Pablo Solari: el "cadete" argentino que puso la cara (y el gol) para que Colo Colo se salvara de su primer descenso

Alejandro Casar González
·4  min de lectura

La pelota va hacia la banda derecha del ataque de Colo Colo. La domina su extremo, que inicia un slalom. Uno, dos marcadores en el camino. Un tercero, despatarrado. El arquero, vencido por la violencia de un remate que lo supera. No es un gol más en la historia del Cacique chileno: es el gol que lo salva del descenso, el que habría sido el primero en sus 95 años de historia. Y es, también, el primer grito en la carrera profesional de Pablo Solari, un joven puntano que nació en marzo de 2001 y lleva el fútbol en la sangre.

Solari es de Arizona, San Luis, y aprendió a patear en Deportivo Arizona. De allí fue a Rumbo a Vélez, en La Pampa. Y fue en el club pampeano donde lo vio Sebastián Pait, exdirector de scouting de Talleres, de Córdoba, que lo fichó. "Él lo captó. Talleres realiza una gran inversión en captación.Tenemos contactos y evaluadores en todo el país. Le damos importancia a la formación de los futbolistas, que además terminan escolarizados esa etapa", dice Maximiliano Salas, ex jugador e integrante del fútbol infanto-juvenil de Talleres, el club todavía hoy dueño de la ficha de Solari.

El gol del argentino Pablo Solari que salvó a Colo Colo del descenso

"Acá jugó mucho de extremo derecho, pero también puede ir por la izquierda porque domina los dos perfiles, pese a ser diestro", describe Salas a Solari. Y agrega: "Es rápido, potente y fuerte y tiene un biotipo de deportista, con buenas cualidades técnicas: patea bien y tiene un gran uno contra uno". Algo de eso quedó mostrado en la jugada del gol salvador para Colo Colo, que quedará por años en las retinas de los hinchas del Cacique. Tan traumático habría sido perder la categoría para el equipo blanco que antes del partido hubo violentas amenazas al plantel. Pues a la situación terminó resolviéndola un extranjero de 19 años.

"Parte de nuestra estrategia en juveniles es que los chicostengan competencia internacional. Por eso jugamos un torneo en Ecuador que se llama «La Mitad del Mundo» y otro en Ypiranga, Brasil. Pablo [Solari] estuvo en todo este proceso", recuerda Salas. En noviembre pasado, el adolescente cruzó la cordillera de Los Andes. Con Gustavo Quinteros como entrenador, llegó Walter Lemma como ayudante de campo. El Chavo, ex mediocampista de Lanús, entre otros clubes, había tenido a Solari en la reserva y la cuarta de Talleres. Lemma sabía lo que Solari podía dar. Se acordó de él y gestionó un préstamo con opción de compra de 50% de la ficha por unos 700.000 dólares, que vencerá el 30 de junio de este año. Solari aterrizó en la división cadetes del Cacique, la reserva, con miras a jugar en la primera. Con el tiempo se ganó un lugar en el equipo. Con su gol, un lugar preferencial entre los hinchas del Cacique.

Las comparaciones sirven para contextualizar. Cualquiera que lo observara jugar podría pensar que Solari es un pichón de Cristian Pavón, otro cordobés formado en Talleres que hizo una carrera gracias a sus gambetas y piques por las bandas. "Pavón es más rápido, pero los dos tienen cualidades técnicas interesantes", zanja Salas, que aún hoy trabaja en la T y conoce a todos los juveniles del club cordobés. Como Pavón, Solari ya sabe lo que es vestir la camiseta de la selección argentina: lo hizo durante el torneo de L'Alcudia (Valencia) de 2019, dirigido por un homónimo suyo, Esteban Solari.

Pavón fue operado de sus tobillos y se allana su venta a LA Galaxy

Hijo de un futbolista y con hermanos también jugadores, Pablo Solari contó en una entrevista con el sanluiseño El Diario de la República que se identifica con Matías Suárez, otro cordobés punzante, que se formó en Belgrano y tuvo una gran participación en Anderlecht, de Bélgica. Y que ahora muestra su talento en el River de Marcelo Gallardo. "En Arizona, con los infantiles, jugaba de 5, luego pasé a jugar de 9 y ya en Talleres quedé de volante, un 8 tradicional. Luego me probaron de extremo, y de eso estoy jugando", contó en aquella charla, días después de su convocatoria al seleccionado.

Colo Colo lo agradece. Por Solari, el club blanco sigue siendo de primera categoría.

River se mueve: se aseguró su sexto refuerzo y apareció un tapado sobre la hora