Concentra el Loco: Osvaldo irá al banco para vengarse de River... y del Vasco Arruabarrena

Goal.com Latam

Daniel Osvaldo nunca pensó que iba a tener la posibilidad de volver a estar en el Monumental frente a River, hasta que se decidió a dejar atrás tres años y medio de retiro para jugar en Banfield. Sin embargo, su regreso al fútbol hasta ahora no fue oficial, ya que se lesionó durante la pretemporada y no había estado disponible.

Este domingo, desde las 19.40, el Taladro visita al líder de la Superliga y el Loco, que arrancó la semana a la par de sus compañeros, dejando atrás la distensión del sóleo de la pierna izquierda, fue incluido en la nómina de concentrados que confeccionó Julio Falcioni y tendrá su lugar en el banco de suplentes, donde aguardará por su chance con una camiseta que tendrá un guiño directo a Boca: Dani Stone utilizará el número 12.

Porque todo se remonta al año 2015. El atacante cumplía su sueño de jugar en el Xeneize, llegaba al país con una remera con cinco dedos luego del 5-0 en Mendoza y, ya en la Copa Libertadores, luego de una fase de grupos perfecta, en la que el equipo logró los 18 puntos y él convirtió tres goles, se debían volver a ver las caras con River, apenas cuatro meses después de la serie de la Copa Sudamericana que inició la gloria del ciclo Gallardo.

Cinco días antes de comenzar los octavos de final, el Superclásico por el torneo local lo tenía como titular: Osvaldo jugó los 90 minutos, le reventó el palo a Barovero en el primer tiempo y celebró el 2-0 con una sonrisa de oreja a oreja. Sin embargo, Rodolfo Arruabarena tenía otra idea para la formación en la ida internacional, disputada en Núñez: lo dejó en el banco y puso como titular a Jonathan Calleri, para reemplazarlo recién en el minuto 88, seis minutos después del gol de penal de Carlos Sánchez. 

La revancha lo tuvo como titular y su chance estuvo a los 24, cuando sacó un zurdazo desde la medialuna que fue a las manos de Marcelo Barovero. Lo que ocurrió luego del entretiempo es historia ya conocida. La segunda mitad nunca se jugó y Danistone le apuntó a los "cinco gordos de traje", en referencia a la cúpula de CONMEBOL. A las pocas semanas, y ya desbordado por su situación afuera de las canchas, se fue a Portugal y pasó seis meses en Porto, hasta que regresó y se dio la otra novela, con Guillermo Barros Schelotto como rival y el adiós al fútbol.

"Lo de River no es indiscutible. Viene arriba y es difícil que pierda puntos, pero vamos a ver si podemos sacarle algún puntito para darle una mano a Boca. No escondo que soy hincha, me encantaría darle una mano a Boquita", dejó claro el 9, que vestirá la número 7 en la espalda.

La semana lo tuvo como protagonista en el Taladro, que necesita ganar luego de otro empate sufrido en el último minuto ante Rosario Central y que necesita engrosar el promedio. La lesión que todavía no le permite concretar su retorno quedó atrás y del DT dependerá si podrá ingresar y vengarse de aquella dolorosa noche y, por elevación, del técnico que no lo puso como titular en esa cancha hace casi cinco años.

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