¿Qué pasa con la transferencia de Adolfo Gaich al fútbol europeo?

Goal.com Latam
El Ciclón, la Academia y un clásico entre dos equipos con realidades muy diferentes.
El Ciclón, la Academia y un clásico entre dos equipos con realidades muy diferentes.

Que se queda, que se va. Que viaja a Argentina para la revisión médica, que se la hace en Colombia. Que Bélgica, que Portugal. Mientras la Selección argentina se juega el pase a los Juegos Olímpicos de Tokio, una de sus principales figuras sigue teniendo su futuro sin resolver, en una negociación que ocupó todo el mes de enero.

A principios de año, Club Brujas llegó decidido para llevarse a Adolfo Gaich, seducido por sus goles en los últimos meses del año anterior. Pero San Lorenzo, consciente de su diamante en bruto, rechazó todas las ofertas inferiores a los 15 millones de dólares de la cláusula y los belgas se retiraron de la mesa. Hasta que comenzó el Preolímpico, el Tanque volvió a mostrar su potencial y los 17 millones de dólares brutos reflotaron la historia.

Todo estaba acordado de palabra. Incluso desde el búnker Albiceleste anunciaron el viaje del 9 a Argentina, para someterse a la revisión médica y luego reincorporarse al certamen que se juega en Colombia. Pero no. El Ciclón le puso el freno al no recibir los avales correspondientes al monto de la transacción y así, sin respaldo ni ofrecimiento por escrito, con condiciones de pago modificadas, nadie se mueve de su lugar.

Pero eso no fue todo: los belgas no se quedaron quietos en el mercado y negociaron rápidamente la contratación de otro centrodelantero de características similares a Gaich. Se trata del checo Michael Krmencik, que en el Viktoria Plzen de su país gritó 15 tantos en 25 encuentros y en las próximas horas se realizará los exámenes médicos en Brujas. Ante este panorama, en San Lorenzo dan por caídas las negociaciones por su jugador.

¿Faltaba algo más? Sí. Un nuevo pretendiente. Porque ante este tironeo, Benfica decidió avanzar a través de un emisario en Sudamérica que acerca e invierte en jugadores para el club de Lisboa, con la posibilidad de realizar una oferta para ejecutar la cláusula de rescisión. Así, el final de la novela está totalmente abierto y el único perjudicado parece ser el jugador que, en simultáneo, debe pensar en el equipo del Bocha Batista.

Qué leer a continuación