Pep Guardiola y Thomas Tuchel, de aquellas charlas de táctica en un bar a la final de la Champions League que los enfrenta en Manchester City vs. Chelsea

  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
·3  min de lectura
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
Josep Guardiola y Thomas Tuchel, los entrenadores de Manchester City y Chelsea, protagonistas de la final de la Champions League.
JAVIER SORIANO

“No se trata de él o yo, no es un partido de tenis. Siempre es difícil jugar contra Pep Guardiola. Él creó un equipo que tiene mucha fe, éxito y mentalidad ganadora. Es el equipo más fuerte de Europa, seguramente, y tal vez del mundo”, contó alguna vez Thomas Tuchel en el bar Schumann’s. “Pero nosotros tenemos que ser valientes y mostrar la experiencia en ciertos momentos. Me alegro de tener estos jugadores, están en la liga de Europa más dura y eso fortalece su mentalidad. Confiamos en ellos, son una gran parte de nuestra plantilla”, añadió el alemán.

Las declaraciones del director técnico de Chelsea muestran admiración a su colega, rival esta tarde por la Champions League. Guardiola siempre fue uno de sus referentes y este sábado en Oporto lo tendrá muy cerca, en el otro banco de suplentes, durante la final entre Manchester City y Chelsea. En la ciudad portuguesa chocarán dos viejos conocidos. Uno persigue el trofeo desde hace diez años, tras ganarlo por segunda ocasión; el otro anhela lograrlo por primera vez.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Habrá un duelo de estilos entre dos entrenadores que han compartido charlas, se respetan y son fieles a las armas que los han llevado hasta el duelo decisivo.

“Todos quieren ganar, pero para ganar hay que jugar. A veces uno quiere jugar de una manera pero el rival cambia las circunstancias. Algunos futbolistas juegan nerviosos; otros pueden disfrutar. Yo estoy seguro de que hay que sufrir para ganar las finales. Hay que tratar de ser nosotros mismos, y así estaremos bien”, afirmó el español en una conferencia de prensa.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Tuchel siempre siguió los partidos del Barcelona de Guardiola “para aprender, sobre todo la defensa y el ataque”. Ambos directores técnicos son perfeccionistas de la táctica y se conocen bien de su época de trabajo en Alemania. El germano se citaba con Pep en el bar Schumann’s, cerca de la plaza Odeón, de Múnich, cuando el catalán dirigía a Bayern. Tuchel pasaría de Mainz a Borussia Dortmund.

“Él organizó una cena en Múnich. Hablamos de fútbol, fútbol, fútbol y fútbol”, contó Guardiola. “Aprendí mucho. Buena comida, buen vino; siempre es un buen momento para compartir. Es un buen recuerdo. Después hemos crecido y tenemos una buena relación”, añadió el catalán.

Champions League. Chelsea-Manchester City, una final que reúne la pasión inglesa por el fútbol y el músculo económico de sus dueños

De las largas veladas quedaban anotaciones, dibujos de canchas con flechas y tachaduras para marcar reposicionamientos. El alemán quería nutrirse de un colega que ya había ganado todo en Barcelona. Pep desplegaba su ideario del juego elaborado, defensa adelantada y rotación de posiciones para justificar su paradigma de las transiciones defensa-ataque y ataque-defensa que marcaron una época. Tuchel, como ex ayudante de Jürgen Klopp en Mainz, replicaba con la necesidad de redoblar el ritmo colectivo.

A las tertulias se sumó muchas veces Michael Reschke, por entonces director deportivo de Bayern, que recientemente recordó en la revista The Athletic esos tiempos: “Fue como ver a dos maestros de ajedrez, Fischer contra Spassky, o a Cicerón y Sócrates, discutir sobre la filosofía del fútbol. Hablaban de partidos que habían sucedido hacía años mientras movían los frascos de pimienta y copas de vino. Eran capaces de reproducir partidos de hacía años hasta el mínimo detalle. Tuchel le preguntaba por partidos de 2009 y por cómo movía los laterales”.

Champions League: números y figuras de la final entre Manchester City y Chelsea

De ese apasionado intercambio quedó un testimonio de Tuchel en una publicación de la Federación Alemana de Fútbol: “Pep demostró que podemos ganar jugando bien al fútbol, e incluso que jugar bien quizá sea necesario si lo que queremos es ganar”.