OPINIÓN: La importancia propia en el regreso de Chicharito

Nueve meses debieron transcurrir para que Javier Chicharito Hernández volviera a celebrar un gol con la Selección mexicana; un período de espanto para un futbolista acostumbrado a, de cualquier manera, vulnerar el marco rival de manera constante. 

Javier Hernández es un futbolista atípico y, dentro de su peculiaridad, el Tricolor encontró un escudo y punta de lanza que le permitió solventar escenarios rocosos como aderezar novelas de inminente final feliz. 

Chicharito recuperó su estirpe goleadora justo semanas antes del duelo ante Costa Rica; profanó uno que otro rival en la Bundesliga y, junto a ese 'look' que, preferiblemente, esperamos que desaparezca, recuperó esa confianza que le permitió ser medular en clubes de jerarquía en el Viejo Continente.

Chicharito Hernandez Mexico Costa Rica Estadio Azteca Eliminatorias 24032017 FUll

Hernández Balcázar volvió por sus fueros; y lo hizo a su manera, a la que sabe: trompicado pero letal, 'suertudo' (sic) pero convincente, trastabillado pero ejemplar. Hoy alcanzó un registro digno de reconocimiento; hace diez años competía en el Ascenso mexicano, hoy es (junto a Jared Borgetti) el máximo goleador del equipo nacional.

Cosas habrán de decirse y contarse sobre Hernández en unos años, pero la más destacada, aunado a su monstruosa capacidad mental, será la valía de su voracidad goleadora en favor de un combinado nacional que, a lo largo de su historia, siempre tendrá a Chicharito entre sus consentidos.