El plan estadounidense y neozelandés para atacar la Alemania nazi con una bomba tsunami

Alfred López
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Innumerables son las operaciones puestas en marcha durante la Segunda Guerra Mundial, por parte de las diferentes naciones involucradas en el conflicto bélico, con las que se pretendían atacar, debilitar o acabar con sus rivales. Fueron miles de horas de trabajo e investigación y millones los invertidos por todos los ejércitos de esos países y tan solo varia docenas de esos planes finalmente se pusieron en marcha.

Recreación de un supuesto tsunami (imagen vía pixabay)
Recreación de un supuesto tsunami (imagen vía pixabay)

De entre la infinidad de ideas desarrolladas, pero que al final no vieron la luz, se encuentra el ‘Project Seal’, el cual fue realizado conjuntamente por los ejércitos de Estados Unidos y Nueva Zelanda, en 1944, y que consistía en una bomba de cinco toneladas y lo suficientemente potente que, tras ser lanzada desde un avión sobre el mar, rebotaría en varias ocasiones antes de explotar frente a la costa del objetivo y causaría una ola de grandes dimensiones, capaz de destruir todo lo que se encontrara en tierra firme en un área de varios kilómetros.

El plan conjunto de los estadounidenses y neozelandeses era lanzar varias de esas bombas tsunami en la costa atlántica de Alemania, aunque tampoco se descartaba que fuesen utilizadas contra Japón. La idea era lanzarlas a unos ocho kilómetros de la costa, siendo esta una distancia ideal para crear una enorme ola.

Producir varias gigantescas olas que arrasaran con parte del terreno enemigo no era una idea descabellada, ya que podría pillarlos por sorpresa, sin tiempo de reaccionar y causando un gran daño físico y, sobre todo, moral.

No se sabe por qué finalmente se descartó el uso de las bombas tsunami, aunque todos los informes respecto a la misma, decían que era una operación totalmente viable y asumible (en 1999 el gobierno neozelandés desclasificó la información referente al ‘Project Seal’, siendo publicada en los ‘Archives New Zealand’).

A pesar de que el Project Seal no fue ejecutado finalmente, no fue la única ocasión en la que un país ha contemplado utilizar una bomba tsunami para destruir a su enemigo, debido a que durante los años de Guerra Fría que enfrentó a los bloques de EEUU y la URSS, los soviéticos estuvieron sopesando la posibilidad de desarrollar una similar a la mencionada con intención de lanzarla tanto en la costa atlántica como del océano Pacífico de los Estados Unidos y que olas gigantes destruyeran gran parte del país tanto por el Este como por el Oeste.

El proyecto fue bautizado como ‘Lavina’ (Avalancha) y tras la misma estuvo implicado el físico nuclear soviético Andréi Sájarov (que, curiosamente, en 1975 sería galardonado con el Premio Nobel de la Paz).

La operación liderada por Sájarov consistía en hacer detonar varias bombas en ambas costas de los EEUU cuya potencia total rondaba los 100 millones de toneladas de TNT, por lo que las olas producidas serían de un tamaño descomunal y el daño que causaría sería trágicamente desastroso para los estadounidenses.

Parece ser que fue el propio Andréi Sájarov quien descartó por completo finalizar tal proyecto, debido al enorme daño que podría causar a la población civil.

Fuentes de consulta e imagen: nzherald / abc.net.au / telegraph / livescience / rbth / pixabay

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