Palmeiras y Santos en un silencioso carnaval

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Ramón Treviño

CIUDAD DE MÉXICO, enero 30 (EL UNIVERSAL).- La final de la Copa Libertadores será un carnaval, al jugarse entre clubes brasileños en el mítico estadio Maracaná.

Rivales de Sao Paulo, Palmeiras y Santos se miden por el título continental, que se jugará sin aficionados en el recinto.

"Como no estoy emocionalmente involucrado y es un clásico paulista, no veo un favorito para coronarse. Las posibilidades para cada club están muy abiertas… no me atrevo a apostar por uno", comentó Ronaldo Nazario, histórico delantero brasileño, en videoconferencia.

A pesar de que nunca levantó este trofeo, el Fenómeno, en su juventud y al término de su carrera, disputó partidos de la Libertadores, por lo que conoce muy bien lo que representa a nivel internacional. "Daría un pulgar por haber sido campeón".

Para el exportero Marcos Silveira, quien jugó toda su carrera en Palmeiras, aseguró que el equipo de sus amores tiene todo para coronarse esta tarde.

"La afición reclamaba mucho porque no había jugadores que salían de fuerzas básicas y la filosofía ya cambió, se ve una inversión en los jóvenes y se han convertido en una base para el equipo. Durante el tiempo de la pandemia fue un equipo muy bien estructurado, supo salir adelante y hasta esta final", indicó el compañero de Ronaldo en Corea-Japón 2002.

El exguardameta formó parte del Palmeiras de 1999 que se coronó por primera y única vez en la Libertadores.

Por el lado del rival, Leo Bastos, ganador en la edición 2011 con el Santos, replicó a favor de los blancos: "Santos lo merece por lo que sucedió el año pasado, desde problemas con directivos y salarios de los jugadores. Los líderes del plantel tuvieron el control, organizaron una buena base, generaron un grupo muy maduro".