La cuenta pendiente de Inglaterra

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Londres, 11 jun (EFE).- Este viernes arranca el torneo que históricamente peor se le da a una Inglaterra que verá la inauguración de la Eurocopa con los nervios y la presión de saber que es una de las favoritas y que las expectativas esperan que gane el título o al menos esté cerca de ello.

El Mundial de Rusia sirvió para foguear a una generación que ahora está en el momento de dar un paso adelante en la Eurocopa, el título que falta en las vitrinas de la federación inglesa en Wembley. Y es que Inglaterra, la casa del fútbol, nunca ha levantado la Eurocopa y ni siquiera ha llegado a una final. Su tope histórico en esta competición son las semifinales, alcanzadas en 1968, en las antípodas del fútbol, y en 1996, el año del "It's Coming Home".

Hace 53 años lograron el tercer puesto, tras pasar primero la fase de grupos, eliminar a la vigente campeona, España, en cuartos y, pese a la inercia de ser campeones del mundo dos años antes, perdieron con Yugoslavia en semifinales. En el torneo que se decidió por un lanzamiento de moneda en la otra semifinal, Inglaterra ganó el partido por el tercer y cuarto puesto a la URSS, con Bobby Charlton a la cabeza y tuvo que esperar casi treinta años para volver a esa etapa del torneo.

Los ingleses llevan conviviendo toda la historia con el sambenito de no ser capaces de triunfar fuera de las islas, salvo contadas excepciones, y esto se ha trasladado también a su actuación en torneos internacionales. Ganaron en el 66 en Wembley, cuando Bobby Moore enfundado en rojo levantó la copa Jules Rimet, y en 1996 estaban ante una oportunidad parecida, siendo la primera vez que la pérfida Albion albergaba el torneo del Viejo Continente.

Inglaterra se abrió paso hasta semifinales comandando su grupo, con Holanda, y eliminando a España en cuartos de final en los penaltis, con los fallos de Fernando Hierro y Miguel Ángel Nadal. Parecía que la suerte se aliaba con los 'Tres Leones' y en las semifinales contra Alemania estuvieron clasificados para la final durante trece minutos. Los que transcurrieron entre el tanto de Alan Shearer y el empate de los germanos. Otra vez tuvieron que acudir a la tanda de penaltis y esta vez no hubo fortuna. Gareth Southgate, el ahora seleccionador, erró la última pena máxima y Alemania fue finalista y a la postre campeona.

Desde aquello ha sido un desierto para Inglaterra. Eliminados en la fase de grupos en el 2000, cuartos de final en 2004, eliminados de nuevo en penaltis; sin clasificarse en 2008; eliminados por penaltis en 2012, y humillados por Islandia hace ahora cinco años.

La nueva generación de jugadores ingleses han crecido viendo a su selección caer con estrépito cada cuatro años y ahora llegan ellos para saldar la cuenta pendiente que Inglaterra tiene con la Eurocopa desde que el torneo naciera hace más de 60 años.

Manuel Sánchez Gómez

(c) Agencia EFE

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