No podía dormir hasta que llegó el llamado de Cambiaso y cumplió el sueño de su vida: jugar en La Dolfina

Claudio Cerviño
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Aquella noche del domingo 13 de diciembre le costó dormir. No se podía sacar la amargura de encima. Había tenido el gol en su taco para eliminar a Ellerstina en el chukker suplementario. Era el pase a la final del Abierto de Palermo de polo por primera vez en su carrera. Quizás hasta haya sentido que el tren pasa una vez en la vida y todavía no podía extraer lo positivo de una actuación que sorprendió a todos, poniendo en jaque al que, hasta ahí, era el equipo indiscutido de la temporada.

Anteanoche, en otra atmósfera, Diego Tomás Cavanagh estaba comiendo un asado con sus padres, hermanas y cuñados en Arelauquen, en Bariloche, donde descansa y recarga energías. Sonó el celular. No era una llamada cualquiera. Porque como ese 13 de diciembre, no estaba durmiendo bien los últimos días...

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"Me llamó Adolfito. Sabía que había una posibilidad. La verdad, me costaba dormir estos días después de que mi nombre empezó a circular para entrar en La Dolfina. Me habló de sus planes, de que era el elegido para completar el equipo. ¿Qué representa este cambio? Y, es la oportunidad de entrar en un equipo de punta junto a dos de los mejores jugadores de la historia (NdR: Cambiaso y Pelón Stirling). Con eso sólo ya te imaginás lo que significa esto para mí", cuenta Cavanagh, de 34 años y 9 goles de handicap. Hasta ayer, N° 3 y capitán de La Dolfina Polo Ranch, el segundo conjunto del club de Cañuelas.

La incógnita quedó develada. Fueron semanas intensas para el equipo que hace apenas 11 días se coronó por 8a vez consecutiva en el torneo de polo más importante del mundo. El equipo que marcó una era, con "los 4 Fantásticos": Adolfo Cambiaso, David Stirling, Pablo Mac Donough y Juan Martín Nero. El de las 9 conquistas en una década y que cerró su ciclo en plena Nochebuena, cuando Cambiaso recibió la confirmación de Nero y de Mac Donough de que se iban a RS Murus Sanctus para comenzar con un nuevo proyecto. Aceptando la propuesta de la empresaria francesa Corinne Ricard y para jugar con Facundo Sola y Guillermo Caset.

Aun en medio del impacto por la noticia, aunque sabía que era una de las posibilidades por lo que ya venían hablando entre todos, Cambiaso y Pelón Stirling movieron la primera ficha con rapidez: incorporaron a Francisco Elizalde, uno de los hombres liberados por RS Murus Sanctus y de gran temporada 2020, al punto de que fue ascendido a 9 goles. Faltaba, claro, el cuarto jugador.

Cavanagh era uno de los nombres que se manejaban. Por su experiencia, por su relación con Cambiaso. De hecho, este año ganaron juntos el British Open, en un equipo (Next Generation) en el que también actuó Poroto Cambiaso, hijo de Adolfito. La dupla Cambiaso-Cavanagh ha compartido varias formaciones en el polo del exterior: ya habían ganado el Abierto Británico en 2014 por Dubai, por ejemplo. Se conocen de memoria, y además, se ven seguido al ser parte del mismo club. Pero no era el único candidato: se mencionaron los nombres de Juan Martín Zubía, Jerónimo del Carril y hasta el canadiense Fred Mannix, de Alegria, estuvo entre los apuntados.

Diego es mi amigo, lo quiero, y siempre pienso en él a la hora de tener un equipo afuera. Lo conozco de memoria y siempre se jugó por La Dolfina. Me pareció lógico darle esta oportunidadAdolfo Cambiaso

"En primer lugar, Diego es mi amigo, lo quiero, y siempre pienso en él a la hora de tener un equipo afuera. Creo que armamos un equipo de mucha onda, porque Fran Elizalde tiene una gran onda. A Diego lo conozco de memoria y siempre se jugó por La Dolfina. Me pareció lógico darle esta oportunidad. No miré tanto los puestos a la hora de elegir. Arrancaremos con Fran de 2, Pelón de 3, Diego de back y yo de 1", contó Cambiaso desde su campo de Córdoba, donde está pasando las fiestas en familia.

Para Cavanagh, la partida de La Dolfina Polo Ranch luego de tres temporadas le deja algo de nostalgia. "Lo que más me dolió es dejar a mis compañeros. Somos amigos, que es lo más importante. Espero que me hayan entendido. Una chance así no aparece seguido. Y en cuanto a los puestos, jugaré donde más pueda ayudar al equipo y espero estar a la altura".

Sin dudas, será un año especial para La Dolfina, ya sin la aureola del Dream Team ni los 40 goles: tendrá 38. Y quedará, en handicap, por detrás de Ellerstina y el nuevo RS Murus Sanctus, ambos con 39. Más abajo, con 36, seguirá La Natividad, que tuvo la suba a 9 de Camilo Castagnola y la baja de 10 a 9 de Polito Pieres.

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En el reordenamiento de los equipos, por rankings, habrá que ver cómo se completan el resto de las formaciones a partir de estas confirmaciones. Incluso, hasta el propio Poroto Cambiaso, que se clasificó para la Triple Corona 2021 con su equipo (Brava), podría ir a La Dolfina Polo Ranch. Porque la de Cavanagh no sería la única salida del equipo que fue semifinalista del Abierto de Palermo y que había trepado a los 35 goles con las subas a 9 de Guillermo Terrera y Juan Britos: precisamente este último se menciona como incorporación de La Ensenada-La Aguada.

Adolfo Cambiaso siempre quiere ganar
Fuente: LA NACION - Crédito: Sergio Llamera

Mientras, se terminan de ajustar las piezas para una temporada que se presenta sumamente atractiva, con cuatro formaciones muy fuertes, cada una con su incentivo. Ellerstina, que estuvo a un chukker de lograr la Triple Corona, sabe que tiene el equipo y que sólo debe ajustar detalles para ser nuevamente candidato. RS Murus Sanctus se reforzó ya no para llegar a una semifinal o final, sino para buscar títulos, y ahora tiene un 50% del equipo acostumbrado a celebrar en los podios. La Natividad, que no consiguió el rendimiento esperado, buscará su desquite. ¿Y La Dolfina, el de los 14 títulos en el Argentino? ¿Y Cambiaso, el de los 17 festejos e integrante del podio histórico?

Será una experiencia diferente y en su cabeza circula el 2022, anhelando un deseo que ya manifestó a fines de 2019: retirarse jugando con Poroto y con sus sobrinos, Jeta y Barto Castagnola. El tiempo dirá si se concreta. Pero, ¿y 2021? ¿Será un año sólo para competir?

"No descarto ganar. ¿Por qué no vamos a poder ganar?", fue su frase. Históricamente armó equipos para eso: ganar. En la Argentina y en el exterior. No tiene porqué dejarlo de creer a los 45 años y siendo uno de los jugadores más exitosos de la historia: está en su ADN.