¿Qué le pasa al fútbol? La Superliga busca consensos por el calendario y la AFA tensa aún más la relación

Alejandro Casar González
lanacion.com

Claudio Tapia (presidente de la AFA) y Mariano Elizondo (presidente de la Superliga) en otros tiempos, cuando la relación era menos tirante.

En medio de la tirantez con la AFA, la Superliga tuvo ayer su primera reunión del año. No estaban invitados los 24 clubes de la primera A, sino los que componen la "Mesa Directiva". La agenda tenía como único tema el calendario de 2020, con la idea de resolver el reclamo de algunos que querían retrasar el reinicio del fútbol. Se sabía de antemano que el encuentro no era vinculante y que no definiría nada, pero sirvió, al menos, para que hubiese propuestas sobre la mesa. Y, también, para que la Superliga explicara con argumentos concretos las dificultades logísticas que entraña todo cambio en el programa de partidos aprobado en julio pasado.

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Pero mientras los representantes de River, Independiente, San Lorenzo, Vélez, Atlético Tucumán, Newell's Old Boys, Defensa y Justicia, Talleres y Estudiantes intentaban llegar a un consenso con Mariano Elizondo, el CEO de la Superliga, por otro lado Claudio Tapia, el presidente de la AFA, condicionaba en declaraciones a TyC Sports el futuro de la entidad. "La Superliga existe en muchos lugares del mundo y es exitosa, pero en un 90 por ciento los clubes en esos países son sociedades anónimas. Hay que evaluar si queremos el bien común para el fútbol argentino. No hay que creerse más que el otro", advirtió Tapia. Además, criticó la forma en que se manejó el problema del calendario: "Superliga sacó una nota en la que informó que no iba a hacer modificaciones y uno de los canales [dueños de los derechos de televisación] nos mandó a hablar con Superliga. Eso último fue una falta de respeto, porque también nosotros somos firmantes del contrato".

Tapia vs. la Superliga

Las palabras de Tapia están relacionadas con la crisis política entre AFA y Superliga. Es un conflicto que, lejos de superarse, escala un peldaño cada día. En ese clima hostil se verán las caras los 24 equipos de la A en la reunión del comité ejecutivo prevista para hoy, a las 13, en las oficinas de Puerto Madero en las que funciona la Superliga. El objetivo es poner fin al reclamo por el cronograma de partidos y determinar cómo y cuándo serán jugadas las siete fechas remanentes del torneo actual más la Copa de la Superliga, la segunda competencia de la temporada. Una decisión unánime parece una utopía, por más que ayer lo más factible era que el fútbol volviera el 24 de enero y que se reprogramara la fecha 18 (la subsiguiente), pautada hasta hoy para entre el martes 28 de enero y el jueves 30. De ser postergada, habría una jornada menos que se solaparía con el Preolímpico, por lo que el reclamo de los equipos que cederán futbolistas al torneo sub 23 clasificatorio para Tokio 2020 podría, en parte, quedar solucionado.

Pero la reunión de dirigentes de ayer tuvo otra propuesta sobre la mesa, que resolvería la cuestión del Preolímpico (sin fecha entresemana en enero) pero incluyendo una modificación al reglamento de la Copa de la Superliga. Para evitar una condensación de partidos, la idea era cambiar el formato de ese certamen. Y que en lugar de haber dos zonas de 12 conjuntos hubiera seis de cuatro con cruces de ida y vuelta. En relación con el formato aprobado en julio pasado, cada club tendría cinco compromisos menos, por lo que el cambio de formato impactaría en los que tienen problemas de promedio. Y también en los dueños de los derechos de televisación, que tendrían menos minutos de fútbol en las pantallas. De acuerdo con esa propuesta presentada ayer, los cuartos de final, las semifinales y la final serían a partido único y ya no contarían para los promedios.

Por otra parte, los clubes saben que la actividad del primer semestre de 2020 no puede ir más allá de mediados de mayo: por entonces comenzarán los entrenamientos del seleccionado para disputar la Copa América Colombia-Argentina 2020. Y el 1 de junio habrá una fecha FIFA, la única en la que se podrá sostener amistosos con miras al campeonato continental. Conscuentemente, las posibilidades de encajar los partidos son acotadas y esa es la justificación para el cambio reglamentario que plantearon para la Copa de la Superliga.

Al contrario de lunes y martes, se calmó la beligerancia del reclamo por los futbolistas cedidos al Preolímpico, lo cual hace pensar en un debate más civilizado entre dirigentes durante la reunión de hoy, y con ello, en un posible acuerdo. "La idea es consensuar el arranque para el día 24", dijo Jorge Brito, representante de River, al salir del encuentro de Mesa Directiva de la Superliga desarrollado ayer. Claro que, para consensuar, la Superliga tendrá que ceder algo en la programación que ya está votada. Ese podría ser el caso de la fecha que debería desarrollarse entresemana en enero, pero todo está por verse.

"En caso de querer una eventual modificación, hay que votar y se necesita tener dos tercios", recordó Brito. Y agregó: "Es importante que mañana [por hoy] estén acá los 24 clubes para decidir cómo continúa esto. Los tiempos del fútbol argentino son muy apretados y yo no quiero dar mi opinión en público, por ser el representante de River". La entidad millonaria, una de los impulsoras de la Superliga, aboga por respetar el calendario aprobado en julio pasado. Y en su momento Marcelo Gallardo dijo que sería "injusto y ridículo" cambiarlo.

Algo está claro: un consenso por el calendario no impactará en la situación de fondo. El matrimonio AFA-Superliga pasa por su peor momento desde su creación, sucedida hace casi tres años. La pregunta es si se salvará.

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