Ochoa entrena, luego de pasar pruebas físicas

El Universal

CIUDAD DE MÉXICO, agosto 15 (EL UNIVERSAL).- Después de ocho años en Europa, Guillermo Ochoa volvió a caminar por los pasillos del club que lo impulsó a ser un ídolo, el América.

Luego de su caótico arribo a la Ciudad de México, por una multitud que causó alboroto en el aeropuerto capitalino el martes, Memo gozó con tranquilidad su reencuentro con el color amarillo.

Este miércoles por la mañana el guardameta, procedente del club belga Standard de Lieja, Ochoa superó las pruebas médicas de rigor, para después realizar su primer entrenamiento sobre el rectángulo que lo vio crecer, la Cancha 1 del Nido de Coapa. Posteriormente saludó al personal que labora ahí, entre ellos, al histórico Alfredo Tena.

Memo también dedicó algunos minutos para cumplir con una de las reglas no escritas del club: entrevista con la televisora de casa.

Para el mediodía, afuera del Nido aguardaba un par de seguidores con la ilusión de obtener un autógrafo, que ya había bateado el francés Jéremy Ménez. Para mala fortuna de los fans, Ochoa tampoco se detuvo con ellos, y se alejó en una camioneta blanca con algunas abolladuras en el frente, la misma que el martes fue víctima de la Memomanía de cientos de fanáticos en el aeropuerto.

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