, condiciona la participación ciudadana en la vida política.

Por qué Ada Colau abandona Twitter y por qué es una buena noticia para la democracia (Photo by Miquel Benitez/Getty Images)
Por qué Ada Colau abandona Twitter y por qué es una buena noticia para la democracia (Photo by Miquel Benitez/Getty Images)

Y esa información política está dejando de estar en los medios de comunicación y ha pasado a las redes sociales en las que los políticos comunican sus ideas o intenciones sin necesidad de pasar filtros. En teoría, Twitter es una gran herramienta democrática porque cualquiera puede interpelar a un político y éste puede responderle. Sin embargo, en la práctica, Twitter es un desastre.

Una noticia falsa o una opinión extrema puede propagarse a la velocidad de la luz en Twitter, siendo compartida por cientos o miles de cuentas bot (cuentas falsas), amplificándose así de manera artificial algo que en realidad es mentira o es una idea dañina. 

Si un político o un partido ve que esa idea se ha multiplicado, pensará que es el pueblo está demandado algo y responderá en consonancia, iniciándose así una discusión sobre un tema que en realidad no tiene interés porque ha sido artificialmente hinchado. 

Colau, que tiene más de 918.000 seguidores en Twitter, ha indicado que hacía meses que quería dejar la plataforma y que aprovechó la excusa de su aniversario, el 3 de marzo, para "probarlo". Y esa prueba le ha servido de mucho. 

"La prueba piloto ha sido un éxito, así que hoy anuncio que dejo Twitter con carácter indefinido", ha concluido. Ha influido, ha dicho, que "la red se ha llenado de perfiles falsos y anónimos que intoxican e incitan al odio" y que "es muy fácil acabar entrando en discusiones y peleas con adversarios políticos".

También critica que parece que haya que opinar "de todo, todo el rato", y concluye que se ha dado cuenta de que es "mejor persona fuera de Twitter", porque en esta red es "muy fácil acabar entrando en discusiones y peleas con adversarios políticos".

Sin duda, la decisión de Ada Colau significará un mayor sosiego para la política en la ciudad de Barcelona, ya que la alcaldesa podrá atender y conocer problemas de primera mano y tratarlos de tú a tú con sus rivales, sin importarle el impacto que tenga en redes sociales. Twitter ha pasado de convertirse en una herramienta democrática a una especie de patio de colegio en le que nuestros representantes se tiran piedras, se polarizan y pierden el tiempo, desatendiendo así los verdaderos problemas de la ciudadanía. 

La salida de Trump, un bálsamo para la democracia estadounidense 

La salida de Ada Colau se produce tres meses después de que Donald Trump abandonara forzosamente la red de microblogging. En el caso del expresidente de los Estados Unidos, Twitter se vio obligada a expulsarle tras los dramáticos acontecimientos de enero, en los que una turba alentada por el republicano entró en el Capitolio. 

La ausencia de Trump de Twitter parece que ha calmado un poco el ambiente de polarización que se vive en Estados Unidos. Simplemente, el hecho de que no tuitee sus opiniones no alimenta las diferencias entre los ciudadanos del país. 

El caso de Colau es completamente diferente, pero el hecho de que no haya miles de bots pendientes de ella para insultarla y, sobre todo, que ella pueda estar pendiente de los problemas reales de los barceloneses y no de las falsas guerras culturales de Twitter hará que la democracia sea mejor. 

Más noticias que te pueden interesar: 

Twitter bloquea la cuenta del líder de la ultraderecha flamenca

Facebook, Twitter y Google discrepan antes de testimonio

Rusia bloqueará Twitter en un mes a menos que elimine el contenido prohibido: agencias de noticias