El panameño Castelblanco busca una revancha en Tokio para su calvario en Río

Agencia EFE
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Ciudad de Panamá, 30 abr (EFE).- El panameño Jorge Castelblanco se alista para encarar los Juegos Olímpicos de Tokio como una revancha del calvario sufrido en la edición disputada hace cinco años en Río de Janeiro, cuando terminó en el puesto 135 entre 140 participantes.

"Se puede decir que sí son una revancha. Quedé sin nada después de Río. Perdí apoyo gubernamental, apoyo de la empresa privada, tanto así, que simplemente quedé dependiendo de lo que ganaba en las carreras dominicales. Si no ganaba, no tenía ingresos", dijo en entrevista con Efe el fondista que se entrena actualmente en la ciudad colombiana de Paipa.

Castleblanco terminó la prueba en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro con un tiempo de 2 horas, 39 minutos y 25 segundos, pero en un decepcionante puesto 135.

Una lesión en su pie derecho lo alejó de las pistas y con el amargo recuerdo de 2016 un día entendió que debía mirar al frente y concentrar sus esfuerzos en la próxima cita olímpica.

"Solo me quedaba esperar los próximos Juegos Olímpicos para reivindicarme", dijo el atleta nacido hace 33 años en la provincia oriental de Chiriquí.

Por lo pronto, se siente satisfecho por haber obtenido en diciembre, contra pronósticos, la marca mínima, fijada en 2h11:30.

"Dijeron que no volvería a clasificar, pero gracias a Dios me dio las fuerzas y logré hacerlo nuevamente", apuntó al recordar su desempeño en el Maratón de Valencia, cuando paró los cronómetros en 2h09:47 y selló su visado a los Juegos de la capital japonesa.

"Siento que si las cosas van bien, podemos hacer una buena presentación en Tokio", señaló.

Pero si de Castelblanco dependen, las cosas no pararán allí.

"Ya he dejado claro que deseo continuar. El ciclo se acorta a tres años para París 2024 y ya dije que quiero continuar", apostilló.

El Maratón de Valencia 2020 resultó ser la demostración de lo que había aprendido desde la edición de 2019. "Ayudó a detectar lo que debíamos trabajar para conseguir la marca mínima".

Con la tranquilidad de tener el boleto en mano, ahora el panameño cree que a diferencia de Río de Janeiro 2016, a Tokio llegará con "ganas y experiencia". Y muchos más kilómetros, claro.

"En Tokio no será por marca, será por ubicación. Entre más cercano esté de los que ocupan el podio será una ganancia. Ahora hay más paz y capacidad mental y física", señaló.

Castelblanco calculó que está en el 33 % de su preparación. Su mayor motivación es tener ya su casa propia, pero antes era la clasificación a los Juegos Olímpicos de 2020.

En suma, también ha aprendido que "una cosa lleva a la otra".

Admitió que en Panamá es difícil vivir del deporte. "Y como yo no he hecho más nada, anteriormente mi único trabajo era la Policía Nacional, siempre me he enfocado en tener mis cosas personales", explicó.

Tener su casa propia gracias a sus esfuerzos en el maratón es como ganar una medalla. Nada parecido al calvario de haber llegado hace cinco años en el puesto 135 entre 140 competidores olímpicos.

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