Otro paso hacia la evolución: los métodos de Barcelona sobre el césped de Vélez

Marcelo Gantman
lanacion.com

Velez Sarsfield hizo aterrizar sobre Liniers lo nuevo y lo moderno en el alto rendimiento, traído desde el corazón del Barcelona FC. Dos integrantes del cuerpo técnico y médico de ese club, Edu Pons y Xavier Yanguas, se plantaron en un escenario al aire libre, de frente a la platea, para contar sus métodos de trabajo, las últimas noticias sobre tratamiento de lesiones y el tradicional sistema de entrenamiento de un equipo que respeta las raíces del juego y se apoya en la innovación tecnológica para respetar una cultura. El estilo del club desde hace casi 5 años ahora tiene el respaldo de las investigaciones y el conocimiento que se genera desde el Barcelona Innovation Hub. Parte de ese desarrollo fue descripto en una jornada de alto rendimiento organizada por el departamento médico del Fortín.

Edu Pons es el encargado de los GPS del Barcelona: de todo el Barcelona. Bajo su control están las métricas de ocho áreas del fútbol profesional y juvenil, fútbol femenino, fútbol sala, básquet, handball y hockey. Eso significa tener que analizar 165 parámetros de 220 capturas de datos de jugadores por día. Solo de los 22 futbolistas del plantel profesional hay 3630 variables distintas por cada sesión de entrenamiento.

"No perdemos tiempo en descargar datos que no nos interesan, solo nos importan cinco o seis variables y la principal es medir las carreras individuales a alta velocidad, especialmente cuando el jugador alcanza el 75.5% de lo que es su high speed running. La planificación de la preparación está basada en ejercicios y acciones con la pelota. En Barcelona no se hace nada físicamente sin la pelota", comenta Pons.

Nada es nada. Barcelona suele salir último en la suma de kilómetros recorridos por sus jugadores, primero en los porcentajes de posesión global y por tramos de partidos y rara vez no se ubica entre los dos primeros. Sobre esos cuadrantes el equipo se entrena, trabaja y juega.

Pons se baja del escenario y va al césped del Amalfitani, con dos grupos de juveniles del club, medidos con GPS en tiempo real. Recrea un entrenamiento del Barça: primeros movimientos con los clásicos "rondos" y luego trabajos posicionales en espacios reducidos. Esos términos tan repetidos y que suenan a lugar común, en realidad, muestran cómo los futbolistas se entrenan físicamente mientras incorporan conceptos del juego. "Tomar datos de GPS y entrenar físicamente a los futbolistas ya está todo integrado. Entrenamos de acuerdo a la filosofía de juego del club. Nunca van a ver a los jugadores en un regenerativo dando vueltas por la cancha". Los futbolistas de Barcelona usan GPS desde que tienen 13 años. El primer equipo prescinde de ellos solo los días de partido y usan las métricas de video tracking de MediaCoach que La Liga le ofrece a todos los clubes.

Xavier Yanguas tuvo a su cargo una masterclass de medicina deportiva. La novedad que trajo en su powerpoint cambia el sentido de las preguntas sobre las lesiones de los futbolistas: "Ya no sirve de nada saber los centímetros de un desgrarro. Eso hace tiempo que no es medida de nada. El tipo y la cantidad del tejido conectivo afectado condiciona el pronóstico de una lesión. No todas las lesiones musculares son iguales aunque hayan sido en el mismo músculo. La misma lesión no tiene igual repercusión en dos jugadores diferentes. La misma lesión no tiene igual repercusión en dos deportes diferentes. Lo que para el básquetbol puede llevar dos semanas de recuperación, para un atleta que corre los 100 metros puede llevarle nueve semanas", explicó Yanguas ante una audiencia integrada por estudiantes de educación física, preparadores y profesionales dedicados a las ciencias del deporte.

"El 90 por ciento de las lesiones de los jugadores son en las piernas y el 30 por ciento son lesiones musculares. La zona de los isquiotibiales son las más sensibles". Los médicos que trabajan con futbolistas de elite lo hacen con la certeza de situaciones que muchas veces los hinchas no quieren escuchar y mucho menos entender: los futbolistas se lesionan y no hay nada que hacerle. Barcelona opera sobre una estadística anticipada: saben que tendrán un promedio de 15 lesiones musculares por temporada. Según datos de La Liga, entre la primera y la segunda división, el fútbol español tiene un 16 por ciento de ausentismo por lesión y eso representa un impacto económico de 188 millones de euros.

Yanguas define a las lesiones como una "epidemia" que asalta a todos los vestuarios de los grandes clubes. Sostiene su discurso con capturas de artículos periodísticos que coinciden en sus ataques pendulares a los departamentos médicos y a los preparadores físicos de los clubes cuando hay un tendal de lesionados. "A los futbolistas no los lesiona ni el entrenador, ni el médico, ni el preparador físico: los lesiona el fútbol", dice Yanguas citando una frase de su colega, Juanjo Brau, el fisioterapeuta del primer equipo, encargado de rehabilitar a los cracks.

Médicos y preparadores físicos trabajan sobre dos terrenos resbaladizos: la prevención de lesiones y el análisis exacto para autorizar a un futbolista a que vuelva a jugar tras una lesión. Barcelona estuvo en Vélez contando su método. Tal como lo describen Yanguas y Pons: "Esta no es la gran verdad y tampoco es lo mejor del mundo. Solamente decimos: esto es lo que hacemos nosotros..".

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